
La ministra de Minas podría tener razón. Decrecer la economía global podría ayudar a salvar el ambiente
Una investigación publicada en la revista 'Nature' propone decrecer las economías globales para detener el cambio climático y proteger a las naciones más empobrecidas de los impactos de la crisis económica mundial.
Por: María Fitzgerald
La ministra de Minas, Irene Vélez, propuso hace algunos meses la idea de que los países ricos decrecieran sus economías para ayudar a los países pobres y lograr un impacto positivo en el medioambiente. El mundo se le vino encima. Ahora, la revista científica Nature parece darle la razón en un artículo firmado por ocho investigadores.
La investigación se centró en cómo los países industrializados, con sus prácticas de consumo y la manera en que han entendido el crecimiento económico, terminan afectando profundamente la biodiversidad y los ecosistemas, y merman cada vez más los recursos naturales con los que cuenta el mundo entero.
“Para que el decrecimiento económico afecte positivamente el medioambiente y el cambio climático, se debe entender un decrecimiento en las actividades económicas que lleven a que exista un decrecimiento también en el consumo de energías, por ejemplo. Así, esta propuesta podría ser efectiva. Sin embargo, tiene matices importantes por comprender”, aseguró Juan Pablo Ruíz, economista con magíster en gestión medioambiental y consultor para Naciones Unidas.
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