
¿La casa de Nariño ya no será un museo? Gobierno De la Espriella da marcha atrás y sí despacharía desde allí
El presidente Abelardo de la Espriella revirtió una de sus decisiones más simbólicas. La Casa de Nariño, que había anunciado que convertiría en museo, sería finalmente la sede desde donde despachará cuando esté en Bogotá.
Por: Carol Tatiana Gómez
El equipo de comunicaciones presidencial afirmó que la Casa de Nariño funcionará como despacho presidencial en Bogotá, según publicó La Silla Vacía. Esta decisión representa un giro frente a lo que el entonces candidato Abelardo De la Espriella había anunciado en julio, cuando aseguró que convertiría el palacio presidencial en un museo abierto al público.
Antes incluso de posesionarse, De la Espriella fue enfático en que no despacharía desde la tradicional casa presidencial. Propuso entonces otras alternativas, entre ellas el Palacio de San Carlos y la adecuación de nuevos espacios, hasta quedar finalmente instalado en el Batallón Paraíso, en Barranquilla, la sede oficial desde la que ejerce sus funciones como jefe de Estado.
Pese a que se confirmó la decisión de sumar ahora la Casa de Nariño, no se han precisado los motivos. Según El Espectador, el cambio se originó por recomendación del propio equipo de trabajo del presidente, que le planteó razones de seguridad, espacios y logística para retomar el despacho en la Casa de Nariño.
¿La Casa de Nariño ya no será un museo?

La decisión revierte uno de los anuncios más simbólicos que hizo De la Espriella antes de posesionarse. El 26 de julio, en una transmisión en vivo por sus redes sociales, el entonces presidente electo afirmó: "No voy a despachar desde la Casa de Nariño, pero voy a ir a Bogotá". Con esa frase se refería a que, aunque su sede principal de gobierno estaría en Barranquilla, seguiría cumpliendo agenda en la capital cuando fuera necesario.
Explicó que le había dado instrucciones a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín, para convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público, y que en su lugar despacharía desde el Palacio de San Carlos, la sede donde actualmente funciona la Cancillería. "El Palacio de San Carlos será la sede de la Presidencia en Bogotá y desde allí trabajaré por el país", dijo entonces.
De la Espriella ya había puesto su sede principal en Barranquilla y hasta propuso reconocer la ciudad por ley como "capital alterna" del país, en línea con su promesa de gobernar "desde las regiones" y romper con lo que llamó "el abandono centralista". Pero eso no resolvía el problema de fondo, y es que la Presidencia igual necesitaba una oficina en Bogotá para despachar. Lo que cambió al final fue el edificio de gobierno, aunque ahora se revierta esa medida.
Las críticas por el desplazamiento tras el terremoto

El 10 de agosto, cuando el terremoto de magnitud 7,4 sacudió al país hacia las 7:30 de la mañana, el presidente se encontraba en Barranquilla, listo para viajar a Bogotá por agenda ya prevista. Su ausencia de la capital en ese momento coincidió con una demora en la instalación del Puesto de Mando Unificado, y fue el vicepresidente José Manuel Restrepo quien debió atender las primeras reuniones mientras el mandatario llegaba.
Una vez en Bogotá, De la Espriella instaló el PMU en la UNGRD y encabezó la declaratoria de desastre nacional. El manejo de esas primeras horas, marcado por la ausencia del presidente en la capital y la demora en la instalación del puesto de mando, quedó como uno de los primeros tropiezos de su gobierno y puso en duda, desde el arranque, la lógica de alternar sedes.
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