2 Agosto 2022

¿Qué tan conveniente es sacar a la Policía del Ministerio de Defensa?

Crédito: Colprensa

Generales en retiro advierten sobre los problemas de que la Policía deje de trabajar en conjunto con los militares, aunque admiten que lo ideal sería tener una policía civil, una vez haya control sobre todo el territorio nacional.

Por: Javier Patiño C.

El pasado 12 de julio, durante la última rendición de cuentas del Ministerio de Defensa, el jefe de la cartera, Diego Molano, y varios de los integrantes de la cúpula militar destacaron los avances que habían logrado en materia de disminución de homicidios y hurtos, así como en la lucha contra el crimen organizado.


Tanto el ministro como los oficiales reiteraron una y otra vez que los resultados solo eran fruto del trabajo en equipo entre la Policía Nacional y las Fuerzas Militares. “El trabajo en conjunto fue fundamental para la captura y muerte de importantes cabecillas de las Farc, ELN y Clan del Golfo”, dijo el ministro. “Este fue un trabajo integrado, porque entendemos que la seguridad es de todos”, agregó el director general de la Policía, general Jorge Luis Vargas.
 

No obstante, en entrevista con CAMBIO, el ministro de Defensa designado, Iván Velásquez, confirmó lo que había sido una promesa de campaña de Gustavo Petro: la voluntad del nuevo gobierno de sacar a la Policía del Ministerio de Defensa para que haga parte de un nuevo ministerio: el de Paz, Convivencia y Seguridad.

 

Semejante afirmación armó una polvareda dentro de la institución. Altos oficiales, que pidieron reserva de su nombre, le dijeron a CAMBIO que el nuevo gobierno no podía "borrar de un solo brochazo" los esfuerzos de coordinación de las Fuerzas Armadas, conseguidos solo después de años y años de armonización.

La idea de desligar a la Policía de la órbita militar no es nueva. Según recuerda el general retirado Héctor Darío Castro, presidente del colegio de generales de la Policía, el tema fue puesto sobre el tapete por el expresidente Juan Manuel Santos durante las negociaciones con las Farc en La Habana. “En los diálogos de paz, se trazó una línea roja para no llegar a una reforma de las Fuerzas Armadas, pero quedó planteada la idea de hacer una renovación después que la guerrilla se desmovilizara, lo que incluiría sacar a la Policía del Ministerio de Defensa y llevarla al de Interior, de manera que se acoplara al posconflicto”.

La propuesta de Santos generó la respuesta inmediata de un grupo de generales en retiro de la Policía, que llegaron hasta la Casa de Nariño para pedirle que reconsiderara la iniciativa. Los oficiales le hicieron ver que el país no estaba preparado para la salida de los uniformados del Ministerio de Defensa. 

“En ese momento fuimos escuchados y el presidente Santos entendió nuestras razones y retiró la propuesta de la salida de la Policía del Ministerio”, recuerda el exalto oficial.

 

 

¿Más burocracia?

"Es necesario tener en cuenta que conformar un nuevo ministerio implica gastos adicionales, en un momento en que hay que ahorrar. Lo que necesitamos es ser más eficientes, y lo que estamos generando es más burocracia", opina el general Castro.

Al exdirector de la Policía Luis Ernesto Gilbert, exdirector de la Policía, le preocupa el futuro de las prestaciones sociales ya ganadas dentro del Ministerio de Defensa: "La Policía es un servicio público de 24 horas y tiene un régimen especial de vacaciones, pensiones y salud, porque ellos no ganan los beneficios de los demás trabajadores en el país, como es el pago de horas extras, trabajo dominical y festivos", reflexiona. 

Por su parte, el general en retiro Guillermo León, excomandante de la Fuerza Aérea, afirma que la salida llevaría a la municipalización o departamentalización de la Policía Nacional, perdiendo una de las ventajas que hoy tiene: tener una cabeza nacional, como ocurre en Brasil y México, con 5 o 6 tipos de Policía rindiéndole cuentas. "La municipalización lo que haría sería desarticularlas".

"Corremos el grave riesgo de que el gobierno empiece a manipular a la Policía y esta se convierta en una especia de Stasi, policía secreta al servicio del Estado, como funcionó en la Alemania Oriental", agrega John Marulanda, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore).

policias
Colprensa

Un salto al vacío

Muchos de los críticos de la unión entre la Policía y el Ejército apuntan a que el problema es que la Policía se militarizó. "Eso no es cierto –opina Gilibert–. Los uniformados se armaron porque las estaciones estaban siendo permanentemente atacadas. Todavía lo son. Los policías no tenían cómo defenderse ni defender a la población civil. Por eso es que ahora patrullan con fusiles. Se tuvieron que armar para repeler esos ataques, de manera coordinada con las Fuerzas Militares. Si sacan a la Policía del ministerio, se pierde esa coordinación. Entonces vamos a tener a la Policía postrada frente a los grupos subversivos que quieran asaltarla".

Estudios independientes realizados por expertos en la materia y por la Policía misma, concluyen, según el general en retiro Juan Carlos Buitrago, que no sería conveniente. "Mientras no se superen las graves amenazas de los grupos ilegales, la medida sería un salto al vacío".

La inteligencia en peligro 

Una de las dependencias que más se vería afectada, según los expertos, es la inteligencia, pues el intercambio de información entre las fuerzas ha sido fundamental para el éxito de los operativos contra los grandes cabecillas de las organizaciones. Esa efectividad podría cambiar si las inteligencias terminan trabajando cada una por su lado. "Se generarían celos y roces nada convenientes para los intereses de ambas instituciones", comenta el general Castro. 

Policía como en Londres

En opinión del general León, una vez se recobre el control y la seguridad en el territorio nacional, indefectiblemente hay que pensar en la posibilidad de trasladar la Policía a otras dependencias, para que tenga ese carácter más civil y se desprenda un poco de los roles que hoy están de alguna manera  traslapados con las Fuerzas Militares.

El general Luis Ernesto Gilibert, por su parte, admite que la salida de la Policía del Ministerio de Defensa sería razonable, pero solo en un ambiente de paz. "Cuando todas las zonas estén controladas, las cosas serán diferentes, entonces sí se podría pensar en sacar a la Policía a un nuevo ministerio, tendremos Policía como en Londres, uniformados sin armas, cercanos a la comunidad en ciudades y pueblos".