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Papá Pitufo y Juan Diego Marín Franco
Juan Diego Marín Franco, el hijo de Diego Marín Buitrago 'Papá Pitufo', afronta un proceso por agredir a su exesposa en Cartagena. Fotoilustración: Kim Vega.

Violencia, santería y un caso por homicidio que precluyó: el revelador dosier del hijo de Papá Pitufo

Juan Diego Marín Franco, hijo del señalado ‘zar del contrabando’, fue capturado hace unos días en Cartagena por atacar con arma blanca a su exesposa. CAMBIO revela los detalles del nuevo proceso que regresa a los estrados judiciales a este comerciante, y las llamativas actuaciones que llevaron a que le precluyeran, en 2019, una investigación por tres asesinatos, en la que lo vincularon con la red de alias Boliqueso.

Por: Ana María Cuesta

“Me cortó cuatro veces, en el cráneo, en el hombro, en la ceja. Al defenderme con las manos me cortó en los dedos. Me hirió en la costilla, en la espalda y en el abdomen”.

El relato lo hizo ante la Fiscalía General de la Nación la señora María Andrea Arango Montenegro, de 32 años, quien en marzo se divorció de Juan Diego Marín Franco, el hijo del señalado ‘zar del contrabando’ Diego Marín Buitrago alias Papá Pitufo.

“No fue una agresión en una sola ocasión, fue una agresión salvaje, brutal. Una de las heridas en zona abdominal fue penetrante y la llevó a un sangrado abundante”, señaló la fiscal Adriana Margarita Benítez, quien pidió el 24 de septiembre la legalización de la captura del hombre de 38 años, conocido como Perrito. 

El comerciante, que gran parte de su vida ha trabajado en los negocios de su padre -quien será acusado dentro de un mes como el presunto líder de una red criminal que corrompió a policías y funcionarios-, fue capturado el 23 de septiembre por señalamientos de tentativa de homicidio y violencia intrafamiliar contra su exesposa.

Juan Diego Marín Franco
Juan Diego Marín Franco, hijo de 'Papá Pitufo'.

Crédito: suministrada.

La fiscal del caso aseguró, con base en la entrevista que rindió Arango el día en que su exesposo la agredió en un exclusivo sector de Cartagena, que hubo “situaciones de violencia previa” y una probable tentativa de feminicidio, pues “este ciudadano la estaba viendo a ella como algo que le pertenecía”. Marín, con un ojo morado y un vendaje en el mentón, guardó silencio en toda la diligencia,  a la que acudió en bermuda y Crocs, y en la que constantemente se tomó la cabeza en señal de preocupación.

CAMBIO revela los detalles del nuevo proceso judicial que afronta el conocido comerciante de los san andresitos en Bogotá y Cali, por el que será imputado en los próximos días. El mismo hombre que en 2019 salió invicto de un proceso en el que se le vinculó con tres homicidios en Cali, por la solicitud que a su favor hizo el entonces fiscal Héctor Roberto Neira. 

“Él se puso furioso y me dijo que prefería matarme”

A Juan Diego Marín Franco lo encontraron sentado en el inodoro de un apartamento ubicado en el primer piso del condominio Morros Eos, ubicado en un privilegiado sector de la zona norte de Cartagena. Fue detenido por dos agentes de la Policía, por la agresión que había cometido minutos antes contra su exesposa, en otro apartamento ubicado en el cuarto piso del mismo complejo vacacional. 

“Estábamos discutiendo, yo le estaba reclamando mi espacio. Le dije que yo no iba a estar más con él. Él se puso furioso y me dijo que prefería matarme. Como él recurre a la santería y tenía una pulsera en la mano izquierda, en el forcejeo yo se la partí y eso lo alteró más y me dijo que con sus santos no me metiera. Y en ese momento buscó los cuchillos en la cocina. Básicamente él me agrede por celos, me quiere poseer, no acepta que no esté con él”, aseguró María Andrea Arango ante funcionarios de la Fiscalía.  

Juan Diego Marín 2
Juan Diego Marín Franco, hijo de 'Papá Pitufo'.

Crédito: suministrada.

La mujer, que había llegado en la noche del 19 de septiembre con su hija de ocho años a vacacionar en Cartagena, le relató al ente acusador que Marín Franco usó dos armas cortopunzantes tras una fuerte discusión: un cuchillo largo y otro corto. Los agentes que atendieron el caso confirmaron el hallazgo de un “arma blanca tipo cuchillo, ensangrentado”, que encontraron en el antejardín del apartamento.

“Comenzamos a discutir por el tema del cumplimiento de los horarios, cuando a él le corresponde quedarse con la niña. Nosotros nos divorciamos en marzo. Y a pesar de eso Juan Diego sigue celándome, me hostiga, quiere saber dónde estoy, qué hago. Me manipula con temas de dinero. Comenzamos a discutir como a las 8 am. Después me bañé, me acosté y cuando me levanté a las 9 am él estaba en la sala tomando. Le dije que empacaría la maleta para irme”, añadió.

“Me insistió que habláramos. Que la separación le había dado muy duro. Decía que no me dejaría en paz. Más o menos como a las 11 am me decía que no me dejaría ir y buscó un cuchillo grande y otro pequeño de la cocina y empezó a tirarme con el cuchillo. Comenzamos a forcejear y yo a gritar, pedir ayuda. Me hirió en el estómago en la parte lateral izquierda, en la espalda, en la cara”, aseguró la mujer. 

María Andrea Arango reveló, además, que ya ha denunciado en tres ocasiones a su exesposo. Por “maltrato físico, psicológico, económico, sexual, por celos, manipulador, obsesivo”.  La fiscal Benítez señaló en la diligencia que Marín figura como indiciado en un proceso por violencia intrafamiliar que cursa ante la Fiscalía 57 de Bogotá.

La víctima también relató que Marín Franco llegó a Cartagena a reunirse con ella, el lunes 22 de septiembre, que era la fecha en que inicialmente ella se regresaría junto a su hija a Bogotá, ciudad en la que residen. Indicó que la menor no presenció los hechos pues ella sí tomó el vuelo de vuelta y que la única testigo fue la vecina de apartamento, que la socorrió.

Papá Pitufo 2
Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo.

Crédito: suministrada.

“Se encontraba al parecer bajo los efectos del alcohol”

En el expediente, conocido por CAMBIO, quedó acreditado que sobre las 11:20 a.m. de ese 23 de septiembre, dos policías que adelantaban labores de patrullaje por Manzanillo recibieron una llamada del cuadrante por una riña en el edificio Morros Eos. El hombre fue detenido a las 13:34 p.m. del mismo día y fue conducido a la URI de Canapote después de las 8 p.m.

¿A qué atribuyen que se hubieran demorado en llevarlo a la URI? Los agentes que atendieron el caso aseguraron que, inicialmente, el hijo de ‘Papá Pitufo’, quien también se encontraba herido, se negó a recibir atención médica, pero que una vez inició el procedimiento legal de captura cambió de opinión y pidió ser atendido, por lo que lo remitieron al hospital Serena del Mar, donde se demoraron en revisarlo por otros pacientes prioritarios y porque, al parecer, no tenía su documento de identificación. 

“Peleé con mi señora anoche y tengo heridas en el cuerpo”, le dijo a los médicos. “Refiere amnesia parcial del evento”, indicaron los profesionales que lo atendieron.  

“Al ingresar se observa al particular de sexo masculino con varias heridas múltiples en todo su cuerpo. Sentado en la tasa del baño. Se le procede a leer los derechos que le asisten como persona capturada por los delitos de violencia intrafamiliar y tentativa de homicidio (…) Cuando fue notificado de la captura ahí decide recibir la atención médica”, señalaron los agentes en su informe.

Hijo de Papá Pitufo
Juan Diego Marín Franco, hijo de Papá Pitufo.

Crédito: suministrada.

Los policías que intervinieron en el procedimiento aseguraron que cuando acudieron al condominio vieron a la mujer “ensangrentada” y bajando con una persona que dijo ser su escolta, por lo que la remitieron en ambulancia a recibir atención médica. María Andrea Arango recibió una cirugía de laparotomía exploratoria en el hospital.

Al hijo de Papá Pitufo lo encontraron en el apartamento que había alquilado para el hospedaje de su escolta, quien también entregó una declaración oficial en la que aseguró que Arango y Marín salieron a departir en la noche de ese lunes a un bar de salsa, hasta el amanecer. El juez que legalizó la captura consideró que el hecho de que apareciera en otro apartamento distinto significaba una huida. 

"El proceder de los agentes captores es respaldado por un llamado de auxilio y cuando llegan al lugar de los hechos ven a una mujer herida, mujer que siempre estará en estado de indefensión frente a su presunto agresor. Y cuando encuentran al agresor que evidentemente huyó del apartamento en el que cometió la agresión, se refugió en otro apartamento donde se encontraba su esquema de seguridad, fue encontrado por la policía ensangrentado y herido, lo que corrobora la ocurrencia de una riña. En donde probablemente puede estar involucrada la identificada como víctima y su agresor”, indicó el juez del caso. 

“Esa escena no se custodió porque ingresaron sus hombres de seguridad y otros del edificio”, añadieron los agentes sobre el lugar en que encontraron al comerciante. Los policías también señalaron que Marín no se resistió al proceso y que presuntamente estaba bajo los efectos del alcohol.

El exfiscal que defiende a Juan Diego Marín Franco dice que los policías “mintieron”

El abogado de Juan Diego Marín Franco es Ricardo Carriazo, un curtido exfiscal antinarcóticos que salió de la Fiscalía a finales de 2020, durante la administración de Francisco Barbosa. A la audiencia de legalización de captura lo acompañó el abogado de Papá Pitufo, Jhon Villamil.

Carriazo pidió decretar la ilegalidad de la captura al señalar que “no existió inmediatez” en el procedimiento y que este no se produjo en flagrancia, como aseguraron los agentes. “No se da esta situación porque los agentes captores en su declaración han mentido flagrantemente ante la Fiscalía y han llevado a que la Fiscalía (…) esté persiguiendo una causa ilegal, injusta, basada en las mentiras de la Policía”, señaló el jurista.

Ricardo Carriazo y Jhon Villamil
Ricardo Carriazo y Jhon Villamil, defensores de Juan Diego Marín Franco.

Crédito: suministrada.

El exfiscal también señaló que los agentes mintieron al decir que vieron al escolta, del que nunca consignaron su nombre en el informe oficial. Para ello citó una declaración oficial del agente de seguridad privada en la que éste asegura no haber visto nunca a los policías. 

También dijo que mintieron al hablar de un supuesto estado de inconsciencia de María Andrea Arango. “¿Estaba consciente o estaba inconsciente?”, señaló ante el juez que legalizó la captura. 

Y remató que “Juan Diego también fue víctima en este caso de lesiones mutuas”. “Ellos venían muy contentos, venían bastante tomados, ella más que él, y estaban muy cariñosos entre sí”, aseguró el abogado Carriazo, citando al escolta.

El escolta de Marín Franco también declaró que “Juan Diego no se acordaba de nada de lo que había pasado (…) él estaba desconcertado, descompuesto”.

Para el 30 de septiembre estaba programada la audiencia de imputación contra el hijo de Papá Pitufo por este episodio. La diligencia, que será reservada, se pospuso por solicitud del exfiscal Carriazo.  

CAMBIO conoció que Marín Franco se encuentra detenido en una celda especial en la URI de Canapote en Cartagena, aislado, por motivos de seguridad, de la demás población interna. Le autorizaron el ingreso de un televisor, un módem y una cafetera.

El proceso por homicidios en Cali que precluyó en 2019

La fiscal que atendió el caso de Juan Diego Marín Franco señaló un detalle inquietante: en su contra figuran procesos inactivos por concierto para delinquir y por homicidio, que llevó la Fiscalía Séptima Especializada de Cali.  

CAMBIO accedió al expediente de ese proceso, que terminó con una decisión de preclusión, adoptada por el Juzgado 004 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Cali, el 20 de mayo de 2019. Esa investigación se abrió en 2017 contra el hijo de Papá Pitufo y contra Walter Andrés Penagos Uhlig, alias Capulina, señalado en informes de prensa como un presunto capo del Valle del Cauca. 

A ambos los investigaron e imputaron por el asesinato del comerciante Julio César Salazar Giraldo, quien fue acribillado el 28 de septiembre de 2016, cuando se movilizaba en un vehículo desde el aeropuerto de Cali. CAMBIO conoció un detalle inédito de ese crimen. Curiosamente, el día que asesinaron a Salazar estaba acompañado por uno de los presuntos socios de Papá Pitufo, Ricardo Orozco Baeza, alias El Bendecido, quien declaró en ese expediente que vio una moto con dos personas pero que no pudo reconocerlos.

Ricardo Orozco Baeza
Ricardo Orozco Baeza, alias El bendecido.

Crédito: captura de pantalla.

Un mes después del crimen, los investigadores de la Dijin Everson Buitrago y el teniente Anderson Velásquez practicaron en la cárcel de Popayán un testimonio clave, el de José Manuel Maldonado, alias El Lobo, un temido sicario adscrito a la estructura delincuencial del narcotraficante Eduard Fernando Giraldo, alias Boliqueso, y quien para ese momento ya purgaba una condena.

El Lobo le atribuye a Juan Diego Marín el homicidio de un joven llamado Mauricio Fernández, registrado el 23 de septiembre de 2013 en una discoteca de Cali. Y el asesinato de Juan Carlos Muñoz Grijalba, conocido como Guayano. De este último crimen señaló directamente al hijo de Papá Pitufo. El Lobo señaló a Perrito como uno de los supuestos líderes de la estructura de Boliqueso y a su padre, Diego Marín Buitrago, como supuesto financista. 

¿Qué pasó después? El fiscal de Cali Héctor Roberto Neira Beltrán pidió precluir, es decir, terminar anticipada y definitivamente el proceso penal contra ‘Perrito’ y ‘Capulín’, advirtiendo que no se pudo desvirtuar la presunción de inocencia de ambos. El fiscal aportó, en una diligencia de preclusión que se produjo en noviembre de 2018, una serie de pruebas y testimonios: como la llamativa retractación de ‘El Lobo’, el testigo estrella. 

El hijo de Papá Pitufo fue imputado por este caso en septiembre de 2017. El fiscal Neira dijo que recibió un manuscrito de El Lobo, un mes después de dicha imputación, que éste le hizo llegar a través de su entonces esposa. En ese texto, El Lobo manifestaba que había dicho lo que dijo contra padre e hijo bajo supuestas presiones. 

“Quiero decirle que no voy a ser testigo en contra de nadie pues la verdad lo que dije la otra vez no es verdad. Lo que dije fue de rabia porque me dejaron solo cuando caí con mi problema, y unas personas que me ayudaron fueron las que me dijeron que dijera todo eso. Pero la verdad, ni ese señor Capu, ni Robinson, ni Juan Diego Marín alias Perrito tuvieron que ver con nada. Y mucho menos ese señor Diego Marín, que ni lo conozco. Todo lo hice por venganza”, señaló el manuscrito de ‘El Lobo’.

El fiscal también dice haber recibido del abogado de alias El Lobo unas capturas de pantalla en las que, supuestamente, aparece el teniente Anderson Velásquez -quien incorporó a la investigación contra el hijo de Papá Pitufo el testimonio de El Lobo- conversando con dos supuestos criminales vinculados a las estructuras de Wilber Alirio Varela, alias Jabón, de los Comba y los hermanos Calle Serna.

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Petro ha denunciado que opositores de su Gobierno buscarían evitar que Papá Pitufo sea extraditado a Colombia | Crédito: CAMBIO

El fiscal aseguró que estas dos personas asociadas al narcotráfico buscaron a El Lobo para que “hablara en contra de la familia de Juan Diego Marín, su papá y los demás personajes que según se había comprometido por unos beneficios como sacarlo del país y otras cosas”.

En resumen, el fiscal Neira presentó una batería de pruebas para desvirtuar lo que dijo el principal testigo contra el hijo de Papá Pitufo y catalogarlo como falso. Presentó los testimonios de la esposa de El Lobo, donde esta lo tilda de mentiroso; el de su madre, donde supuestamente asegura que policías le dieron un millón de pesos para que tramitara los pasaportes con los que la sacarían a ella y a su hijo del país -sin investigar a profundidad lo dicho por ella, pues dijo que le creyó por ser una “dama curtida”-.  También está el testimonio de los policías que inicialmente atendieron la investigación por el primer asesinato donde señalan que no encontraron nexos de los crímenes con la banda de Boliqueso.

El fiscal Neira también presentó testimonios del padre de uno de los muertos que le atribuían al hijo de Papá Pitufo, en el que supuestamente el señor le dice que “le da hartera participar” del proceso; y hasta anónimos y otros testimonios de otras personas que aseguraban conocer a los autores de los crímenes por los que vincularon a Juan Diego Marín Franco. 

Fiscal Héctor Neira
El fiscal de Cali Héctor Roberto Neira Beltrán, a la izquierda (noviembre de 2018).

Crédito: suministrado.

“El señor José Luis Maldonado le ha mentido a la Judicatura, a la justicia colombiana (…) ese es un hombre condenado casi a 40 años de prisión al que le brindan una expectativa de vida en Europa con su familia, por supuesto él cae en la tentación. Siente que debe hacerlo, termina involucrando a gente que no conoció, a gente que simplemente le señalaron que debía involucrar”, señaló el fiscal Neira en una audiencia de octubre de 2018.

“Esta investigación me ha causado cierto malestar al notar que no se puede entender qué es lo que pretendió, qué es lo que se persiguió, si es que la policía judicial se prestó para de pronto hacerle un favor a alguien comprometido con el narcotráfico. Situación que, si se llega a dar la absolución de las otras personas, se investigue”, añadió el fiscal Neira.

Juan Diego Marín Buitrago terminó, en la práctica, absuelto, por las pruebas que diligentemente recopiló el fiscal Neira, quien sugirió que la policía judicial pudo estar detrás de un montaje contra él y su padre Papá Pitufo, quien próximamente afrontará un juicio por su presunto poder corruptor en la Policía Nacional y otras instituciones.

ana.cuesta@cambiocolombia.com.

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