4 Octubre 2022

Día Mundial de los Animales: las 12 especies más amenazadas en Colombia

Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo y los humanos amenazamos a cientos de especies. En el marco del Día Mundial de los Animales le contamos cuáles son las 12 especies en peligro de extinción en territorio colombiano.

El 4 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de los Animales, promovido en 1929 por la Organización Mundial de Protección Animal. La jornada fue escogida en conmemoración a la celebración de San Francisco de Asís, quien es considerado el santo de los ecologistas.

El principal objetivo de esta celebración es el de generar conciencia sobre las especies en peligro de extinción. Sin embargo, en Colombia, el segundo país más biodiverso del mundo, hay en riesgo, por lo menos, 1.203 especies de animales, platas y vegetales.

  • 173 en peligro crítico.
  • 390 en peligro.
  • 640 vulnerable. 

De las 1.203 especies que se encuentran amenazadas en Colombia, 407 son animales y han sido afectados por el proceso de transformación del planeta por parte de los humanos provocando, lo que los expertos han definido como la sexta extinción masiva de especies.

Entre las diversas causas de este fenómeno están la destrucción del hábitat, el comercio de especies, la sobreexplotación de recursos, la introducción de especies invasoras, la contaminación y el cambio climático.

La ONG ambientalista WWF publicó un listado sobre las especies animales que enfrentan altos riesgos de desaparecer, no solo en Colombia, sino también en el mundo. CAMBIO le cuenta cuáles son las especies en peligro de extinción en territorio colombiano. 

Oso de anteojos 

Es el único oso de Suramérica (Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Colombia) y en el país se estima una población cercana a los 8.000 individuos.

También es conocido como oso andino porque habita los bosques andinos localizados a más de 2.000 m.s.n.m. Se alimenta en gran medida de frutas silvestres, rizomas, bulbos y bromelias, aunque también llega a consumir carcasas de animales muertos.

Aunque son omnívoros, consumen principalmente frutas y plantas. Por su dieta y sus largos recorridos, ayudan a diseminar las semillas de las plantas que consume. En Colombia se encuentran en 22 de los 59 Parques Nacionales Naturales.

Foto: Pixabay

Jaguar 

Es el felino más grande del continente americano. Su población en el mundo se ha reducido en un 45 por ciento y en países como Estados Unidos, El Salvador y Uruguay está declarado como extinto.

En Colombia, las poblaciones más grandes de jaguares se encuentran en el Amazonas, la Orinoquía, Chocó y el Caribe. Esta especie necesita grandes extensiones de tierra para sobrevivir, por eso la pérdida del hábitat, el desarrollo de infraestructura, la expansión de las actividades agrícolas y ganaderas, y la pérdida de vegetación son sus grandes amenazas.

Foto: Pixabay

Delfín rosado 

El delfín gris y el delfín rosado son las dos especies que habitan en la Amazonía y Orinoquía. Este animal enfrenta amenazas como la pesca incidental, cacería, pérdida de hábitat, contaminación, cambio climático y perturbaciones acústicas.

En 2019, un grupo de científicos de WWF, Fundación Omacha, Instituto Mamirauá y Solinia (integrantes de la Iniciativa de Delfines de Río de Suramérica- SARDI, por su sigla en inglés), realizaron una expedición para contar estos cetáceos en 950 kilómetros del río Amazonas entre Perú, Colombia y Brasil.

Registraron 484 delfines rosados (una menor cantidad en la zona brasileña), y advirtieron sobre amenazas como las heridas causadas por hélices de barcos. 

Tortugas carey  

La contaminación, la utilización de su caparazón para la fabricación de artesanías, el consumo de huevos y la destrucción de su hábitat son sus mayores amenazas. Su presencia en los océanos es un indicador de la salud de los ecosistemas.

Foto: Pixabay

Tití cabeciblanco

Esta especie fue declarada amenazada en 1973 y desde ese momento el comercio ilegal ha aumentado sus condiciones de alarma.

En Colombia se encuentra entre el río Atrato y el río Magdalena, en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, y el nordeste antioqueño.

La destrucción de su hábitat es el principal peligro en el país para esta especie que puede producir más de 40 vocalizaciones para comunicarse con sus familias.

Foto: Pixabay

Manatí del Caribe

Se encuentra en las costas del Caribe, desde el sureste de los Estados Unidos, México, el océano Atlántico en las Antillas y en las costas del norte de Suramérica.

En Colombia, está en el Caribe, la cuenca del Orinoco y parte del río Magdalena: desde Puerto Berrío, Antioquia hasta Bocas de Ceniza y el canal del Dique. Una de sus principales amenazas es la cacería por parte de pescadores.

Caimán negro

Es llamado así por el color oscuro que adquiere su piel en la adultez. Vive en lagos, ríos y otros hábitats de agua dulce, principalmente en la cuenca del Amazonas entre Colombia, Ecuador y Perú.

Este reptil es el mayor depredador de estos humedales. Gracias a su potente vista y audición, caza durante la noche. La caza ilegal y la pérdida y fragmentación de su hábitat son sus mayores amenazas. 

Águila solitaria

Esta ave se encuentra en la vertiente de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la Serranía de Perijá, cordillera Occidental en Cauca y en la cordillera Oriental en el oeste de Caquetá. También está en el noroeste de México, en el norte de Venezuela, en Bolivia y en el noroeste de Argentina.

Se alimenta principalmente de serpientes, aves y pequeños mamíferos. La cacería, destrucción y fragmentación de su hábitat son sus mayores amenazas. 

Mero guasa

Es una especie longeva, de crecimiento lento y reproducción sexual tardía, lo que la hace incompatible con la explotación intensa a la que ha sido sometida por pescadores artesanales.

En Colombia se ha registrado en lugares como La Guajira, Santa Marta, el golfo de Salamanca, Islas del Rosario, Barú y Cartagena. 

Pez sierra

Este pez se encuentra distribuido en el sur del Caribe colombiano. Una evaluación reciente del estado de las poblaciones de peces sierra en ese lugar, que incorporó el conocimiento tradicional de los pescadores artesanales, muestra un preocupante escenario para esta especie, pues parece encontrarse en niveles mínimos poblacionales.

De hecho, los pescadores aseguran que no la han capturado por más de 25 años y algunos expertos consideran a la especie como localmente extinta.

Bagre rayado del Magdalena 

Esta especie endémica del río Magdalena, que alcanza a crecer hasta 1,5 m de longitud, es la segunda especie (después del bocachico) en importancia comercial de esta cuenca. La alta demanda la ha sometido a una alta presión pesquera.

Para contrarrestar esta situación, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca declaró vedas que garanticen la reproducción, crecimiento y sostenibilidad de la especie. Su talla mínima de captura es de 80 centímetros.