
Interés compuesto, la clave para acelerar las inversiones
En ámbitos de inversionistas se escucha con frecuencia que lo que ha hecho millonarios a los millonarios es su comprensión de un concepto en particular y su habilidad para aplicarlo. Se trata del interés compuesto, que por igual resulta un acelerador de utilidades para quienes lo utilizan en sus inversiones, o un dolor de cabeza para aquellos que tienen deudas que lo incluyen.
El interés compuesto se refiere al cálculo de intereses sobre el capital inicial y también sobre los intereses acumulados previamente. En otras palabras, este tipo de interés toma en cuenta no solo el monto original de la inversión o préstamo, sino también los intereses que se han generado y se han sumado al capital inicial en cada periodo.
Así, los intereses ganados en cada periodo se suman al capital inicial; y en los siguientes periodos, los intereses se calculan sobre el nuevo monto total, haciendo que los intereses también ganen intereses. Esto lleva a un crecimiento exponencial de la inversión o de la deuda a lo largo del tiempo, lo cual es la razón para que el interés compuesto sea fundamental en finanzas y se utilice en una variedad de actividades, como inversiones, préstamos y cálculos de crecimiento financiero a largo plazo.
Aplicaciones del interés concepto
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