
Keralty, la empresa detrás de Sanitas, acusa a Gustavo Petro de calumnia por su último discurso: "No nos arrodillamos”
"Genocidas" fue la palabra que usó el presidente Gustavo Petro en el Congreso, en su último discurso el 20 de julio, para referirse a Keralty, la empresa detrás de EPS Sanitas, a la que acusó de sobornar a congresistas para impedir la aprobación de la reforma a la salud. Después de años de tensiones, la empresa volvió a responder ante lo que, según ellos, es "el grito final de un proyecto que no logró derrotar la institucionalidad".
Por: Carol Tatiana Gómez
A través de un comunicado firmado por Joseba Grajales, presidente del Grupo Keralty, la compañía dijo que las acusaciones del mandatario sobre que eran "genocidas" eran "gravísimas e infundadas" y también "profundamente injustas" con los miles de profesionales de la salud que trabajan en la organización. La empresa respondió citando fallos judiciales que, según el texto, respaldan su versión de los hechos.
El comunicado hace un recuento de cuatro años que Keralty describe como una guerra desigual, en los que aguantó presiones, campañas de desprestigio, intervenciones administrativas y ataques verbales del presidente Gustavo Petro.
Uno de esos episodios fue cuando la Superintendencia de Salud ordenó la toma de posesión de EPS Sanitas y le entregó su administración al Estado. La Corte tumbó la intervención por violar el debido proceso y ordenó devolver el manejo de la EPS a Keralty. Meses antes, el Consejo de Estado ya había obligado a Petro a rectificar declaraciones en las que dijo que Grajales era un “criminal”. Para Keralty, esas decisiones prueban que no era la organización la que estaba al margen de la legalidad: “Fueron otros quienes utilizaron el poder público para perseguir, desinformar y asfixiar a un actor clave del sistema, y ahora tendrán que responder ante la justicia colombiana”.
Las acusaciones de Petro contra Keralty

En mayo de 2026, Petro pidió a la Fiscalía y a la Corte Suprema abrir una investigación penal contra Grajales y contra congresistas de la Comisión Séptima del Senado, por presuntamente haber comprado votos para archivar la reforma a la salud en 2024 y en 2025.
Lo que detonó todo fue una publicación en X del abogado Sergio Mesa, que dijo que la exnuera de una senadora que votó por archivar el proyecto habría sido contratada por Keralty meses después, presuntamente.
En X, Petro afirmó en su momento que Keralty "compró congresistas para detener la reforma a la salud", alegando que la Fiscalía y la Corte Suprema deberían comenzar una investigación penal.
Keralty anuncia acciones legales dentro y fuera del país

En ese contexto, Keralty afirma ser una muralla ética, jurídica e institucional: “No fuimos parte del coro del miedo ni del silencio cómplice. No nos arrodillamos, no negociamos nuestros principios y no nos prestamos para validar un relato que buscaba convertir a quienes cuidamos la salud en enemigos del pueblo”, asegura el comunicado.
Grajales dice que la compañía acudirá "a las instancias nacionales e internacionales que sean necesarias" para proteger su nombre y el de sus directivos y trabajadores. “Confiamos en que los procesos penales, disciplinarios y fiscales en curso clarificarán las responsabilidades de quienes usaron el Estado para perseguir y difamar, y permitirán restablecer plenamente la verdad frente a todos los colombianos”, afirma.
El comunicado cierra con un guiño al Gobierno entrante de Abelardo de la Espriella y deja claro que se queda en Colombia y que espera aportar a "reconstruir la confianza" y "fortalecer el sistema" de salud.
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