15 Julio 2022

El afán que esconde la ostentación de poder de las disidencias en Tibú

Crédito: Colprensa

La estrategia consiste en atraer a los militares hacia el casco urbano para aliviar la presión en la selva, donde toneladas de cocaína aguardan para ser exportadas, por una sobreproducción de alcaloide que no ha podido ser evacuado hacia territorio venezolano.

Por: Javier Patiño C.

El poder de las disidencias de las Farc y el ELN en la región del Catatumbo ha quedado grabado en varios videos, difundidos por las redes sociales, en los que los grupos al margen de la ley ostentan autoridad en los pueblos, ante la falta de autoridad en la zona.

El último hecho ocurrió al frente de la Alcaldía de Tibú. Cinco integrantes del frente 33, disidencias de las Farc, se ubicaron en formación militar y grabaron una alocución frente a la gente que los observaba.

Los militares llegaron después de que los delincuentes se habían ido. La Segunda División del Ejército grabó un video similar al de las disidencias en el que advertía que no iban a permitir la presencia de los grupos ilegales y que los uniformados iban a garantizar la seguridad de los habitantes.

El ministro de Defensa, Diego Molano, rechazó la acción de las disidencias y reafirmó el compromiso de la fuerza pública: “Nosotros bajo ninguna circunstancia permitiremos que estos enemigos de Colombia, como son las disidencias, pretendan infundir temor y generar con sus actos el desafío a las autoridades”, dijo el ministro. Pero el temor ya estaba infundido. 

La urgencia de sacar la coca

Andrés Villamizar, analista militar, piensa que la situación que se vive en esta zona del país es una muestra clara del poder del narcotráfico. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el delito (Unodc) publicó que en 2020, el Catatumbo tenía 40.083 hectáreas de cultivos de uso ilícito. “El punto de mayor presencia de cultivos es Tibú, segundo municipio a nivel nacional con más siembra de hoja de coca, con un total de 19 mil hectáreas cultivadas, al igual que los municipios vecinos de Convención, Sardinata y Teorama con más de 10 mil hectáreas”, dice Villamizar. 

En opinión del analista político Daniel Celis, a pesar de que durante el gobierno del presidente Duque se han implementado una gran variedad de programas para incentivar la sustitución de cultivos, el esfuerzo ha sido vano, porque la presión de los grupos ilegales obliga a los campesinos a continuar con la siembra de coca.

Jairo Libreros, profesor de la Universidad Externado, llama la atención acerca de la sobreproducción de cocaína que se presenta en la zona, porque obliga a los delincuentes a tratar de sacarla lo más pronto posible, antes de que se restablezcan las relaciones con Venezuela. “Lo peor que le puede pasar a las organizaciones ilegales es no poder tener el control para sacar esa sobreproducción hacia Venezuela; por eso, se muestran fuertes para obligar a las fuerzas militares, que no tienen suficiente control territorial, a moverse hacia sectores del Catatumbo donde no estorben, para movilizar la droga”, afirma.
 
Villamizar añade que los grupos ilegales suelen desviar la atención de las fuerzas militares hacia puntos estratégicos para que otros clanes puedan continuar con el negocio sin ser interceptados.

cultivos
En el Catatumbo  hay más de 40.000 hectáreas sembradas de coca

La bienvenida al nuevo gobierno

Los narcotraficantes saben que el nuevo gobierno, encabezado por Gustavo Petro, buscará una negociación con los grupos ilegales y un cese al fuego lo más pronto posible. “Eso vale dinero para el ELN y para las disidencias –dice Libreros–. Eso los obliga a moverse muy fuertemente en la frontera y demostrar suficiente capacidad de intimidación al Estado. Aquí no se trata de despedir a Duque y recibir a Petro, sino de un pulso político que, sin capacidad económica, es imposible”, señala el profesor. 

Para Daniel Celis, es claro que, del otro lado, los carteles mexicanos y el de los Soles en Venezuela están presionando para que salgan los cargamentos del Catatumbo, pues tienen compromisos que prefieren cumplir antes del cambio de gobierno.

En opinión de los analistas, es posible que los grupos ilegales sigan llamando la atención pública, con el objetivo de centrar su atención en ellos, mientras en otros puntos sus compañeros se encargan de la salida de los grandes cargamentos de droga que todavía están por distribuir.