
La Procuraduría abrió indagación disciplinaria contra Edwin Palma por sobrecostos en transformadores
CAMBIO conoció que el organismo de control disciplinario abrió indagación contra Edwin Palma por la denuncia hecha por este medio sobre los sobrecostos en los transformadores y otros materiales que, como interventor de Air-e, decidió tercerizar. La Procuraduría decretó pruebas claves.
Por: Sylvia Charry
El domingo 7 de septiembre, CAMBIO denunció que el hoy ministro de Minas, Edwin Palma, creó un modelo de tercerización de compras en Air-e —como interventor de la compañía—, que llevó a que la empresa pagara millonarios sobrecostos por materiales esenciales para su operación, especialmente, por unos transformadores de energía. Palma contrató los materiales con el Consorcio Suministros Eléctricos de Colombia (SEC) que está formado por una empresa ligada al jefe de compras de Air-e que él mismo puso. Este medio conoció que la Procuraduría abrió una indagación preliminar contra Palma por los hechos.
“Resulta procedente iniciar indagación previa contra Edwin Palma Egea, en su calidad de Agente Interventor de la sociedad Air-e S.A. E.S.P. INTERVENIDA, con el objeto de delimitar las siguientes presuntas irregularidades: (i) en la planeación, estructuración, celebración y ejecución del contrato número C00132025 con el consorcio Suministros Eléctricos de Colombia, en adelante SEC, cuyo objeto contractual, según la revista «CAMBIO» se relaciona con el suministro de materiales para el desarrollo de la operación de la empresa; (ji) sobrecostos en la compra de Transformadores CONV. 1F 50 KVA 13.2 KV por medio de la orden de compra 4825000051 y Transformadores CONV. 1F 75 KVA 13.2 KV, a través de la orden de compra 4825000050, ambas fechadas 1 de abril de 2025. Lo anterior con fundamento en el artículo 208 del CGD”, dice el auto conocido por CAMBIO.
En otras palabras, la Procuraduría busca establecer cuál fue la responsabilidad del ministro Palma en el contrato que llevó a que se compraran los materiales de la compañía con sobrecostos y, sobre todo, si existieron esos precios elevados. La clave de la decisión son las pruebas que solicita el procurador Esiquio Manuel Sánchez, delegado de la Sala Disciplinaria de Instrucción.
El ente de control le pidió a Air-e envié toda la documentación del proceso de selección surtido para la celebración del contrato de compras con el consorcio SEC, incluyendo el estudio técnico que permitió definir los precios de los materiales que serían adquiridos por la empresa y suministrados por el contratista durante el desarrollo del negocio. Asimismo, la Procuraduría pidió que entreguen copia de la minuta del contrato.
Además, el procurador Sánchez le solicitó a las directivas de Air-e que entreguen el manual de contratación vigente para la fecha en que se signó el contrato y los documentos que soportaron la celebración y pago de las órdenes de compra de los transformadores.
El punto más importante de la indagación de la Procuraduría es la solicitud a la empresa Rymel SAS —proveedora de los transformadores— que informe “si en lo corrido del año ha vendido al consorcio SEC los transformadores, en caso positivo indicar la cantidad, el precio y la época en que los vendió”.
Esa orden es clave porque, de esa manera, el ente de control llegará a los valores denunciados en CAMBIO. Es decir, se darían cuenta de que, gracias a Palma, Air-e renunció a comprar los transformadores directamente a los fabricantes para contratar al consorcio SEC —cercano al jefe de compras puesto por Palma— y que este se los revendiera por precios que superan el 60%.
El chanchullo denunciado por CAMBIO
Es preciso recordar que el contrato que Palma firmó con el consorcio SEC, en febrero de 2025, era para que este último suministrara 590 materiales que se requieren con gran frecuencia en el desarrollo de la operación. Dentro de esos materiales están los transformadores.
Según la documentación que Air-e le entregó a la Fiscalía —que está indagando el contrato—, en solo tres meses (abril, mayo y junio) la comercializadora de energía le giró al consorcio SEC 23.000 millones de pesos para la compra de los materiales. En transformadores monofásicos de 50 KVA y de 75 KVA se gastaron más de 10.500 millones de pesos así: 3.326 millones en 259 de los de 50 KVA y 7.200 millones en 457 de los de 75 KVA. Es decir, por cada transformador de 50 KVA pagaron 12’844.000 y 15’645.000 por los de 75 KVA.
Los valores a los que Air-e compró al consorcio los transformadores mencionados quedaron en evidencia en órdenes de compra en poder de CAMBIO. La primera muestra, por ejemplo, que en abril de este año Air-e le compró al consorcio SEC 20 transformadores de 50 KVA por 12’844.000 la unidad; la segunda, que se compraron transformadores de 75 KVA por 15’645.000 la unidad.
CAMBIO hizo dos ejercicios para probar los sobrecostos. El primero fue contrastar el valor que pagó Air-e —intervendida— por los mencionados transformadores en comparación con lo que pagaba la compañía antes de su intervención. La diferencia es significativa, pero el mayor desfase mayor quedó al descubierto en el segundo ejercicio: este medio contactó directamente al fabricante de los equipos, que confirmó el precio al que los vendió al consorcio, el cual es muy inferior al que pagó Air-e por los mismos aparatos.
Vamos con el primer ejercicio. Según registros contables de la compañía, en abril del 2024 (cinco meses antes de la intervención) Air-e compraba los transformadores de 50 KVA al fabricante Rymel ingeniería Electrica S.A.S. por 8’400.000 la unidad. Es decir, 4 '444.000 por debajo del precio que Air-e pagó al consorcio, como lo demuestra una de las facturas en poder de este medio.
El segundo ejercicio es acaso el más llamativo. CAMBIO se contactó con fuentes de la empresa Rymel —uno de los proveedores de los transformadores— que confirmaron los valores por los que le vendió al consorcio SEC los aparatos. Según las versiones, los equipos le fueron vendidos al consorcio a un precio mucho más bajo porque el negocio lo pagaban al contado. Cada transformador de 50 KVA se lo vendieron por 7’800.000, y cada transformador de 75 KVA por 9’800.000. Los mismos transformados que el consorcio vendió después a Air-e por 12’844.000 y 15’645.000, respectivamente. Un sobrecosto de más del 60 por ciento.
La compañía compró 259 unidades de 50 KVA y 457 unidades de 75 KVA, lo cual supone una millonaria pérdida de recursos en la compra total. Air-e le pagó al consorcio más de 3.326 millones de pesos por los transformadores de 50 KVA y 7.232 millones por los de 75 KVA, 4.000 millones más —en las dos compras— de lo que hubiera pagado de haberlos adquirido directamente con el fabricante.
Finalmente, la Procuraduría solicitó a la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales de la entidad que elabore un dictamen en el cual establezca si los precios pactados para la compra de los materiales señalados en el contrato suscrito entre la empresa Air-e y el consorcio SEC se encuentran ajustados al mercado. Además, que informe si es mejor para la compañía realizar la compra de materiales directamente a los proveedores o fabricantes.
Después de revisar las pruebas, el procurador deberá determinar si formula cargos contra Palma o si archiva la indagación a su favor.
Lea los comentarios

