
La fe de la cúpula militar
Los comandantes de cada una de las fuerzas encomendaron a Dios y a la Virgen el trabajo que acaban de iniciar en los altos mandos militares y de Policía. ¿Serán sus creencias perjudiciales para las personas que profesen otros cultos?
Por: Javier Patiño C
El sábado 20 de agosto, durante la ceremonia de reconocimiento de mando ante el presidente de la república, Gustavo Petro, los comandantes de Ejército, Fuerza Aérea y Armada recibieron sus respectivas responsabilidades con la misma frase: “De la mano de Dios, de la Virgen santísima y de mi familia, asumo el mando”.
Minutos antes, monseñor Jorge Hincapié Henao, vicario general del obispado castrense, por medio de una oración, había puesto él mismo en las manos de Dios las tareas que estaban a punto de iniciar los nuevos integrantes de la cúpula.
La relación entre las fuerzas militares, de policía y la religión católica se remonta hasta la campaña libertadora y se ha fortalecido con el paso de los años. A fin de cuentas, puede que la Constitución de 1991 ya no reconozca a Dios como la autoridad suprema, pero, aún así, invoca su protección en el preámbulo.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios


