Ir al contenido principal
photologuephotos2024-04colp_008739-sumapazjpeg
Medio ambiente

Historia del agua en Bogotá: de la abundancia a la escasez

La ciudad está en racionamiento de agua, a pesar de tener páramos y humedales. Las explicaciones radican en El Niño y nuestra relación con el agua de la capital.

Por: Pía Wohlgemuth N

Las corrientes de aire provenientes del Amazonas cargan humedad hasta las montañas colombianas. Llueve en el páramo y su suelo y su vegetación, como esponjas, absorben el agua que cae sobre esas montañas de más de 3.000 metros de altura. Así baja del cielo y nace el agua que consumimos los bogotanos. Sin la selva no tenemos nada.

Bogotá es una ciudad con quince humedales y cuatro páramos: Sumapaz, Cruz Verde, Verjón y Piedras de Moyas. En el imaginario de cualquiera, sería un territorio en donde el agua nunca podría faltar. Una ciudad reconocida por sus lluvias y su frío no tendría por qué enfrentar una crisis como la que atraviesa en estos tiempos.

colpd_15724-neusa.jpeg

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales