22 Agosto 2022

Crece el temor de que la reforma tributaria frene la inversión

Crédito: Yamith Mariño

La Cámara de Comercio Colombo Americana, Fitch Ratings y los bancos han advertido que la reforma tributaria desestimularía la inversión privada en el país. Y eso sería muy perjudicial.

A medida que pasa el tiempo, se conocen más análisis y opiniones sobre la reforma tributaria de Gustavo Petro. La calificadora Fitch Ratings ya dijo que es poco probable que sea aprobada tal cual está presentada porque, entre otras cosas, podría desincentivar la inversión de las empresas y el ahorro de los hogares. 

Según la calificadora, la reforma puede presentar retos financieros para las empresas, especialmente en los sectores de energías, materias primas y alimentos y bebidas si es aprobada como está.

Además, advierte que, si bien esta reforma no tendrá un efecto sobre la calificación crediticia del país en el corto plazo, “los impuestos relacionados con medio ambiente y salud podrían presionar los flujos de caja y afectar las políticas de dividendos y planes de inversión de capital en los sectores afectados. Esto, a su vez, puede debilitar los perfiles de crédito de largo plazo”.

Fitch Ratings no está sola en estas advertencias. El sector bancario levantó la mano recientemente sobre el impuesto a los dividendos, que se calcularía con tasas iguales a las del impuesto de renta, que se miden sobre el margen o sobre el “saldo” del dividendo pagado que queda por fuera del monto excluido. 

El Autorregulador del Mercado de Valores (AMV) y la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham) también se pronunciaron para advertirle al Ministerio de Hacienda que sus propuestas, tal como están puestas, no solo van a afectar la inversión privada sino que pueden generar un menor ahorro en los hogares colombianos, lo que puede significar menos movimiento en un mercado de capitales que ya es pequeño en el país. 

Según el AMV, “Colombia presenta tasas de ahorro nacional relativamente bajas, lo que genera menores recursos para invertir y una posición externa más débil al tener que financiar su consumo interno con mayor déficit en la cuenta corriente”. La situación podría ser peor si se reducen los límites de rentas exentas para las personas naturales, a la vez que se aumenta el impuesto a ganancias ocasionales y sube el pago de impuestos para quienes ganen más de 10 millones de pesos al mes.

La explicación es que se desestimula a quienes tienen la capacidad de ahorrar en pensiones voluntarias y cuentas de Ahorro de Fomento para la Construcción (AFC). Si disminuyen los ahorros en estos fondos, cae el volumen de recursos disponibles para invertir en el mercado de capitales y otros proyectos para el desarrollo del país. 

El regulador, la calificadora y el gremio del sector privado coinciden en que la nueva estructura del impuesto a los dividendos terminaría generando tarifas más altas para gravar las utilidades de las empresas, lo cual nos ubicarían por encima de países comparables. Por lo tanto, desestimularía la inversión extranjera, que preferiría países con tasas más bajas.

AmCham explica: “Dependiendo de las tasas de tributación individual, se observa que para muchos inversionistas la tributación combinada efectiva en dividendos, después de descontar la retención en la fuente por dividendos, estaría en rangos superiores al 50 por ciento. Esta doble tributación es altamente inconveniente para la competitividad tributaria de Colombia”.

José Antonio Ocampo, ministro de Hacienda, ha advertido en repetidas ocasiones al sector privado que si no les gusta algún punto de la reforma, deben proponerle una alternativa, pues su cifra inamovible de recaudo son los famosos 25 billones de pesos.