
Morar.OK: la aplicación que ayuda a detectar si su vivienda es habitable tras el terremoto
Tres empresas se unieron para construir, en pocos días, una aplicación web que traduce el lenguaje de la ingeniería a pruebas caseras y le entrega a cualquier persona, en minutos, una recomendación clara: entrar, no entrar, evacuar. Christie Mendoza, una de sus creadoras, le contó a CAMBIO cómo funciona, para qué sirve y cómo surgió la idea.
El terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto no solo dejó muertos, heridos y edificios en el suelo. También quedaron miles de casas en pie pero llenas de dudas. Según el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), casi 80.000 viviendas quedaron averiadas y más de 13.000 destruidas en el occidente del país y el eje cafetero. Detrás de cada una de esas cifras, existe la necesidad de establecer si se puede volver a ingresar, o no, a las edificaciones o si, por el contrario, requieren de arreglo o directamente demolición.
En medio de esa incertidumbre, y con los ingenieros del país tratando de llegar a las zonas más golpeadas, un grupo de profesionales lanzó Morar.OK, una herramienta pensada para dar la primera respuesta mientras llega la institucional.
¿Qué es Morar.OK?
Morar.OK es una aplicación web gratuita. No hay que descargar nada: se abre desde el navegador. Está construida con tecnología en la nube y en entornos low-code, lo que les permite a sus creadores corregirla y afinarla sobre la marcha, según lo que van reportando quienes la usan.
Esa arquitectura fue pensada para hacerla más liviana y hacerla gastar pocos datos, algo decisivo justo donde más se necesita. "La forma en la que solucionamos las complejidades de conexión fue hacerla más liviana. Gasta menos datos porque es una web app", explica Christie Mendoza, arquitecta fundadora.
¿Cómo funciona y qué reemplaza?
El mayor reto, cuenta Mendoza, era hacer un diagnóstico con rigor profesional. La solución fue convertir los conceptos de ingeniería en pruebas caseras. Por ejemplo, traducir los asentamientos diferenciales, que es cuando una casa quedó torcida desde la cimentación. Esto es esencial, porque nadie del común sabe qué es eso. Pero si a la persona se le pide que ponga una canica, una pelotica o un lápiz en el piso y observe hacia dónde rueda, el concepto se puede manifestar mejor. Con esas respuestas, la app arma un semáforo (alerta roja, alerta naranja) y una instrucción clara: evacúe, no ingrese, contacte a un profesional.
Como está hecha para el común de la gente que tiene la casa afectada, al final del recorrido, que es un registro guiado y rápido, la app entrega un PDF con dos cosas. Por un lado, una recomendación inmediata y accionable, del tipo evacúe, no ingrese o contacte a un profesional, ordenada como un semáforo de alerta roja o naranja y acompañada de una explicación. Por el otro, un diagnóstico preliminar, que es el documento con el que un ingeniero puede arrancar su propia revisión.
"No reemplaza al ingeniero, lo hace más eficiente y más accesible", dice Mendoza. Lo que reemplaza no es la inspección profesional, sino el vacío de no saber qué hacer mientras esa inspección llega. Sobre eso, los creadores insisten en que "no es un diagnóstico definitivo: es un primer filtro que te dice qué tan urgente es buscar ayuda profesional", aclara Mendoza. La orientación que da Morar.OK no reemplaza el concepto técnico de un experto ni certifica que una vivienda sea segura.
¿Cómo surgió la iniciativa?
Morar.OK nació de una alianza entre tres actores: la empresa de desarrollo tecnológico Controller, la constructora NM y Qatro, una firma de ingeniería estructural con más de 15 años de experienciaen lo que la norma NSR-10 llama infraestructura indispensable, es decir, las edificaciones que no pueden fallar ante una catástrofe: hospitales, aeropuertos, plantas de tratamiento de agua, instalaciones de seguridad.
Empezaron a construirla el martes, apenas un día después del sismo, y la lanzaron en tiempo récord. Mendoza es enfática en despejar cualquier sospecha sobre el propósito: no tiene que ver con ofrecer servicios ni con el gremio. "Esto se construyó por personas con absoluto conocimiento de la materia. No es un emprendimiento ni nada por el estilo. Es un aporte profesional a la causa", afirma.
Mientras el ingeniero Javier, el director de proyectos de la firma, viajaba con otros tres profesionales a hacer reconocimiento de estructuras en Armenia desde el miércoles, quedó claro lo difícil que resulta hoy llegar a la zona. A Pereira no están dejando ingresar porque la prioridad son los rescates, y para cualquier equipo técnico la logística es un problema en sí mismo: no hay hoteles, no hay restaurantes, no hay vías despejadas, no hay transporte. "Esta es una opción real para que podamos hacer un diagnóstico a distancia y generar alertas inmediatas", dice Mendoza sobre la app.
El potencial, dicen los creadores, va más allá de esta emergencia. Con el tiempo, los datos agregados podrían dibujar un mapa de riesgo estructural por zonas, útil para autoridades locales. Y la herramienta sirve como chequeo preventivo incluso cuando no ha temblado. Por ahora, su función es más urgente y más simple. "La gente que no sabe si volver a entrar o no a su casa necesita una orientación rápida", dice Mendoza.
Lea los comentarios







