
Las dudas y certezas del acuerdo de paz con el frente Comuneros del Sur
El frente Comuneros del Sur es una disidencia del ELN.
Aunque el proceso representa un alivio para el golpeado departamento de Nariño, los desafíos que se avecinan son enormes: ¿qué garantías existen de que se destruirán y entregarán todas las armas? ¿Quién protegerá a los desmovilizados en una zona donde hay fuerte presencia de otros actores armados? Análisis.
Por: Armando Neira
En medio de la avalancha de noticias sobre violencia, sigue su marcha una negociación que, si se consolida, podría servir de modelo para replicarse en otros territorios del país. El frente Comuneros del Sur, una disidencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN), se convirtió en el primer grupo que entrega armas en la 'paz total', la bandera de reconciliación del presidente Gustavo Petro.
Para que el jefe de Estado pusiera su rúbrica, la organización alzada en armas entregó un arsenal de guerra, cumpliendo con lo pactado hasta ahora en la mesa de negociaciones. “La paz total se construye en los territorios, no solamente en los acuerdos nacionales”, subraya el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, quien apostó por esta iniciativa al punto de continuar con ella a pesar de las amenazas del Comando Central del ELN, que lo acusó de dividir a la guerrilla fundada hace 60 años.
Para Patiño, el tiempo apremia y no se podía dejar pasar los días sin avances concretos, mientras en los territorios hay quienes buscan silenciar los fusiles.
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