
Vuelve la esperanza a Norte de Santander
La reapertura de la frontera con Venezuela traerá oportunidades y desafíos para un departamento con alta dependencia del comercio con el vecino país.
Norte de Santander ha pasado de los gloriosos a los dolorosos en las últimas dos décadas. Al compartir una extensa frontera de 231 kilómetros con Venezuela, su economía ha estado al vaivén de lo que pase en el vecino país.
El departamento, y en especial su capital Cúcuta, vio una mejoría de su economía en la primera década de este siglo gracias a las buenas relaciones comerciales entre los dos países. En sus mejores momentos, el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela llegó a una cifra récord de 7.200 millones de dólares, en 2008, un comercio dinámico del que sacaban provecho Santander y Norte de Santander por la venta de toda clase de productos y servicios.
En ese año Cúcuta registró la segunda tasa más baja de desempleo, después de Bucaramanga, con 8,4 %. En 2008 los negocios fluían y se notaba el dinamismo de una región que tiene muchas cosas en común con Venezuela, en el que el tránsito de vehículos y personas fluía sin mayores tropiezos.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios







