
“Petro nos hizo reflexionar sobre la necesidad de limitar el abuso de poder presidencial”: Bruce Mac Master
Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI)
En entrevista con CAMBIO, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) afirma que la lección que este Gobierno le dejó al país es la de establecer mecanismos para que el cargo de jefe del Estado tenga límites, esté sujeto a vigilancia y, eventualmente, a sanciones cuando se abusa del poder.
Por: Armando Neira
Desde hace un tiempo, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), presidente de la Asociación de Industriales de América Latina y miembro del Consejo Directivo de la Organización Internacional de Empleadores, se ha convertido en blanco del presidente Gustavo Petro y de varios de sus seguidores, quienes dirigieron sus protestas contra el genocidio cometido por Israel en Gaza hacia la sede de la entidad. CAMBIO lo entrevistó.
CAMBIO: ¿Cómo interpreta usted esta serie de ataques por parte del presidente Petro en contra de los empresarios en general y de la ANDI en particular?
BRUCE MAC MASTER: Son acciones agresivas que, en realidad, no son nuevas. Han sido una constante, aunque ahora han pasado al asedio, al hostigamiento y a la intimidación física.
CAMBIO: ¿Cuándo empezaron?
B. M. M.: Desde el inicio del gobierno hemos expresado nuestras opiniones sobre algunas actuaciones del Ejecutivo, incluyendo proyectos de ley que hemos considerado altamente inconvenientes para Colombia y su población. Cuando comenzó el trámite de la reforma tributaria, uno de sus consejeros incluso dijo que, en lugar de discutir la reforma, se debía pensar en cambiar al presidente de la ANDI. Ahí empezaron las reacciones agresivas del Gobierno cada vez que emitíamos una opinión que no le gustaba al presidente o que consideraba inconveniente para sus propósitos.
CAMBIO: ¿Cree que hay una intención de silenciar a la entidad?
B. M. M.: Aparentemente sí, a una organización y a un grupo como los que representa la ANDI.
CAMBIO: ¿Qué piensa de eso?
B. M. M.: Es muy grave para la democracia. No solo porque en Colombia existe el derecho a la libre expresión, sino también porque entidades como la ANDI están protegidas por el artículo 39 de la Constitución, el mismo que protege a los sindicatos y a las uniones de trabajadores, y que garantiza el derecho a la libre asociación. Además, Colombia tiene compromisos internacionales en materia democrática que hacen aún más grave esta situación. Para nosotros ha sido sorprendente que, aunque expresemos cosas incómodas, eso sea motivo para ser atacados directamente.
CAMBIO: ¿Cree que esto es responsabilidad del presidente Petro?
B. M. M.: Es evidente. El presidente Petro piensa que puede silenciar a una parte importante de la población. Lo ha intentado de muchas formas. La más reciente —y más escandalosa— ocurrió cuando se promovieron manifestaciones frente a la sede de la ANDI en Bogotá.
CAMBIO: ¿Cree que esas manifestaciones fueron promovidas por el presidente Petro?
B. M. M.: Aunque él nunca lo admitió formalmente, está claro que funcionarios de la Presidencia y contratistas han liderado estas convocatorias. Una integrante de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de una representante del Pacto Histórico, así como personas como su exministra Susana Muhamad o el hoy precandidato presidencial Iván Cepeda, también del Pacto Histórico, han participado en las convocatorias o yendo a ellas a participar. Cada vez encontramos más presencia de personas cercanas al Gobierno en estas manifestaciones dirigidas contra la ANDI. Esto, sin duda, es preocupante y lesiona gravemente la democracia y el debate público.

CAMBIO: Para usted, ¿hay una coordinación en lo que ha ocurrido?
B. M. M.: Antes de las manifestaciones contra nuestra sede en Bogotá llegó un equipo de RTVC y se instaló. Para nosotros fue muy revelador porque evidentemente esos equipos sabían cosas que nosotros no sabíamos.
CAMBIO: Cuando usted dice que atacan a la ANDI en términos de organización, ¿contra quiénes van?
B. M. M.: Representamos a más de 1.650 empresas de múltiples sectores productivos en Colombia. Aportamos más del 50 por ciento del Producto Interno Bruto del país.
CAMBIO: ¿Y por qué cree que existe esta animadversión del presidente hacia los empresarios?
B. M. M.: Porque hacemos declaraciones que para él son incómodas y resaltamos hechos preocupantes para la sociedad. Por ejemplo, hemos sido muy firmes en denunciar actos de corrupción. No entendemos cómo es posible que haya tantos escándalos y el presidente no se pronuncie respecto a sus funcionarios o personas nombradas por él. Al hacer esta exigencia democrática, él reacciona de forma hostil.
CAMBIO: ¿A qué hechos se refiere?
B. M. M.: Son muchos. La lista de hechos de corrupción en este Gobierno es extensa. En ella están involucrados ministros, altos consejeros y el exdirector del DAPRE (Departamento Administrativo de la Presidencia de la República), Carlos Ramón González, hoy prófugo de la justicia. Ante eso, el presidente guarda silencio. Entonces nosotros levantamos la voz y lo seguiremos haciendo mientras la tengamos.
CAMBIO: La ANDI ha hecho diagnósticos del estado del sistema de salud...
B. M. M.: Sí, y también del abandono del sector energético y de la crisis de seguridad que afecta a los ciudadanos, entre otros temas de interés general. Nosotros somos parte activa de la sociedad. Esto debería llevar al Gobierno a reflexionar, pero en lugar de eso intenta silenciar nuestras opiniones, violando principios fundamentales como la libre expresión y, eventualmente, poniendo en riesgo incluso la seguridad personal.
CAMBIO: En los últimos días ha habido protestas globales contra el genocidio en Gaza. Los manifestantes en Colombia dieron el mismo argumento. ¿Entonces?
B. M. M.: Es cierto que se han registrado importantes manifestaciones contra el Gobierno de Netanyahu, pero lo verdaderamente extraño es que solo en Colombia los ataques se dirigieran contra los empresarios locales.
CAMBIO: ¿Por qué cree que las manifestaciones se dirigieron hacia la sede de la ANDI?
B. M. M.: Es una situación sorprendente. No ha habido ninguna explicación coherente. Desde la ANDI hemos condenado todos los ataques indiscriminados contra poblaciones civiles, ya sea en Palestina, Ucrania o Colombia, como ocurrió recientemente en Cali, frente a la base Marco Fidel Suárez. Por eso acogemos el pronunciamiento de la defensora del Pueblo, Iris Marín, quien rechazó la estigmatización del sector empresarial como cómplice de los crímenes en curso contra el pueblo palestino.

CAMBIO: Los manifestantes dicen, entre sus argumentos, que ustedes tienen relaciones con Israel...
B. M. M.: Eso es desviar el problema. En Colombia existía una oficina comercial de representación de Israel con autorización del Gobierno de Gustavo Petro. Entonces, preguntarnos eso es como culpar a una víctima. Es como cuestionar a una mujer víctima de violación por su ropa o su comportamiento. Esa no es la discusión. No se puede culpar a una organización como la ANDI, que ha sido violentada.
CAMBIO: ¿Qué significa para un empresario y para los trabajadores de empresas como Zara o Starbucks ser atacados en medio de estas protestas?
B. M. M.: Es un acto intimidante, prácticamente de terrorismo. Se siembra el miedo entre trabajadores, empresarios y sus familias. Además, es un error gravísimo desde una perspectiva humanitaria.
CAMBIO: ¿Por qué?
B. M. M.: La humanidad ya cometió un error histórico al discriminar al pueblo israelita. No se puede ahora generalizar el rechazo a todo un pueblo por las acciones de un Gobierno. Muchas empresas mantienen relaciones comerciales legítimas y no por eso deben ser objeto de ataques. Proteger a los civiles en Gaza no debe convertirse en una excusa para discriminar o violentar a otros ciudadanos inocentes.
CAMBIO: Ante esta situación, ¿qué van a hacer?
B. M. M.: Vamos a acudir a todas las entidades que protegen la democracia, la libre expresión y la libre asociación. Ya hemos alertado a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La Organización Internacional de Empleadores ya se pronunció ante la OIT. Me reuní con su director general el pasado jueves y le expresé nuestra preocupación.
CAMBIO: Es decir, ¿ustedes van a llevar esto a instancias internacionales?
B. M. M.: Sí, porque si permitimos que esto pase con una organización como la ANDI, mañana le puede pasar a cualquier otro gremio o ciudadano. Este podría ser el primer campanazo de alerta sobre el tipo de amenazas que enfrenta hoy la democracia colombiana.
CAMBIO: El presidente Petro ha mencionado una posible Constituyente. ¿Qué opina al respecto?
B. M. M.: Lo primero es aclarar que, aunque al presidente no le gusten nuestras opiniones, tiene que respetarlas. En Colombia todos tenemos derecho a expresarnos. No puede limitar la opinión política de nadie, y mucho menos de quienes no están de acuerdo con él. Lo segundo es que preocupa su reiterada intención de desconocer al Congreso.
CAMBIO: ¿Con el fantasma de la Constituyente?
B. M. M.: Exacto. Cada vez que no se aprueba una de sus iniciativas, el presidente amenaza con consultas populares o constituyentes, buscando anular la función del Congreso y la democracia representativa. Si algún día los colombianos queremos reformar la Constitución, debemos hacerlo de manera conjunta, con el acuerdo de todos, y no solo porque el presidente de turno así lo quiera.
CAMBIO: ¿La ANDI había sido acosada así por un gobierno antes?
B. M. M.: Nunca. Y eso se debe a que nunca antes la democracia había sido tan acosada desde el propio Gobierno. Nunca habíamos visto un gobierno que se negara a conversar y que hostigara a un grupo de la sociedad desde los micrófonos de la Presidencia.

CAMBIO: ¿Qué piensa de eso?
B. M. M.: Nos lleva a reflexionar sobre el tipo de limitaciones que debería tener el cargo presidencial. En Colombia, el presidente debería estar sujeto a vigilancia, a sanción y a limitaciones claras de sus actuaciones cuando abusan del poder.
CAMBIO: Volviendo a la relación ANDI–presidente Petro, él se quejó en una manifestación y a través de su cuenta de X de que ustedes no lo invitaron a su último Congreso en Cartagena. ¿Eso fue así?
B. M. M.: En realidad, él nos pidió que no lo invitáramos. Así me lo dijo personalmente. Afirmó que el evento le aburría y que muchas veces lo comprometían con cosas con las que no estaba de acuerdo. Luego, contradictoriamente, se quejó públicamente de no haber sido invitado. El presidente tiene una habilidad para manipular los hechos a su favor, para victimizarse y generar antipatía hacia quienes lo contradicen. Así ha sido siempre.
CAMBIO: Quien sí estuvo fue la exministra de Medio Ambiente Susana Muhamad, que ahora llamó a marchas contra ustedes, ¿cierto?
B. M. M.: Así es. Fue muy contundente en su activismo contra nosotros, incluso después de haber asistido a nuestros espacios sin expresar allí molestia alguna.
CAMBIO: Finalmente, ¿qué consecuencias tiene para el país este no diálogo entre el presidente Petro y la ANDI?
B. M. M.: Lamento mucho eso, porque creo que habría valido la pena sentarnos con él en algún momento a hablar, y aportar entre todos a la búsqueda de soluciones a los problemas que tenemos en el país, pero a hablar constructivamente, de verdad, y no para que luego, con sus acciones, despreciara todos los argumentos de los demás, como siempre lo ha hecho desde que llegó al poder.
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