
Las algas inundan el Caribe: ¿maldición u oportunidad?
En las costas del Caribe y México hay más algas pardas que nunca. Si no se eliminan adecuadamente, son un problema. Además, dañan el ecosistema. Pero también pueden ayudarnos a combatir la crisis climática.
Por: Deutsche Welle
Quien tenga ganas de nadar por estos días en el mar Caribe o en el Golfo de México, tendrá que abrirse camino a través de una alfombra de algas pardas del género Sargassum. Ni siquiera las barreras frente a las playas o la interceptación en el mar fueron suficientes para hacer frente a la enorme cantidad de algas, que se acumulan en las playas y generan un hedor difícil de soportar.
Si las algas no se secan y desechan de manera adecuada, son un problema, dice Mar Fernández, del Instituto Alfred Wegener, de Bremerhaven, Alemania. "A medida que las algas se pudren, liberan dióxido de carbono y metano, lo que tiene consecuencias para el cambio climático. Además tienen sustancias tóxicas, como el arsénico, que pueden envenenar las aguas subterráneas", explica.
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