
Compañero José Félix
José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán desde hace 18 años, hoy es protagonista del acuerdo para hacer la reforma rural.
La historia secreta de la negociación entre Fedegán y el gobierno para la compra de tres millones de hectáreas que serían el comienzo de una reforma agraria. CAMBIO revela el llamado “Acuerdo para la materialización de la paz territorial”, que deja muchas preguntas pendientes.
Por: Alfredo Molano
José Félix Lafaurie no solo es el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, quizás el gremio económico más derechista de Colombia, sino que está casado con la senadora María Fernanda Cabal, líder de la línea más radical del uribismo. En poder de la Fiscalía y de la JEP hay declaraciones que vinculan personalmente a Lafaurie con paramilitares en operaciones de despojo de tierras y de desplazamiento de campesinos. Por eso, en diversos puntos del espectro político hay desconcierto por el anuncio de un acuerdo entre Fedegán y el gobierno de Gustavo Petro para la compra de tres millones de hectáreas. Desde la izquierda algunos ven el pacto con ilusión, otros con desconfianza —de eso tan bueno no dan tanto—; y otros como una claudicación ante quienes consideran despojadores históricos. Desde la derecha, los más optimistas piensan que el acuerdo es una garantía a la propiedad privada pero también hay algunos que lo ven como una traición.
Los economistas de todas las tendencias están preocupados por los 60 billones de pesos que se calculan como costo de la operación, casi tres reformas tributarias, un dinero que no está en ninguna parte y que solo podría financiarse con más deuda, lo cual para muchos significa la ruptura de la regla fiscal, la pérdida de confianza en la estabilidad macroeconómica y, en últimas, la bancarrota de las finanzas nacionales.
¿Cómo pudo uno de los voceros más recalcitrantes de la derecha convertirse en aliado del gobierno en uno de los aspectos más álgidos del programa del presidente Petro? ¿Es sincero Lafaurie en este acuerdo? ¿Terminará el gobierno endeudando al país para enriquecer a los ganaderos en lugar de expropiar los terrenos baldíos ilegalmente ocupados y de recuperar tierras robadas a los desplazados? ¿O la audaz operación será la forma más expedita para resolver un problema que ha afectado históricamente a Colombia?
Las preguntas aún no tienen respuesta pero la historia detrás de la firma del acuerdo arroja algunas luces. Los protagonistas eran hasta hace unos días rivales irreconciliables: por un lado José Félix Lafaurie y por otro el senador Iván Cepeda. La historia de su enfrentamiento público ha dejado huellas en las redes sociales. Apenas en febrero de este año, Cepeda publicó un trino en estos términos: “No bastó con arrebatarle las tierras a los campesinos, quemar sus casas y desplazarlos, como lo relata Benito Osorio. Cuando ellos reclaman la restitución a la que tienen derecho, José Félix Lafaurie los acusa de ser “guerrilleros”. Vean el video”.
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