15 Noviembre 2022

Qué pasa con las matrículas de las universidades privadas en Colombia

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

Estudiantes de diferentes universidades privadas iniciaron manifestaciones y convocaron asambleas al notar que los precios de las matrículas para 2023 subieron más de 13 por ciento en promedio.

Letreros que dicen “cae la matrícula o cae el torniquete” en los Andes, videos de manifestaciones en la Javeriana y publicaciones de protesta en redes sociales de estas y otras instituciones hicieron evidentes las subidas de los precios de las matrículas en las universidades privadas. 

Las arengas de los estudiantes llevaron a que hasta el ministro de Educación, Alejandro Gaviria, les pidiera a la universidades e instituciones de educación superior (IES) privadas que “entiendan el momento” que vive el país y no suban sus matrículas más allá de la inflación. 

Un incremento de la misma proporción de la inflación ya sería alto. El indicador llegó a 12,22 por ciento anual en octubre, pero, según la encuesta mensual de expectativas del Banco de la República, se espera que la inflación cierre 2022 en 11,90 por ciento, lo que quiere decir que el Banco calcula que el aumento de la inflación desacelere entre noviembre y diciembre. 

El país llevaba por lo menos dos décadas acostumbrado a inflaciones anuales bajas. El pico más alto desde 2000 había sido en 2016, cuando por cuenta de la caída de los precios del petróleo, la devaluación, el fenómeno de El Niño y el paro del momento los precios llegaron a 9 por ciento anual en julio; pero a la inflación le tomó pocos meses volver a caer a cerca de su objetivo de largo plazo: el famoso 3 por ciento. 

Como otras empresas u organizaciones, cada año las universidades incrementan los precios utilizando como base la inflación y agregan algunos puntos porcentuales tratando de predecir el incremento del salario mínimo para cubrir los mayores gastos de pagar los salarios de sus empleados con ese nivel de ingreso. 

Este movimiento de los precios termina generando más inflación, pues arrastra parte de la inflación vivida el año anterior más las expectativas de lo que decida hacer el Gobierno con el salario mínimo. Para 2023, la expectativa de los analistas es que el salario sea superior a la inflación en varios puntos porcentuales, dadas las declaraciones del nuevo Gobierno. 

Las universidades privadas también les han recordado a sus estudiantes que, justamente atendiendo la coyuntura del momento, durante la pandemia algunas matrículas se congelaron, otras tuvieron descuentos y otras incrementaron por debajo de la inflación del momento. Todo esto, pese a que muchas de ellas no despidieron a ningún empleado ni les recortaron los salarios a quienes no trabajaron por no poder ir a las sedes. 

Luz Karime Abadía, codirectora del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) explicó que, mientras los precios crecían poco o se congelaban por la pandemia, las universidades aumentaron el presupuesto para becas y créditos de estímulo a los estudiantes, lo que aumentó mucho más los costos mientras los ingresos crecían poco.

En el caso de la Universidad de los Andes, para el primer semestre de 2023 las matrículas de licenciaturas, programas de ciencias humanas, matemáticas, química, biología y ciencia política, entre otros, serían de 21,9 millones de pesos y con los descuentos y apoyos universitarios sus precios estarían entre los 7,4 y 17 millones de pesos. En el caso de medicina, que no tiene descuentos, la matrícula es de 31,29 millones de pesos. 

Para la Universidad Javeriana, una matrícula de arquitectura pasaría de 6,8 millones de pesos en 2022 a 7,7 millones de pesos en el primer semestre de 2023; antropología pasaría de 9,2 millones a 10,5 millones de pesos y medicina en la Javeriana pasaría de 26,3 millones a 29,98 millones de pesos, no muy lejos del precio de los Andes y es la carrera más costosa en ambas entidades.