1 Junio 2022

Adiós a los plásticos de un solo uso en Colombia

Crédito: Yamith Mariño Diaz

Colombia dejará de utilizar plásticos de un solo uso. A más tardar en 2030, las industrias de plásticos tendrán que haberlos reemplazado por alternativas biodegradables y sustentables. Juan Carlos Losada, representante del proyecto que hoy se convirtió en ley, habla sobre la bondad de la norma.

Por: Maria F. Fitzgerald

Hoy, primero de junio, en último debate, fue aprobada la ley que busca prohibir la fabricación, comercialización y utilización de plásticos de un solo uso. El proyecto, liderado por el representante a la Cámara Juan Carlos Losada, busca regular estos productos a más tardar en 2030, con el objetivo de reducir el impacto que tienen estos plásticos sobre el medioambiente. 

Bolsas, empaques, confetis, serpentinas, manteles de plástico, e incluso los stickers que se adhieren a las frutas, serán prohibidos, con el ánimo de reducir los 24 kilos de plástico que consume, anualmente, cada colombiano. 

El proceso buscará crear una transición moderada entre el plástico y alternativas más amigables con el medioambiente, sin que esto signifique un perjucio a la industria del plástico. Juan Carlos Losada habla sobre la nueva ley y sobre cómo los colombianos se podrán adaptar a ella. 

 

CAMBIO: ¿Por qué se centraron en plásticos de un solo uso?

Juan Carlos Losada: Porque ellos son el verdadero problema para los ecosistemas de nuestro planeta. Los plásticos que tienen más de un uso pueden llegar a ser, incluso, una solución para nuestros problemas medioambientales. Pero los plásticos que son de un solo uso están acabando con nuestras fuentes hídricas, y son una de las principales causas del deterioro de nuestros ecosistemas marinos. 

Tristemente en este planeta estamos poniendo en el mercado un millón de botellas plásticas por minuto, además de 10 millones de bolsas por minuto. A eso se suma que estamos botando al mar un camión entero de basura plástica por minuto; y el 90 por ciento de estos plásticos son de un solo uso, es decir, que no son reciclados ni mucho menos reutilizados. 

 

CAMBIO: ¿Cuáles son las afecciones medioambientales que acarrea esta industria?  

J.C.L.:: Según las Naciones Unidas, y su división ONU medioambiente, para el año 2050 habrá más plásticos que peces en el mar. Y las consecuencias para el mar son absolutamente evidentes. Tenemos islas enteras en varias partes del mundo de plásticos que no se biodegradan. Además, hemos tenido que ver la manera en que se afecta la fauna marina, así como miles de especies de aves y peces que terminan muertos por comer microplásticos en el mar. 

Adicionalmente, la afectación que tienen estos plásticos sobre la salud humana es gravísima, Cuando el plástico se rompe en micropartículas, es consumido no solo por animales, sino también por humanos, y se ha demostrado que las afectaciones a la salud que acarrean esos microplásticos pueden producir cáncer, además de causar problemas a madres gestantes, entre muchos otros efectos. Lo más grave es que ya estas micropartículas están en todos lados. Incluso las han llegado a encontrar en la punta del Everest. 

 

CAMBIO: ¿Qué implicaciones esperan que tenga esta medida a mediano y largo plazo? 

J.C.L.: En el mediano plazo creo que vamos a lograr sacar del mercado un número muy importante de plásticos que sirven únicamente para fomentar la pereza humana, que reemplazan elementos que ya tenemos. 

A más largo plazo, vamos a lograr sacar otro tajo grande de plásticos de un solo uso, que les hará un bien inmenso no solo a los humanos, sino a las especies animales y a los ecosistemas de distintos tipos. 

 

CAMBIO: ¿Qué tipo de medidas pueden tomar las industrias que dependen de los plásticos de un solo uso para mitigar el impacto de la prohibición? 

J.C.L.: Justamente por eso hay varias temporalidades de la prohibición. La primera es en dos años y reemplazará los plásticos que no necesitan sustitutos para el consumidor. 

Pero en cambio, a los empaques que sí necesitarán un esfuerzo grande por parte de las industrias para reemplazarlos, como los que se usan para comercializar cierto tipo de productos, les hemos dado un tiempo más grande, a algunos de ellos de casi ocho años, para lograr esa sustitución. 

El reto de la humanidad, y de la industria en Colombia, es conseguir esos sustitutos biodegradables en situaciones naturales. 

 

CAMBIO: Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos, aseguró en una entrevista el año pasado que esta medida realmente no era significativa para frenar el impacto ecológico de los plásticos, ¿qué piensa sobre esta afirmación? 

J.C.L.: Lo que pienso es que es una afirmación absolutamente irresponsable. El gremio que representa el señor Mitchell no se ha preocupado por el medioambiente y lo único que está buscando es proteger su bolsillo. 

Hay que recordar que la industria del plástico a nivel mundial tuvo un crecimiento, entre 2011 y 2015, absolutamente impresionante. Pasó de 350 billones de dólares en ganancias, a un trillón de dólares. Es decir, hemos plastificado el mundo. Y, por supuesto, quienes defienden la plastificación del mundo, en realidad están defendiendo intereses financieros, pero nunca intereses colectivos, ni mucho menos ecológicos. 

Ellos deciden poner la responsabilidad directamente en el consumidor, pero no en sus propias industrias. Esta ley pone en cintura a esos productores y por eso no les gusta la ley.