13 Abril 2022

Putumayo: ¿quiénes son los hombres de negro?

Crédito: Jorge Restrepo

Los integrantes del Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat), están en el ojo del huracán por cuenta de la operación en el Putumayo en la que murieron 11 personas, al menos seis de ellas civiles. ¿Quiénes son y cómo operan?

Por: Javier Patiño C.

Uno de los grandes interrogantes que ha dejado la operación realizada por las Fuerzas Militares en Putumayo es quiénes eran los hombres vestidos de negro –identificados por la comunidad en un principio como integrantes de la guerrilla– que luego terminaron vestidos como miembros del Ejército Nacional.

Tras el resultado de la operación Mahlon 4, el país conoció que se trataba del Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Trasnacionales (Conat), una de las unidades de la que poco se sabía y que ha saltado a la palestra por cuenta de un operativo en el que resultaron varios civiles muertos, incluidos un menor de edad y una mujer embarazada.

militares helicoptero
Crédito: Álvaro Tavera- Colprensa

El Conat fue creado hace apenas un año largo –el 26 de febrero de 2021, para ser exactos–, luego de un detallado ejercicio realizado por un comité de las Fuerzas Militares que vio la necesidad de conformar un grupo especial para atacar a las nuevas organizaciones que estaban apareciendo en el país.

Liderar la lucha contra los grupos armados irregulares, realizar operaciones de interdicción contra las estructuras del narcotráfico, desarrollar erradicación estratégica de cultivos ilícitos y combatir la explotación ilegal de yacimientos mineros. 

El presidente Iván Duque le entregó la comandancia al general Juan Carlos Correa, en el fuerte de Tolemaida, con la instrucción de enfocarse en cuatro frentes: liderar la lucha contra los grupos armados irregulares, realizar operaciones de interdicción contra las estructuras del narcotráfico, desarrollar erradicación estratégica de cultivos ilícitos y combatir la explotación ilegal de yacimientos mineros. 

Bajo el mando del general Correa fueron asignados 5.000 hombres de la División de Aviación Asalto Aéreo, distribuidos en cinco brigadas, cada una con misiones distintas:

Una fuerza de despliegue contra “amenazas transnacionales”, cuyo principal objetivo es atacar a los cabecillas que se dedican al narcotráfico y enfrentar los grupos irregulares que operan en las diferentes fronteras; tres brigadas contra el narcotráfico: la número uno, encargada de interdicción, con capacidad de asalto aéreo y operaciones especiales, y la dos y la tres, orientadas a tareas de erradicación; y una última brigada, contra la explotación ilícita de yacimientos mineros, que trabaja de la mano de los ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y de Minas y Energía.

Una fuerza élite

Los integrantes del Cotan, cuyas edades oscilan entre los 23 y los 35 años, se cuentan entre los soldados profesionales mejor preparados de Colombia. Para formar parte del grupo, los oficiales deben haber cumplido cursos de Comando, Lancero, Paracaidismo y Fuerzas Especiales, cada uno de los cuales requiere de habilidades y entrenamientos distintos para operar en las condiciones más exigentes, con el mayor sigilo y con la mayor precisión.

Se mueven en grupos pequeños, de no más de 25 hombres divididos en grupos de cinco, cada grupo conformado por expertos en combate cuerpo a cuerpo, un especialista en comunicaciones y un francotirador, encargado de dar en el blanco en el momento preciso, bajo condiciones específicas, de acuerdo con los informes de inteligencia.

Su modo de actuar está regido por la normatividad de la OTAN, con la que el Ejército colombiano firmó un acuerdo como socio estratégico para realizar operaciones conjuntas e individuales bajo los manuales internacionales de la organización. Esto significa que los integrantes del Conat comparten los mismos códigos y las mismas tácticas que los que usa, por ejemplo, el ejército de Estados Unidos: se mueven en grupos pequeños, de no más de 25 hombres divididos de a cinco, cada equipo conformado por expertos en combate cuerpo a cuerpo, un especialista en comunicaciones y un francotirador, encargado de dar en el blanco en el momento preciso, bajo condiciones específicas, de acuerdo con los informes de inteligencia. Esa fue, justamente, la estrategia que el ejército estadounidense usó para llegar a Bin Laden.

tap
Crédito: Álvaro Tavera-Colprensa

Actuando de la misma manera, el Conat pudo dar de baja, el pasado 24 de febrero, al cabecilla alias Arturo y a 24 integrantes más del frente décimo de las disidencias de las Farc, en Puerto Rondón, Arauca. Y fue gracias a esta manera de actuar del Conat que cayeron Guacho y Jhonier, cabecillas de las disidencias de las Farc, en Nariño y Cauca, respectivamente; y Uriel, cabecilla del ELN en Chocó.

De negro en el Putumayo

Los miembros de esta unidad de élite son capaces de camuflarse en la selva y desplazarse por ella por jornadas enteras sin ser descubiertos. Para pasar inadvertidos, es posible que, incluso, dejen de bañarse y de rasurarse, para lograr la máxima mimetización. No cargan morrales, apenas un fusil Galil y lo mínimo indispensable para sobrevivir.

En el caso de la misión Mahlon 4, en Putumayo, los soldados del Conat llevaban varios días aproximándose a Alto Remanso sin levantar sospechas, y utilizaron prendas negras porque –según la comandancia de las Fuerzas Militares– era la única manera de no ser descubiertos.

Sin embargo, las dos preguntas que todavía rondan en el aire es por qué no suspendieron el operativo al percatarse de que había civiles, entre ellos menores de edad, y por qué se identificaron desde el comienzo como guerrilleros.