
Los laboratorios de los Rodríguez Orejuela que terminaron en manos de cooperativas de trabajadores
Los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, fundadores del extinto Cartel de Cali. Crédito: Colprensa.
Una sentencia de extinción de dominio concluyó que tres laboratorios capitalizados con dineros del narcotráfico fueron transferidos a cooperativas de trabajadores en una operación que habría buscado mantenerlos fuera del alcance de la justicia. ¿Qué pasará con los aportes de sus asociados?
Por: Ana María Cuesta
Treinta años después de la caída del extinto Cartel de Cali, los jueces colombianos continúan dictando sentencias relacionadas con el desmantelamiento de empresas que se habrían consolidado con la fortuna ilícita que amasaron sus fundadores, los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, este último fallecido en 2022.
El Juzgado Tercero Penal de Extinción de Dominio de Bogotá ordenó la extinción del dominio sobre los bienes y activos ligados a la Cooperativa de Trabajo Asociado de Producción, Comercialización y Servicios Farmacéuticos ‘Farmacoop’, creada en Bucaramanga en 1992; y a la Cooperativa Multiactiva de Empleados de Cosméticos y Populares ‘Cosmepop’, creada en Bogotá dos años después. La jueza Clara Agudelo encontró que ambas adquirieron unos laboratorios de origen ilícito, constituidos y capitalizados con las rentas del narcotráfico.
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