23 Enero 2023

La demanda que busca que Bucaramanga vuelva a ser dueña de su alcantarillado

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El municipio no administra la red desde hace cincuenta años y, en consecuencia, no se beneficia de las ganancias ni puede hacer las inversiones que la red necesita. Ahora, una acción colectiva podría cambiar esta situación.

Por: Redacción Cambio

Bucaramanga dejó de ser propietaria de su red de alcantarillado en 1974. El Concejo de esa época expidió un acuerdo que cedió gratuitamente esta red a la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), que para entonces era una institución privada. Esa lejana decisión es la razón por la que hoy la ciudad no está en condiciones de intervenir y mejorar sus alcantarillas, ya que esa obligación recae sobre la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander (Empas), una compañía prestadora de servicios públicos, la cual fue creada en 2006 por la CDMB y sobre la que la Alcaldía de Bucaramanga no tiene ninguna participación accionaria.

Esta realidad puede ser modificada a raíz de una acción colectiva liderada por Carlos Parra, Danovis Lozano y Cristian Avendaño, tres políticos de la región que pertenecen al Partido Alianza Verde. Los dos primeros son concejales de la capital santandereana y el último es representante a la Cámara. El Tribunal Administrativo de Santander admitió la demanda en cuestión y ya notificó a la CDMB, a la Empas y a la Alcaldía de Bucaramanga en su condición de demandadas. Según los accionantes, la cesión gratuita del alcantarillado violó los derechos a la moralidad administrativa, el patrimonio público y la libre competencia.

Los concejales y el congresista –así lo argumentan en la acción presentada– consideran que la transferencia de las alcantarillas privó a la ciudad de “recibir los beneficios económicos (…) por el ejercicio de la prestación del servicio público” y, en consecuencia, cerró la puerta para emplear esos dineros “en otras inversiones que permitan garantizar de manera óptima el saneamiento básico de las familias de Bucaramanga”. Agregan que se creó una posición dominante y monopólica en favor de la CDMB (y posteriormente de la Empas) ya que, al no mediar un proceso de selección, no se tuvieron en cuenta “a otros actores económicos o posibles oferentes que bien hubieran podido hacerse cargo de la prestación del servicio público”.

Los bumangueses no reciben un peso de utilidad ni tienen participación societaria en la Empas. Es como si le hubiéramos dado el alcantarillado a un tercero y nos desentendimos. Es importante que lo recuperemos porque, cada vez que hay un invierno fuerte, las alcantarillas se desbordan y terminamos afectados. Actualmente no es posible que desde la alcaldía se invierta en el alcantarillado”, afirmó Carlos Parra a CAMBIO.

La acción que radicó junto con Lozano y Avendaño pretende que se deje sin efectos la cesión gratuita que se realizó en 1974 y que las redes de alcantarillado sean restituidas al patrimonio de la ciudad. De no ser acogida esta pretensión, subsidiariamente la demanda exige que se le entreguen al municipio las acciones que la CDMB tiene en la Empas.

Pese a que no se tiene certeza de cuánto valen las alcantarillas, desde la Empas se ha dicho en más de una ocasión que la compañía está avaluada en 96.000 millones de pesos”, advirtió Parra.

La Empas también presta sus servicios a Floridablanca y Girón, que hacen parte de área metropolitana de Bucaramanga. Falta ver si la decisión del Tribunal Administrativo de Santander, en caso de ser favorable para los demandantes, también tiene algún tipo de repercusión sobre las redes de alcantarillado de estos dos municipios.