
Colombia declaró el Santuario de Flora Palmares de Tochecito, el mayor refugio de palma de cera del mundo
Colombia declaró el Santuario de Flora Palmares de Tochecito, una nueva área protegida de 1.964 hectáreas en Tolima que conserva el núcleo más importante de palma de cera del país, hábitat de especies como el oso andino, el loro orejiamarillo y la danta de páramo.
Por: Nataly Ríos
Colombia fortaleció su Sistema Nacional de Áreas Protegidas con la declaratoria del Santuario de Flora Palmares de Tochecito, una nueva área protegida de 1.964,02 hectáreas ubicada entre los municipios de Cajamarca e Ibagué, en el Tolima, creada para conservar el núcleo más importante de palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense), árbol nacional de Colombia y una especie amenazada por la pérdida y fragmentación de su hábitat.
La decisión convierte a Palmares de Tochecito en el área protegida número 66 del Sistema de Parques Nacionales Naturales y busca preservar una parte estratégica de la cuenca del río Tochecito, reconocida como Área Clave para la Biodiversidad (KBA), donde se concentra más del 70 por ciento de la población registrada de palma de cera del país y cerca de 300.000 ejemplares adultos, la mayor población conocida de esta especie en el planeta.
Según explicó el Ministerio de Ambiente, el santuario protege bosques andinos y altoandinos esenciales para la supervivencia de la palma de cera, clasificada como vulnerable a nivel mundial por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y en peligro en Colombia, debido a la transformación de su ecosistema.

Frente a este hecho, la ministra de Ambiente saliente, Irene Vélez, aseguró que la declaratoria representa una decisión estratégica para la conservación del patrimonio natural del país.
"La protección de nuestros ecosistemas estratégicos es una decisión de país y la declaratoria del Santuario de Flora Palmares de Tochecito es una muestra de ese compromiso. Con esta decisión protegemos un territorio que concentra el núcleo más importante de nuestro árbol nacional, y seguimos fortaleciendo el Sistema de Parques Nacionales Naturales como una apuesta del Gobierno nacional por la vida, la biodiversidad y el cuidado de nuestro territorio", afirmó.
La ministra también destacó que el proceso de declaratoria es el resultado de décadas de trabajo científico y de conservación.
"Se trata de un proceso que lleva mucho tiempo. Desde Humboldt y Mutis nos llamaron la atención sobre esa riqueza y durante los últimos 20 años se había venido construyendo este proceso. En los últimos cuatro años pudimos consolidarlo. Hoy estamos protegiendo un verdadero refugio de biodiversidad", señaló.
Además, agradeció el trabajo de instituciones científicas como el Instituto Humboldt, la Universidad Nacional, la Academia Colombiana de Ciencias, así como de las comunidades campesinas y propietarios que durante años conservaron voluntariamente estos bosques.
"Quiero dar un saludo muy especial de corazón a las familias y personas que cuidaron esta área y que decidieron, antes que talarla, conservarla. Hoy nos pasan esa antorcha y nos dicen: cuídenla a perpetuidad para las generaciones presentes y futuras", expresó.

Un santuario para proteger cientos de especies
Más allá de la palma de cera, el nuevo santuario protegerá uno de los ecosistemas más importantes de la cordillera Central colombiana.
De acuerdo con Parques Nacionales Naturales, el área alberga 259 especies de fauna, entre ellas 231 especies de aves, además de mamíferos y aves amenazadas como el loro orejiamarillo, el perico paramuno, el oso andino, la danta de páramo y el loro coroniazul, este último catalogado en estado crítico por la Lista Roja de la UICN.
La declaratoria también fortalece la conectividad ecológica de la región al integrarse con el Parque Nacional Natural Los Nevados, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya y el Parque Nacional Natural Las Hermosas, además de conectar con áreas protegidas regionales y reservas privadas, lo que permitirá impulsar procesos de restauración ecológica, acuerdos de conservación y una gestión integral del territorio.
El director general de Parques Nacionales Naturales, Luis Olmedo Martínez Zamora, aseguró que la nueva área protegida representa un hito para la conservación del país.
"La declaratoria del Santuario de Flora Palmares de Tochecito representa un paso histórico para la conservación de la biodiversidad en esta bella región de nuestro país. Fortalecerá los procesos de conectividad ecológica, cultural y de ordenamiento territorial en un paisaje único, esencial para cientos de miles de palmas de cera y especies emblemáticas como el loro orejiamarillo, el oso andino y la danta de páramo", afirmó.

El funcionario agregó que esta protección también abrirá oportunidades para desarrollar actividades compatibles con la conservación.
"Nos permitirá consolidar un nodo de biodiversidad alrededor de este refugio de flora y fauna, articulando actividades económicas como el turismo de naturaleza, la bioeconomía y la agricultura en armonía con el entorno y otras iniciativas de conservación a nivel local", señaló.
El respaldo de la comunidad científica
El Instituto Alexander von Humboldt, que participó durante más de una década en las investigaciones que sustentaron la declaratoria, celebró la decisión y la calificó como uno de los avances más importantes para la protección de la palma de cera.
El director del instituto, Hernando García, aseguró que el país dio un paso decisivo para garantizar la supervivencia de esta especie.
"Estamos dando un paso significativo para conservar las poblaciones de palma de cera que quedan en el planeta. No podemos decir que la tarea ya está hecha, pero sí que hemos dado el paso más importante que teníamos que dar para asegurar su conservación", indicó.

Por su parte, el botánico Rodrigo Bernal, uno de los mayores expertos en palmas del país e investigador de Palmares de Tochecito, explicó que el verdadero valor del santuario está en el futuro que ofrece para la recuperación del ecosistema.
"La importancia de Tochecito no está solamente en las palmas que existen hoy, sino en lo que este territorio puede llegar a ser en el futuro. No estamos protegiendo únicamente lo que vemos ahora, sino la posibilidad de que dentro de 20 o 50 años estos paisajes recuperen grandes bosques de palma de cera como los que admiraron los viajeros del pasado", manifestó.
Conservación y turismo
Las autoridades también advirtieron que el creciente interés turístico por Palmares de Tochecito representa una oportunidad económica para las comunidades locales, pero señalaron que será necesario planificar el uso público para evitar impactos negativos sobre el ecosistema.
Con esta declaratoria, Colombia no solo fortalece la protección de uno de los paisajes más representativos de los Andes tropicales, sino que consolida un nuevo núcleo para la conservación de la biodiversidad, la regulación hídrica y el patrimonio natural del país, garantizando la preservación del árbol nacional y de cientos de especies que dependen de estos bosques para sobrevivir.

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