
Abrazo entre Petro y Mancuso: ¿ejemplo de reconciliación o instrumento para atacar a Uribe?
El presidente Gustavo Petro y Salvatore Mancuso.
¿Qué significa que el jefe de Estado abra la puerta a una nueva negociación con los paramilitares? ¿Qué consecuencias tendrá liberar a Jorge 40 y a Macaco, quienes están en la cárcel por delitos atroces? Análisis.
Por: Armando Neira
El encuentro entre el presidente Gustavo Petro y el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso es sorprendente si se observa desde la perspectiva de comienzos del siglo XXI, cuando el mandatario, en su condición de senador, fustigaba el acuerdo de paz alcanzado en el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez con las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC.
Pero casi 20 años después, el escenario es otro y exige mirar con cautela este tipo de puestas en escena. Sin duda, la reunión es simbólica: son dos viejos enemigos, se da en tierras cordobesas, donde se consolidó el paramilitarismo en la década del noventa, y en medio de un evento de restitución de tierras a campesinos despojados.
Desde una mirada desprevenida, podría considerarse un ejemplo de reconciliación, lo que podría resumirse como un hecho muy beneficioso para el país.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios







