
Un gato rescatado por accidente resultó ser un animal que la ciencia no conocía
El Leopardus tilcayo es una nueva especie de felino identificada en los bosques de los Yungas, en Bolivia. Crédito: Fernando Faciole/National Geographic/Handout via REUTERS.
Lo que parecía ser un pequeño gato salvaje terminó convirtiéndose en un hallazgo científico extraordinario. Investigadores identificaron en los bosques de Los Yungas, en Bolivia, una nueva especie de felino llamada ‘Leopardus tilcayo’, el primer gato silvestre descrito formalmente por la ciencia en más de un siglo.
Por: Nataly Ríos
La historia comenzó en 2016, cuando la bióloga y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz recibió una llamada de un santuario de fauna silvestre en Bolivia. El lugar había recibido un animal que sus responsables describían simplemente como un “gato extraño”.
Según el reportaje de National Geographic y en el estudio científico publicado en Current Biology, el felino fue encontrado cuando todavía era una cría por un hombre de la zona, quien lo llevó a su casa pensando que se trataba de un gato doméstico. Después de aproximadamente un año, al notar que el animal tenía características claramente silvestres, decidió entregarlo al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, ubicado en los Yungas bolivianos.
Cuando Nogales-Ascarrunz lo vio, algo llamó inmediatamente su atención. El animal tenía un rostro pequeño, orejas cortas y redondeadas, largos bigotes y un pelaje cubierto de manchas similares a las de un leopardo. También era más pequeño que un gato doméstico promedio.
“Tomé un centenar de fotografías. Estaba fascinada”, recordó la científica en declaraciones recogidas por National Geographic. Sin embargo, en ese momento, no sabía que estaba frente a un animal que la ciencia no había reconocido como una especie independiente.
Una diferencia que despertó las sospechas
Inicialmente, Nogales-Ascarrunz creyó que el felino pertenecía a la especie Leopardus tigrinus, conocido como gato tigre, oncilla o tigrillo. Esta especie había sido descrita en el siglo XVIII y durante años se asumió que estaba distribuida por diferentes zonas de Centro y Suramérica.
Pero en 2019 surgió una duda. Mientras preparaba un material sobre los felinos de Bolivia, la investigadora comparó las fotografías del animal con imágenes de referencia de ejemplares de Brasil y encontró una diferencia evidente: las rosetas de su pelaje eran mucho más grandes.
La apariencia no coincidía completamente con la especie que se creía que era. Esa observación abrió la puerta a una investigación que tardaría varios años en llegar a una respuesta.
El ADN reveló que era algo completamente distinto
Para resolver el misterio fue necesario recurrir a herramientas genéticas. Nogales-Ascarrunz trabajó junto con investigadores como el genetista brasileño Eduardo Eizirik, de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, y Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes.
El equipo comparó los genomas completos de 38 individuos pertenecientes al género Leopardus. Los resultados mostraron que el felino boliviano tenía una historia evolutiva propia y que se había separado de otros gatos tigre hace aproximadamente 1,4 millones de años. Con esta evidencia, los investigadores propusieron reconocerlo como una nueva especie: Leopardus tilcayo.
¿Por qué se llama tilcayo?
El nombre científico también tiene una historia particular. Los investigadores decidieron conservar la palabra con la que las comunidades locales conocían a estos animales. Cuando preguntaron a los habitantes de la zona por qué lo llamaban “tilcayo”, la respuesta fue sencilla: era el nombre que habían escuchado de sus padres y abuelos y que habían continuado utilizando. Por ahora, no se ha establecido que la palabra tenga un significado específico en español o en quechua (la familia de lenguas andinas predominante en Bolivia).
Hasta ahora, los científicos saben que Leopardus tilcayo habita en la ecorregión de Los Yungas bolivianos, ubicada en la vertiente oriental de los Andes, una zona de bosques nublados que conecta los ecosistemas andinos con la Amazonía.
El único ejemplar conocido actualmente mide cerca de 46 centímetros desde la cabeza hasta el cuerpo y pesa alrededor de 1,4 kilos, por lo que es incluso más pequeño que muchos gatos domésticos.
Sin embargo, todavía quedan muchas preguntas. Los investigadores tienen información limitada sobre su alimentación, reproducción, comportamiento, población y amenazas. Los primeros registros apuntan a que tendría hábitos nocturnos y se alimentaría de pequeños roedores, pero se necesita más investigación para conocer realmente su forma de vida.
La familia de los gatos tigre era más grande de lo que se pensaba
El descubrimiento no solo permitió agregar una nueva especie al listado de felinos del planeta. También modificó la manera en que los científicos entienden la evolución del género Leopardus. Durante años, varios de estos pequeños felinos fueron agrupados como una sola especie. Sin embargo, los análisis genéticos han demostrado que detrás de esa clasificación existían diferentes linajes.
Con el nuevo estudio, los investigadores reconocen cinco especies de gatos tigre. Además, identificaron una nueva subespecie en Perú, denominada Leopardus tigrinus antisuyo. El genetista Eduardo Eizirik explicó a National Geographic que lo que durante mucho tiempo parecía ser una sola especie comenzó a revelar un conjunto mucho más complejo de especies diferentes.
¿Por qué importa descubrir una nueva especie?
La identificación del 'tilcayo' también puede tener consecuencias para su conservación. Una especie que se creía ampliamente distribuida puede parecer menos vulnerable cuando se analiza como una sola población. Pero si esa población está compuesta por varias especies con distribuciones geográficas más pequeñas, cada una debe ser evaluada por separado.
Esto es especialmente importante para el Leopardus tilcayo, porque todavía se desconoce cuántos ejemplares viven en libertad. Además, los bosques de Los Yungas enfrentan presiones como la deforestación, la expansión agrícola y la minería. Los científicos esperan utilizar cámaras trampa y nuevas investigaciones genéticas para conocer mejor dónde vive el tilcayo y cuáles son sus hábitos.
El hallazgo resulta especialmente llamativo porque se trata de un mamífero que pasó desapercibido durante años. La última descripción de una nueva especie de felino viviente había ocurrido en 1923, con el gato de las pampas. Para la investigadora el descubrimiento es también un recordatorio de que todavía existen especies desconocidas incluso entre animales que parecen familiares.
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