
Reforma a la salud: de la ponencia alternativa y la ‘magia’ de Benedetti depende el futuro del sistema
De izquierda a derecha: Guillermo Alfonso Jaramillo, ministro de Salud, y Armando Benedetti, ministro del Interior. Foto: Colprensa.
El proyecto más costoso políticamente para el Gobierno sigue estancado en la Comisión Séptima del Senado. Mientras la oposición se la juega por alcanzar mayorías para una ponencia que pide el archivo, el Gobierno abre las posibilidades para aprobar la ponencia alternativa y lograr victorias en el debate.
Por: Claudia Quintero
“Yo vine a ver qué tanta magia me queda”, dijo el curtido ministro del Interior, Armando Benedetti, en su llegada a la Comisión Séptima del Senado este martes. Una jornada en la que esperaban que por fin se discutiera la reforma a la salud, que lleva meses estancada en esa célula legislativa.
Aunque el presidente ya da por hundida su reforma social más costosa políticamente y la oposición le apuesta a alcanzar los votos para la ponencia que pide el archivo, Benedetti intenta negociar con los votos indecisos y los cristianos para que se apruebe la ponencia alternativa. ¿El Gobierno cederá? ¿Qué les preocupa de ese texto y cómo se moverán?
La oposición ya cantó su negativa y Benedetti condiciona la ponencia alternativa

El Centro Democrático y las mayorías en Cambio Radical están con el archivo. Además, las mayorías del partido Conservador, en especial quienes son cercanos al directorio de la colectividad, también anunciaron su apoyo al hundimiento de la reforma a la salud.
Con esos apoyos, la ponencia que pide el archivo tiene al menos tres votos cantados en la Comisión Séptima. Es decir, no les alcanza para hundirla. Aunque los independientes y los cercanos al Gobierno dicen que “si se ponen juiciosos, lo logran”.
Aunque esa comisión ya hundió esa reforma en el pasado, esta vez el ambiente no parece estar de frente por el ‘no’. Como le dijo una senadora opositora a CAMBIO: “No quieren darle más herramientas al Gobierno para hacer campaña y buscan evitar una nueva convocatoria de consulta popular o constituyente”. De hecho, el ministro Armando Benedetti volvió a traer el tema a discusión.
“Otra vez hay un bloqueo institucional y queda claro que lo que se necesita es la constituyente”, dijo el ministro del Interior.
No queda duda del bloqueo institucional, por eso se abre camino a una Constituyente. Al Congreso le queda grande reformar la salud y la justicia. Hoy el Partido @soyconservador "dice que no" a la Reforma a la Salud después de más de 5 meses de paralizarla sin que haya habido una…
— Armando Benedetti (@AABenedetti) September 30, 2025
Pero también es cierto que esa comisión no aprobará la reforma tal y como la quiere el Gobierno, porque solo tiene cinco votos cantados. Benedetti lo tiene claro, así que el camino que les queda es aprobar la ponencia alternativa que presentaron las congresistas Norma Hurtado, del Partido de La U, Lorena Ríos, de Colombia Justa Libres, y Ana Paola Agudelo, del Mira. Las dos últimas hacen parte de la bancada cristiana de esa célula legislativa.
La ponencia alternativa: cambios graduales e inyección de recursos al sistema
La ponencia alternativa propone una reforma más leve que la propuesta por el Gobierno. Primero, porque si bien se pone el foco en la atención primaria, las Empresas Promotoras de Salud (EPS) mantienen muchas de las funciones que hoy tienen.
Entonces, el articulado establece que la atención del sistema de salud tenga un enfoque territorial y que los hospitales públicos se consoliden como centro de las redes integradas. Pero fortalece la rectoría del Estado y la vigilancia y control.
Otro de los cambios que trae esta reforma es que las EPS, que pasarían a llamarse Gestoras de Salud y Vida, seguirán con la gestión del riesgo en salud. Pero el Estado será el encargado del aseguramiento financiero. Esto último es la garantía en la entrega de los recursos.
Ese cambio implica que las gestoras seguirán con tareas como afiliar a los pacientes, prestar los servicios de atención, organizar la red prestadora, rendir cuentas y contribuir al uso eficiente de recursos, entre otros. Solo que ahora no manejaría los recursos, como lo hacen las EPS.
Pero el Gobierno dice que, además de esos cambios, la ponencia le gira excesivos recursos a las EPS porque “establece que el Estado debe pagar cualquier exceso en el gasto que tengan las gestoras por la Unidad de Pago por Capitación (UPC) o presupuestos máximos”. Esos dos montos son claves, porque hoy las EPS argumentan que el dinero que reciben por la UPC es insuficiente y la misma Corte le ordenó al Gobierno reajustar el cálculo.
Pese a que ese es el único camino que tiene el Gobierno para lograr algunas modificaciones que han propuesto, condicionan su apoyo a que se logren modificaciones en esos puntos.
De hecho, ‘la magia’ que quiere probar Armando Benedetti tiene que ver justo con esos puntos críticos. De la cartera del Interior le confirmaron a CAMBIO que el ministro está intentando negociar que en la Comisión Séptima se niegue la ponencia de archivo, que se abra la discusión con la ponencia alternativa y que los cercanos al Gobierno presenten proposiciones para eliminar los artículos que obligarían al Estado a “asumir las deudas de las EPS”.
Así, la tarea del ministro del Interior es lograr que la oposición no sume votos y que, en cambio, él convenza a las senadoras de la bancada cristiana para avalar las proposiciones de los congresistas oficialistas.
Sin embargo, “hoy todo sigue siento incertidumbre y ningún voto es seguro”, le dijo a CAMBIO el senador Fabián Díaz, quien defiende el proyecto del Gobierno y ya tiene lista la apelación por si se hunde la reforma.
Lea los comentarios