3 Octubre 2022

¿Se pueden conseguir 60 billones de pesos sin romper la regla fiscal?

Crédito: Imagen: Colprensa

El presidente de la república, Gustavo Petro, habló de la posibilidad de volver a modificar la regla fiscal para buscar más deuda y así comprar los terrenos de la reforma agraria.

Ante la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final, el presidente Gustavo Petro se quejó de las restricciones presupuestales que heredó del gobierno anterior y dijo que ellos nunca pensaron en cumplir el primer punto del acuerdo con las Farc: la reforma agraria. 

El presidente Petro explicó que para cumplir este punto del acuerdo se deben comprar tres millones de hectáreas de tierra productiva para repartirla a los campesinos. Y si cada hectárea cuesta entre 10 y 20 millones de pesos, entonces el gobierno necesitaría entre 30 y 60 billones de pesos para cumplir. 

Sin embargo, su cálculo, según él mismo presidente, tiene un obstáculo: el marco fiscal y la regla fiscal del país. En 2021, la reforma tributaria incluyó un cambio a la regla que se había suspendido en 2020 para permitir un mayor endeudamiento del gobierno para responder a la pandemia de coronavirus. 

El presidente Petro se quejó de que “el gobierno pasado creó un marco fiscal restrictivo para este gobierno, no lo implementó porque rompió por completo el marco fiscal que se había hecho antes, se endeudó el país con políticas que han hecho crecer el déficit fiscal casi hasta 8 puntos del PIB, pero sí construyó las normas para hacer un marco fiscal restrictivo para este gobierno que se supone que no se puede romper”.

Pero al presidente se le olvida que el Marco Fiscal de Mediano Plazo es un documento que se presenta cada año y que se revisa a los seis meses con el plan financiero, que se presenta entre enero y febrero para organizar las finanzas del año. 

En ese marco, se incluyen las proyecciones de crecimiento de la economía, inflación, recaudo tributario, deuda pública y el déficit fiscal. Pero este mismo año, los resultados de la economía pese a la alta inflación han salido mejores de lo esperado lo que le dejaría a la economía entre 12 y 15 billones de pesos de más para 2023. Y falta sumar los recursos adicionales que logre la reforma tributaria. 

Si el gobierno divide en sus cuatro años de gobierno los 60 billones de pesos que tendría que pagar en tierras, significa que tendría que entregar 15 billones de pesos anuales, una cuenta que puede ajustarse mejor a la regla fiscal si el gobierno le encuentra una fuente de ingresos. 

El problema de la deuda

El pago de deuda e intereses es el rubro que más presión le pone al Presupuesto General de la Nación, como lo reconoce el mismo presidente Petro que destacó en su discurso que de los 405 billones de pesos que el Estado gastará en 2023, más de 100 billones de pesos se irán al pago de deuda. 

Hoy, con la nueva regla fiscal, el límite máximo de deuda pública neta del país es del 71 por ciento de su PIB, pero si Colombia llegara a un endeudamiento tan alto como proporción de su PIB que los bancos, multilaterales y otras entidades se negaran a prestarle más recursos, al país le tocaría buscar dentro de sus propios ingresos corrientes (recaudo tributario, rendimientos financieros y dividendos de sus empresas) para pagar el presupuesto nacional y la deuda.

Para este año, el recaudo tributario esperado es cercano a los 200 billones de pesos y de ahí se deben sacar 60 billones de pesos para pagar intereses de deuda. 

Si el país fuera un solo hogar, significa que por cada 10 pesos que le entran, tiene que destinar 3 pesos a pagar deudas y a hacer una reserva para que en unos meses, cuando le cobren el crédito que adquirió y está ligado a la inflación, pueda tener con qué pagarlo. Con los 7 pesos restantes tiene que comprar comida, pagar transporte, servicios públicos y sobrevivir en una situación de créditos más costosos y alta inflación. 

El mismo Roy Barreras, presidente del Congreso e integrante del Pacto Histórico, ha entendido las advertencias del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) sobre la deuda y advierte que “No hay espacio para más deuda”.

Otra forma de verlo es que si la deuda es muy alta, los pagos por intereses también serán más altos, aunque las condiciones de endeudamiento en los mercados internacionales mejoraran. La razón es que entre más tarjetas y créditos se acumulan para pagar, aunque cada uno tenga una cuota relativamente baja, en total las cuentas por pagar serán altas. 

Y en los mercados de deuda, además, a un país que tiene muchas deudas se le cobra una tasa de interés más alta porque tiene más riesgo en el futuro de no cumplir con sus obligaciones financieras. Es decir, cada nuevo crédito aumentaría mucho más el monto que tendría que pagar el país. 

Por eso, para los expertos, la mejor forma para que el gobierno tenga más recursos disponibles para la reforma agraria es justamente cumpliendo la regla fiscal. Eso haría que con el paso del tiempo tenga que destinar menos recursos al pago de la deuda y esos pesos libres los puede destinar a sus proyectos.