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¿Por qué sigue temblando en Chocó?: no son solo réplicas, sino también enjambres
Chocó fue el epicentro de tres temblores seguidos en menos de seis minutos. Créditos: SGC
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¿Por qué sigue temblando en Chocó?: no son solo réplicas, sino también enjambres

Tras los nuevos movimientos ocurridos en Sipí e Istmina, en el departamento del Chocó, este 14 de septiembre, el Servicio Geológico Colombiano aseguró que se trata de un nuevo fenómeno el que está haciendo mover la tierra.

Por: Alejandro Aristizábal

A las 3:02 de la tarde del lunes, la tierra volvió a moverse en Istmina. Un sismo de magnitud 4.9 y 39 kilómetros de profundidad sacudió el municipio chocoano y, con él, medio suroccidente del país. Seis minutos después, sin que el primero terminara de asentarse, llegó un segundo evento de magnitud 4.1. Y a las 3:08, un tercero, de 4.4. Una hora más tarde, a las 4:13 de la tarde, un cuarto sismo repitió los datos del primero: magnitud 4.9, 39 kilómetros de profundidad, el mismo epicentro.

Antes de que cayera la noche, a las 5:39, un quinto movimiento de magnitud 4.5 y 49 kilómetros de profundidad cerró la secuencia. En resumen: cinco sismos en menos de tres horas y más de dos mil reportes ciudadanos de personas que sintieron el temblor en Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Antioquia y Tolima, según cifras del propio Servicio Geológico Colombiano (SGC).

Se podría decir, entonces, que para quienes viven en Chocó la pregunta ya no es si va a temblar, sino hasta cuándo. El terremoto de magnitud 7.4 que golpeó a San José del Palmar el 10 de agosto dejó una cicatriz que, más de un mes después, sigue moviéndose. Según las autoridades, hay una doble explicación, por un lado todavía se producen réplicas, aunque más esporádicas y con menor intensidad, y, por el otro, hay un nuevo fenómeno: los enjambres sísmicos.

Así lo explica el SGC: se trata de enjambres sísmicos

Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional, salió a explicar la secuencia del 14 de septiembre en un video que el SGC difundió esa misma tarde. "Desde la Red Sismológica Nacional hemos encontrado una secuencia sísmica donde hemos tenido dos grupos de sismos. El primero correspondiente a réplicas cuyas profundidades están entre los 70 y 120 km de profundidad. El segundo grupo corresponde a un enjambre sísmico", explicó Tovar.

En ese sentido, los cinco eventos del 14 de septiembre, todos entre los 39 y los 49 kilómetros, pertenecen a ese segundo grupo, el que no obedece a la lógica ordenada de un terremoto grande seguido de réplicas cada vez más débiles. Esa lógica ordenada es, de hecho, lo que un enjambre no tiene. "Un enjambre sísmico es una secuencia de sismos que, a diferencia de las réplicas, no tiene un evento principal a partir del cual van disminuyendo las magnitudes. Aquí tenemos una sismicidad constante donde podemos tener eventos sísmicos con magnitudes mayores o menores", dijo el funcionario.

Además, el SGC confirmó que, un evento como estos, es imposible de predecir y, por tanto, hasta cuándo se puede extender sigue siendo una incógnita. “Un enjambre sísmico puede durar días, semanas o meses y posteriormente desaparecer”, sostuvo Tovar.

¿Qué pasa debajo de la tierra? Dos historias que ocurren al tiempo

Carlos Alberto Vargas, geólogo de la Universidad Nacional y presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, lleva más de un mes explicando el terremoto de agosto con la misma imagen: la de una barra de acero conectada a gelatina, la roca firme transmitiendo energía hacia suelos blandos que la amplifican. Consultado sobre los sismos del 14 de septiembre, dijo que esa comparación sigue sirviendo, pero que ya no basta sola.

Hay varias hipótesis de por qué la analogía se queda corta y de por qué ocurren los dos fenómenos —las réplicas y los enjambres— al tiempo y Vargas no descarta ninguna. La primera tiene que ver con física de esfuerzos. "El terremoto del 10 de agosto reorganizó los esfuerzos en un volumen bastante grande de la Tierra (...) también se modifica ligeramente el equilibrio de las estructuras que están alrededor", dijo. Para explicarlo mejor, el experto usó el ejemplo que resulta de comparar varias piezas sometidas a tensión: si una cede, las demás absorben la carga que esa soltó.

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A pesar de los continuos movimientos de tierra en ese departamento, el Gobierno nacional anunció un "Plan Chocó" y este martes 15 de septiembre visitó de nuevo la región para hacer seguimiento a los avances | Crédito: Juan Cano - Presidencia

La segunda hipótesis tiene menos que ver con la mecánica de rocas y más con lo que corre entre ellas. "También hay otra posibilidad muy interesante: que estén interviniendo fluidos procedentes de la placa que se encuentra descendiendo bajo esta región. Esos fluidos pueden modificar las presiones dentro de las fracturas y facilitar el movimiento de estructuras que ya estaban sometidas a esfuerzos", explicó el geólogo. Ninguna de las dos anula a la otra. Ambas están, dijo, todavía en estudio.

¿Qué seguirá ocurriendo en Chocó?

Nadie, ni el SGC ni Vargas, se atreve a poner una fecha de cierre. "No tenemos una manera científica de decir exactamente cuándo va a terminar esta actividad. Las réplicas de un terremoto grande pueden continuar durante semanas, meses e incluso más tiempo", dijo el sismólogo. Lo que sí cambia es el patrón que se puede esperar, porque un enjambre no se comporta como una réplica que se va apagando de forma previsible. "Los enjambres tienen un comportamiento algo diferente. Pueden durar días, semanas o meses; pueden disminuir durante un tiempo y luego presentar nuevamente un aumento de actividad. Por eso los sismos recientes son interesantes y justifican que sigamos observando cuidadosamente cómo evoluciona la secuencia", explicó.

Esa incertidumbre, dijo, no debería traducirse en parálisis sino en preparación: revisar los lugares más seguros dentro de la vivienda, asegurar objetos que puedan caer, acordar un punto de encuentro familiar y, sobre todo, revisar cualquier construcción que haya quedado con grietas después de los movimientos anteriores. "Vivimos en un país sísmicamente activo y aprender a convivir con esa realidad es una de las mejores herramientas que tenemos", concluyó Vargas.

¿Qué tan probable es un sismo mayor y puede un terremoto activar una falla distinta?

La respuesta corta es que sí puede, aunque con matices. Un terremoto grande, explicó Vargas, no crea sismicidad de la nada: acelera procesos que ya venían acumulándose en otra parte. "Cuando ocurre un terremoto grande, cambia ligeramente esa distribución de esfuerzos. Hay lugares que quedan un poco más descargados y otros que reciben una carga adicional. Si otra estructura ya estaba cerca de romperse, esa pequeña modificación puede ser suficiente para adelantar un movimiento que, posiblemente, habría ocurrido de todas maneras más adelante", dijo. A eso se suman las propias ondas sísmicas, que al atravesar una región generan cambios transitorios de esfuerzo capaces de despertar fallas que ya estaban cerca del punto de quiebre.

Su nombre artístico es La Diva del Ritmo Exótico. Me dice que desde pequeña ha estado montada en los escenarios y que su carrera artística, que fusiona ritmos latinos, africanos y caribeños lleva más de 12 años. El pasado 30 de junio fue invitada como DJ al Festival diverso Lúcido Delirio en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella.  –¿Qué es el ritmo exótico?  –Un género musical que fusiona ritmos diversos nacido aquí en la ciudad de Quibdó y que se ha transportado a través de todo el departamento del Chocó, hasta el punto de que ya estamos internacionalizados. Más que música y baile es todo un movimiento de jóvenes, artistas, escultores que decidimos a través de la danza, el arte, la música, transformar la realidad de nuestros territorios, que han sido tan vulnerados.  La Diva pertenece, como dos mil agrupaciones más, al Gremio Nacional del Ritmo Exótico, con sede en el barrio Tomás Pérez de Quibdó, en donde hay un estudio de grabación fundamental para el movimiento, y que sufrió daños no estructurales por el terremoto. Suerte distinta a la de su casa, en donde tiene un espacio de ensayo para colectivos de mujeres trans, y que después del temblor quedó inhabitable. Las 15 mujeres que frecuentan su espacio, “para bailar, para empoderarse, para crear” ya no podrán hacerlo.  En los primeros días después del temblor, junto a su mamá y otros familiares, durmieron por fuera de la casa, pero dado que los albergues están colapsados tuvieron que retornar a dormir bajo una estructura que a todas luces quedó inhabitable. Como quedaron inhabitables las casas de varios miembros del Gremio del Ritmo Exótico, dj’s, artistas, bailarinas.  –Mira que yo tenía el lanzamiento de una canción programada para esta semana. ¿Cómo voy a hacerlo? ¿Cómo lanzar una canción en medio de esta tragedia? Dice La Diva, y explica que su círculo, como toda la ciudad, está enfocada en reconstruir y rehabitar sus hogares. Las actividades culturales están paralizadas y la sede del Gremio se ha convertido en centro de acopio para la comunidad. Hasta nueva orden. Hasta que se pueda.

Colombia, dijo el geólogo, es un terreno particularmente propicio para ese tipo de interacciones, porque debajo del país conviven la placa de Nazca, la placa Suramericana y varios bloques corticales de los Andes y el Caribe. "El nido sísmico de Bucaramanga es un magnífico ejemplo. Tenemos allí una concentración extraordinaria de terremotos a profundidades intermedias que nos muestra que dentro de una placa que desciende también pueden ocurrir procesos sísmicos muy complejos", explicó. Es decir, la imagen es mucho más compleja de lo que se piensa, lo que se traduce en dificultades para entender los fenómenos.

Sobre si todo esto puede desembocar en un terremoto mayor, Vargas fue igual de cuidadoso que el SGC en su boletín. "Que estén ocurriendo sismos cercanos a magnitud 5 no significa que necesariamente se esté preparando otro terremoto como el del 10 de agosto. Un enjambre sísmico, por sí solo, tampoco significa que vaya a ocurrir un terremoto mayor", dijo. Pero tampoco cerró la puerta del todo: "Naturalmente, tampoco podemos decir que un terremoto mayor sea imposible (...) La ciencia puede estimar probabilidades y reconocer patrones, pero todavía no puede indicarnos con anticipación el día, la hora y la magnitud del próximo terremoto".

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