
UICN actualiza su Lista Roja: más de 49.500 especies están en amenaza de extinción
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su Lista Roja y elevó a 49.505 el número de especies amenazadas de extinción en el planeta. El informe también advierte sobre el impacto de actividades como la minería en aguas profundas, la expansión de infraestructura y el comercio ilegal de fauna sobre la biodiversidad mundial.
Por: Nataly Ríos
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publicó una nueva actualización de su Lista Roja de Especies Amenazadas, considerada el inventario más completo sobre el estado de conservación de la biodiversidad mundial, y advirtió que 49.505 especies se encuentran actualmente en riesgo de extinción.
La cifra representa un aumento superior al 1,8 por ciento frente a la evaluación anterior y refleja el creciente impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas y las especies de fauna y flora en diferentes regiones del mundo.
Según el informe, del total de especies amenazadas, 951 ya fueron declaradas extintas, mientras que 83 sobreviven únicamente fuera de su hábitat natural, al estar catalogadas como extintas en estado silvestre. Además, 10.947 especies están clasificadas en peligro crítico, el nivel más alto de amenaza antes de la extinción en la naturaleza, y 18.186 se encuentran en la categoría de vulnerables.
La actualización también señala que 10.701 especies son consideradas casi amenazadas, 91.517 aparecen como de preocupación menor y 20.037 permanecen en la categoría de datos insuficientes, debido a que aún no existe información suficiente para determinar su estado de conservación.

Los casos que más preocupan
Entre las especies analizadas, la UICN alertó por la situación de los moluscos endémicos que habitan alrededor de las fuentes hidrotermales del fondo marino. De los 201 evaluados, 125 (62 por ciento) están amenazados por el avance de la minería en aguas profundas.
La organización explicó que la exploración y extracción de minerales submarinos generan nubes de sedimentos que cubren a especies como caracoles, lapas, mejillones, almejas y quitones, afectando su capacidad para respirar y alimentarse.
Otro de los casos destacados es el de la rana de lluvia del desierto (Breviceps macrops), distribuida principalmente entre Namibia y Sudáfrica. La especie pasó de la categoría de "casi amenazada" a "vulnerable", debido a la expansión de la minería de diamantes, el desarrollo de proyectos energéticos y el aumento del comercio ilegal de mascotas.
De acuerdo con la UICN, la popularidad que alcanzó este anfibio en videos difundidos en redes sociales incrementó su captura para el tráfico de fauna silvestre, una situación que podría reducir su población cerca de un 20 por ciento durante la próxima década si las amenazas persisten.

Un caso esperanzador para la conservación
Aunque la actualización refleja un panorama preocupante para la biodiversidad mundial, la UICN también destacó algunos avances en materia de conservación. Uno de ellos es el del numbat (Myrmecobius fasciatus), un pequeño marsupial considerado símbolo de la fauna de Australia Occidental, que mejoró su estado de conservación al pasar de la categoría de "en peligro" a "casi amenazado".
De acuerdo con la organización, la población de esta especie llegó a reducirse a cerca de 300 ejemplares debido a la expansión de gatos y zorros introducidos en su hábitat. Sin embargo, la implementación de programas de recuperación, control de depredadores y reproducción en cautiverio permitió incrementar su población hasta alcanzar entre 2.000 y 3.000 individuos.
Pese a esta recuperación, la UICN advierte que el numbat aún enfrenta importantes desafíos para garantizar su supervivencia. Actualmente ocupa apenas el 0,04 por ciento de su distribución histórica, mientras que la presencia de gatos y zorros asilvestrados continúa siendo la principal amenaza para la especie, por lo que insiste en mantener las medidas de conservación para evitar un nuevo retroceso.

Foto: Tali Moyle/Australian Wildlife Conservancy.
Un panorama aún incompleto
La organización recordó que las cifras publicadas corresponden únicamente a las especies que han sido evaluadas hasta ahora, por lo que el estado de conservación de una parte importante de la biodiversidad mundial aún permanece sin estudiar.
Por ello, la UICN insistió en la necesidad de fortalecer las acciones de conservación, ampliar el conocimiento científico sobre las especies menos estudiadas y reducir las presiones derivadas de actividades humanas que continúan acelerando la pérdida de biodiversidad.
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