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Donovan Balanta. Foto: Juan José Contreras - CAMBIO.
País

'A Donovan lo mató el estereotipo que cargan los negros en el sur de Bogotá': familia pide justicia tras el violento procedimiento policial

El cuerpo de Donovan Balanta fue velado en una funeraria de la localidad de Rafael Uribe Uribe. Su familia convoca un plantón frente al búnker de la Fiscalía para exigir justicia. Foto: Juan José Contreras - CAMBIO.

Donovan Balanta Paz, ‘Piri’, murió en medio de un procedimiento que se investiga como violencia policial. CAMBIO habló con algunos de sus familiares, quienes denuncian excesos, prejuicios raciales y exigen más consecuencias para los uniformados involucrados.

Por: Lina Cuitiva

Donovan Balanta Paz (32 años) era el único hombre entre tres hermanos. Vivía con su mamá, estudiaba criminalística, tenía dos hijos y sus amigos lo recuerdan por su humildad y cariño. Miembros de su familia y amigos cuestionaron el violento trato que recibió durante el procedimiento policial que terminó con su muerte en medio de acusaciones por abuso policial y piden que los uniformados involucrados respondan ante la justicia.

Seres queridos de ‘Piri’, como preferían llamar a Donovan, sostienen que el estereotipo racial que pesa sobre quienes viven en sectores populares influyó en el trato que recibió durante el procedimiento policial. Según la reconstrucción de los hechos, unos siete uniformados de la jurisdicción de Soacha lo detuvieron en medio de una riña que, según sus familiares, ni siquiera lo involucraba a él, lo arrastraron, lo golpearon y le aplicaron en reiteradas ocasiones descargas eléctricas con un taser. Así lo demuestra el video que ahora es la principal prueba de la denuncia por abuso policial.

Donovan Balanta Paz murió tras un operativo policíal. Familiares denuncian exceso de fuerza y autoridad. Crédito: Redes sociales.
Donovan Balanta tenía 32 años y estudiaba criminalística. Foto: Redes sociales.

Otras personas que estaban en el lugar de los hechos, en el barrio Caracolí, en el sur de Bogotá, también aseguran haber visto cómo lo golpeaban cuando ya estaba esposado.

Después del cuestionado procedimiento, Donovan fue conducido a la Estación de Policía de Soacha, donde, según la información oficial de la Policía, “presentó una afectación repentina a su estado de salud” y, posteriormente, fue trasladado a un centro médico. Su familia asegura, en cambio, que la muerte derivó directamente de los golpes y las descargas con el dispositivo eléctrico.

Por los hechos, siete uniformados fueron retirados de sus cargos mientras enfrentan una investigación, aunque aún se conoce ni sus nombres ni los cargos que ocupaban en la institución.

CAMBIO conoció que la Fiscalía también abrió una investigación de oficio por el presunto caso de abuso policial. El abogado defensor de los derechos de las comunidades afrocolombianas Alí Bantú Ashanti asumió la defensa de la familia.

“Un color de piel no nos hace sospechosos ni culpables”

Julián Paz, primo de Donovan, habla de los prejuicios que, según él, pesaron sobre su primo, de los insultos racistas que testigos de la intervención aseguran escuchar y de una familia que ahora intenta entender cómo un padre de familia de 32 años terminó muerto después de ser reducido por uniformados.

Para Julián, hay una palabra que explica buena parte de lo ocurrido: estereotipo. “A mi primo lo mató el estereotipo con el que han etiquetado a muchas de las personas negras que viven en el sur o en las comunas de Soacha”, sostiene.

“Hubo un estereotipo también de tipo racial. Un color de piel no nos puede hacer culpables de nada, ni tampoco sospechosos. El racismo en pleno siglo XXI todavía se ve y en instituciones que deberían cuidarnos. Hubo insultos de tipo racial, hubo discriminación y señalamientos sin ninguna razón. Es algo injustificado”, le dijo Julián a CAMBIO, tres días después de la muerte de su primo materno.

Lo que plantea la familia es una pregunta que ahora queda en manos de las autoridades: si la discriminación influyó en la manera en que Donovan fue tratado el pasado 20 de septiembre.

Los videos que circulan en redes muestran buena parte de la intervención. La familia asegura que existen otras grabaciones, desde la llegada de la Policía al lugar hasta el momento en que Donovan fue reducido, que esperan sean revisadas dentro de la investigación.

“Le están dando re duro, es un ser humano. Así no es”, se escucha decir a uno de los vecinos de Caracolí en el video en el que quedaron registrados los siete policías.

Una investigación de la ONG Temblores con datos de Medicina Legal entre 2020 y 2022, encontró que casi 12 por ciento de los casos de violencia policial que terminaron en homicidio ocurrieron contra población afro.

“Es fundamental ejercer autoridad, y respaldamos a la Policía en esa tarea, pero cuando existan casos de abuso, estos deben ser sancionados. No los vamos a tolerar ni a ocultar por ningún motivo”, dijo el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, sobre el presunto caso de exceso de fuerza.

“A mi hermano lo mató la Policía”

Ana Tovar Paz, hermana menor de ‘Piri’, dice que, según lo que les informaron en el Hospital Luis Carlos Galán de Soacha, Donovan llegó a ese centro asistencial sin signos vitales, es decir, habría muerto bajo custodia policial.

Para ella, las imágenes que se hicieron virales en redes sociales son difíciles de separar de la pregunta que ahora atraviesa a la familia: por qué fue necesario emplear ese nivel de fuerza contra su hermano.

“No entiendo por qué tanta violencia, ¿cuál era la rabia de ellos, por qué los policías actuaron así?”, se pregunta mientras tiene la mirada perdida. Tiene los ojos rojos que delatan a quien ha llorado mucho.

La investigación deberá esclarecer si los policías que retuvieron a Donavan cumplieron con el manual de uso de armas menos letales, que incluye el uso del taser, dado que testigos de la acción policial en el sur de la ciudad indican que 'Piri' recibió choques eléctricos en el pecho. Según la Policía, "se debe evitar al máximo que el impacto en zonas sensibles del cuerpo como la cabeza, el cuello, los genitales y la zona frontal del pecho, cerca del corazón, a fin de reducir riesgos potencialmente graves o letales".

Ana recuerda a su hermano como un buen hijo, buen padre, una persona alegre, querida, un amigo. Le contó a CAMBIO que está preocupada por el futuro de su madre, Marleny Paz, que solo vivía con Donovan. “Es duro, sobre todo porque ya mi mami queda solita”.

Donovan tenía novia y dos hijos pequeños, Jostin y Maylin. Este miércoles 23 de septiembre estaban todos juntos en una sala de velación de la localidad Rafael Uribe Uribe.

Ana le dijo a CAMBIO que aunque sus sobrinos ya saben que su papá está muerto, aún no asimilan completamente que no volverán a verlo.

“Él quería salir adelante y ayudar a su familia”

Yeison Martínez Ramírez, conocido como ‘el Profe’, conoció a Donovan cuando él tenía unos cinco años y 'Piri' unos diez. Desde entonces fueron amigos y compartieron buena parte de su vida en el barrio popular Caracolí. Lo recuerda como una persona humilde, cariñosa con su familia y con sus amigos, y muy cercana a los suyos. “Era una persona divinamente bella con sus familiares y amigos, ni para qué te digo.”, dice

Cuenta que Donovan estudiaba criminalística con la intención de salir adelante y ayudar a su familia.. Para su amigo, esa relación con los suyos decía mucho de quién era ‘Piri’: pese a tener 32 años, mantenía un vínculo estrecho con su madre y estaba pendiente de su familia. "Estar con su mamá, estar con la familia, para él era muy importante", dice Yeison.

Donovan Balanta Paz murió tras un operativo policíal. Familiares denuncian exceso de fuerza y autoridad. Crédito: Redes sociales.

Lo que más le indigna es lo que pasó cuando Donovan ya había sido esposado. Él lo llama “una masacre”: golpes, patadas y descargas con el taser que se alcanzan a observar en los videos que circulan. Para Yeison, la gravedad está en que los uniformados continuaron empleando la fuerza contra un hombre que ya estaba reducido.

“Eso es lo que más nos duele a nosotros como población víctima del conflicto armado, como población negra, afrocolombiana”, dice Yeison. Habla de la indignación que le produce ver, desde su perspectiva, el abuso de los policías contra un joven que ya estaba en situación de indefensión.

Las exequias serán este 24 de septiembre en el sur de Bogotá. La familia y amigos de Donovan están convocando un plantón frente al búnker de la Fiscalía, sobre la calle 24 con 52, este viernes 25 de septiembre a las 9:00 a.m. para exigir que el caso no quede en impunidad.

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