12 Septiembre 2022

Revive proceso contra Chiquita Brands en Estados Unidos por nexos con el paramilitarismo

Crédito: Yamith Mariño

El Tribunal de Apelaciones del Circuito 11 le dio un nuevo aire a la demanda que lleva un grupo de víctimas contra la multinacional en Estados Unidos. El juez señaló que los demandantes tienen suficientes pruebas para llegar a un juicio con jurados.

Por: Santiago Luque Pérez

En 2007 la justicia estadounidense le impuso una multa de 25.000 dólares a Chiquita Brands luego de hallarla culpable de financiar, con cerca 1,7 millones de dólares, a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La relación entre el grupo ilegal y la empresa ocurrió durante los años noventa y principios de los 2000. 

Ese mismo año, después de que se impusiera la multa, varias víctimas del paramilitarismo en el Urabá y Magdalena, en donde operó la empresa, interpusieron una demanda argumentando que Chiquita Brands no los ha reparado. Desde el inicio de la acción judicial los demandantes han tenido que sortear toda clase de adversidades. La empresa ha buscado que el juicio se haga en Colombia y no en territorio norteamericano. Sin embargo, la justicia de este país le ha ido dando la razón a las víctimas. Y, aunque el proceso ha avanzado, ha tenido varios tropiezos en los que la demanda ha sido tumbada y revivida en los tribunales de apelaciones.

La última vez que se cayó la demanda fue en septiembre de 2019, cuando el juez de primera instancia señaló que las víctimas no tenían los argumentos suficientes para pasar a la siguiente etapa. La noticia cayó como un baldado de agua fría para los demandantes, que ya estaban a menos de un mes de iniciar el juicio que había quedado agendado para el 15 de octubre. Debieron apelar esta decisión y el pasado 7 de septiembre el Tribunal de Apelaciones del Circuito No. 11 revivió el proceso y señaló que los demandantes contaban con las pruebas suficientes para continuar.

Como llegaron varias demandas en contra de la compañía bananera, la justicia norteamericana las unió todas en un solo proceso. Marissa Vahlsing, quien es una de las abogadas de las víctimas por medio de EarthRights International, señala que uno de los retos que han tenido es hacerles entender a los jueces estadounidenses por qué a sus manos está llegando un proceso judicial de algo que ocurrió a miles de kilómetros de su país.

"Cuando son casos trasnacionales las cortes no entienden que cuando se trata de una empresa estadounidense se le puede hacer rendición de cuentas y puedan ser juzgados acá, porque son empresas que se benefician de lo que ofrece Estados Unidos": Marissa Vahlsing, abogada de las víctimas.

La violencia de los grupos paramilitares dejó miles de víctimas en el Urabá y en el Magdalena. Dentro de los que hoy demandan a la empresa están personas que pertenecieron a organizaciones sindicales, que eran defensores de derechos humanos y líderes indígenas. "Con esta demanda esperamos que se pueda dar una reparación a las víctimas, pero también mandar un mensaje a las empresas grandes de que no pueden apoyar grupos ilegales en ninguna parte del mundo como lo hizo Chiquita Brands", señaló Marissa Vahlsing.

El caso es conocido como Doe vs. Chiquita, por los seudónimos que se han utilizado para proteger la identidad de las víctimas. La abogada explica que lo que hicieron fue tomar casos piloto que sirvieran para mostrar patrones de macrocriminalidad. Por ejemplo, el del esposo de Jane Doe 7, un activista laboral, que fue asesinado por las AUC y que se enmarca en la violencia de los paras contra los líderes sindicales.

Además de los patrones de macrocriminalidad, que los abogados han buscado mostrar por medio de testimonios, lograron que el tribunal de apelación tomara en cuenta las sentencias que se han emitido en Colombia por medio de Justicia y Paz. "Tiene expedientes bastante investigados. Por lo que nos dieron la razón y las decisiones de la justicia colombiana ayudaron a que el juicio continúe", afirmó Vahlsing.

Tanto las víctimas, como los abogados demandantes, esperan a que se fije la fecha del juicio. Con la última decisión solo falta que se den las reglas y se fije el lugar que podría ser el Distrito Sur de Florida, donde se han llevado las últimas partes del proceso, o en Nueva Jersey, donde tiene sede Chiquita Brands y en donde EarthRights International interpuso la demanda en 2007.