9 Septiembre 2022

El semáforo de la reforma tributaria

Crédito: Yamith Mariño

Balance de lo que sí se aprobará, lo que no y lo que sí, pero no así en las próximas sesiones del Congreso sobre la reforma tributaria.

En las próximas semanas, el Ministerio de Hacienda y los congresistas ungidos como ponentes y coordinadores ponentes de la reforma tributaria le presentarán a las comisiones económicas conjuntas la primera ponencia del proyecto de reforma para su aprobación. 

También avanzan los cambios en el texto mientras continúan los diálogos regionales del Ministerio de Hacienda y el Congreso para presentar la reforma, y escuchar a los principales actores de cada región, así como las reuniones a puerta cerrada del ministro José Antonio Ocampo y los congresistas encargados de exponer a sus compañeros el proyecto de reforma.

Como si se tratara de un semáforo, los gremios y los congresistas les dan luz verde, amarilla y roja a las diferentes propuestas con las que el Ministerio de Hacienda espera recaudar 25 billones de pesos adicionales en 2023 e igual monto entre 2024 y 2026. 

Verde: 

La idea de tener una cuarta reforma tributaria en cuatro años, esta vez presentada por el Gobierno que lleva apenas un mes. Habrá reforma sí o sí.

Los impuestos a la emisión de carbono, que son una modificación de los ya existentes para aumentar las tarifas. La medida es apoyada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), que incluso ha dicho que estos impuestos están bajos.

Amarillo: 

La mayoría de las propuestas principales de la reforma tributaria van a cambiar en el Congreso. De hecho, el mismo ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, ya ha anunciado varios cambios, pero conserva la ambiciosa meta de los 25 billones de pesos. 

El primero de ellos es el impuesto a los dividendos, que estaba pensado para calcularse con las mismas tarifas del impuesto sobre la renta a personas naturales. Fueron tantas las advertencias sobre la doble tributación, que el ministerio trabaja en una nueva fórmula que aumente el pago del impuesto a quienes reciben estos pagos, sin provocar que se carguen dos impuestos sobre el mismo ingreso. 

La eliminación de beneficios tributarios a las empresas también tendrá varios cambios. Por ejemplo, el senador del Pacto Histórico Gustavo Bolívar pidió que saliera de la lista la industria cinematográfica. Ocampo ha dado señales de estar de acuerdo.

El ministro Ocampo, por su parte, ya anunció que le aceptó a la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, dejarles un beneficio tributario más. El sector quedaría, así, con dos beneficios, destinados a no afectar los costos de construcción de las viviendas de interés social.

Cada gremio y congresista está negociando con el ministro Ocampo alguna modificación a este artículo. Por ejemplo, la representante Jennifer Pedraza anunció que propondrá “mantener beneficios que son positivos, como los de contratación a la producción cafetera, la edición de libros científicos y culturales y para promover la producción cinematográfica nacional”.

Los impuestos a las bebidas azucaradas y a las comidas ultraprocesadas están en duda. Aunque la mayoría de los congresistas de la bancada del gobierno han dicho que votarían a favor, otros proponen cambios a la medida y algunos más, la mayoría de oposición, dicen que votarán en contra por los efectos que tiene para el bolsillo de los pobres y vulnerables.

El representante a la Cámara del Partido Conservador Wadith Manzur explicó que votará a favor de estas dos medidas solo si se modifica con una de dos opciones de modificación: que el Gobierno asuma de algún modo el efecto sobre la inflación que tendrá subir los precios de estos productos, o que la medida empiece a regir desde 2024 para evitar mayores presiones inflacionarias.

El impuesto a las ganancias ocasionales también es probable que cambie, según lo dijo el propio ministro de Hacienda. La idea para quienes dicen que lo votarían “sí, pero no así” es que se modifiquen las tarifas. 

Otra modificación sería la del nuevo Régimen Simple, que se creó en 2018 para incentivar la formalización de los microempresarios. La reforma de Ocampo plantea nuevos cambios y Acopi, el gremio de las mipymes, está en diálogos con el ministro para que sirva también a este segmento empresarial. 

Para las empresas de petróleo y carbón, algunos sugieren que su impuesto a las exportaciones sea más bien un tributo sobre las utilidades de la industria. Otros congresistas, como Óscar Darío Pérez, del Centro Democrático, proponen que más bien sea una sobretasa del impuesto a la renta.

Rojo:

También habrá medidas que se pueden caer. Por ejemplo, el cambio de las regalías para que pasen de ser un descuento al impuesto a la renta de las empresas del sector extractivo y que, más bien, sea una deducción a la base gravable.

El otro sería el de bajar el monto desde el que los pensionados deben pagar impuesto a la renta. El nuevo número mágico según el Ministerio de Hacienda es 10 millones de pesos mensuales, pero hasta funcionarios públicos se han pronunciado en contra de la medida, que afectaría en el futuro a los mismos congresistas que deben aprobar la medida.