
El milagro que se le atravesó a la patria milagro: crónica de la victoria del "petrouribismo" circunstancial
Un bolígrafo rojo, chats de última hora y el fantasma de la Comisión de Acusaciones terminaron por cocinar la coalición coyuntural entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático. Las dos bancadas más grandes del Congreso, y otros congresistas que se voltearon, hicieron que De la Espriella sea el primer presidente en décadas que pierde la presidencia del Senado en su primer año.
Por: Mateo Muñoz
La mayoría de los senadores hicieron lo posible para que sus familiares entraran al salón donde iban a sesionar por primera vez en este periodo. Le hicieron ojitos al hombre del protocolo que custodiaba la puerta. Dijeron que solo entrarían para la foto o pusieron al frente al menor del grupo familiar.
—Es para una fotico con las niñas —imploró un senador liberal. Pero nada. El cancerbero tenía órdenes expresas del presidente saliente, Lidio García, de solo permitir el ingreso de senadores.
En la fila de ingreso estaba Enrique Gómez, senador de Salvación Nacional. Mientras esperaba para entrar, un ciudadano le dijo una frase que será del diario vivir durante los próximos cuatro años: "Tengo unas ideas muy buenas, doctor, mañana se las podría mostrar", dijo el proactivo hombre. Gómez, sin mucho entusiasmo, le respondió: "Mañana será un día muy agitado. Hay que esperar cómo nos va esta noche".
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