
Austeridad en plata y ambiciones: lo que dejaron los primeros días del cónclave del alto Gobierno en Bogotá
La difícil situación fiscal y el desafiante panorama en el Congreso para el trámite de las reformas marcaron el encuentro del gabinete del presidente Petro. La misión es mostrar hechos más que discurso en un año agitado por la campaña electoral.
Por: Mateo Muñoz
Para el presidente Gustavo Petro es claro que ya no le alcanzará el tiempo de su mandato para cumplir todo su programa de gobierno. Dificultades políticas y fiscales hacen muy complicado que lo prometido se haga realidad antes del 7 de agosto de 2026. Por ello, el primer mensaje que el jefe de Estado le entregó a su gabinete en la reunión estratégica de comienzo de año fue la de incrementar la ejecución, audacia y compromiso por el proyecto progresista que representa.
“Para el presidente, su primer gabinete retrasó los planes por los perfiles liberales y tecnócratas que había ahí. Para este año necesita compromiso y ejecución”, dijo un funcionario que fue parte de la cumbre.
Aunque el ‘elefante en la habitación’ fue la posible salida de varios ministros para competir en las próximas elecciones, el tema no se tocó oficialmente. Más bien, hizo parte de charlas informales entre los funcionarios, como ha venido ocurriendo en las últimas semanas. De hecho, fue Laura Sarabia la encargada de despejar los fantasmas de un remezón en el cónclave.
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