
Policía tiene nuevo manual sobre cuándo usar sus armas de dotación: estas son todas las prohibiciones
A través de la Resolución 01319 de 2026, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional fijaron reglas sobre cuándo y cómo un uniformado puede usar su arma de dotación.
Por: Juan David Cano
El Ministerio de Defensa y la Policía Nacional establecieron un manual que regula el uso de armas de fuego a los uniformados en Colombia. La medida fija reglas, límites y obligaciones que los policías deben cumplir antes, durante y después de un procedimiento en el que se emplee armamento letal.
Hasta ahora, la institución se regía por algunos lineamientos, sin un documento exclusivo dedicado a este tema. Ahora, el uso de armas solo podrá hacerse cuando haya una agresión letal.
Qué se considera una agresión letal
El manual define agresión letal como aquellas situaciones donde está la posibilidad de ser víctima de ataques con armas de fuego, armas blancas, explosivos u otros medios capaces de causar la muerte o lesiones graves.
En general, son todas las acciones contra personas que provoquen peligro inminente de muerte o lesiones graves. Sin embargo, el manual deja claro que el uniformado debe recurrir a otros mecanismos menos lesivos antes de usar su arma.

Como paso previo, el uniformado debe identificarse como miembro de la institución y advertir que va a usar el arma, a menos que hacerlo comprometa su seguridad, la de otras personas, o resulte inviable según las circunstancias.
Además, hay otra norma sobre la defensa de bienes materiales. La norma señala que el armamento no puede emplearse para proteger objetos o propiedades.
La prohibición en manifestaciones
También se incluyó una restricción frente a las movilizaciones sociales. El manual establece que no se pueden utilizar armas de fuego con munición letal para contener manifestaciones y reuniones públicas de carácter pacífico.
A esto se suman reglas técnicas sobre el manejo del armamento. Entre las medidas de seguridad que incorpora el documento están tratar toda arma como si estuviera cargada, no disparar sin haber identificado el objetivo y no apuntar el arma si no existe una intención legítima de usarla.

Qué debe hacer el policía después de disparar
La resolución no se detiene en el momento del disparo, sino que fija deberes para lo que viene después. El uniformado debe procurar atención médica a los heridos, resguardar la escena, reportar lo ocurrido y dejar el procedimiento por escrito.
El manual también busca cerrarle la puerta a la obediencia debida como excusa: ningún policía podrá ampararse en una orden superior para hacer un uso ilícito del arma si tuvo la posibilidad razonable de negarse a acatarla.
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