26 Mayo 2022

Veedores internacionales: ¿Por qué no los dejan entrar?

Cinco veedores internacionales que venían a Colombia a realizar un trabajo de observación electoral han tenido problemas para ingresar al país. Tres de ellos fueron deportados y dos más lograron entrar únicamente por intervención de organismos electorales en Colombia.

Por: Maria F. Fitzgerald

Al menos cinco personas pertenecientes a misiones internacionales de veeduría y observación electoral han tenido problemas para entrar a Colombia. Tres fueron deportadas; las otras dos, tras haber pasado varias horas retenidas en el aeropuerto, solo pudieron ingresar por la intermediación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Misión de Observación Electoral (MOE).  

A Teri Mattson, invitada por un organismo perteneciente a las Naciones Unidas con el que ya ha realizado procesos de veeduría en cinco países latinoamericanos, la deportaron por tratar de ingresar a Colombia con pasaporte estadounidense cuando, en realidad, ella es argentina. “Cuando llegué, me dijeron que yo era ciudadana argentina y no entendían por qué estaba viajando con un pasaporte estadounidense. Cuando les expliqué que soy ciudadana estadounidense, no me pusieron atención y continuaron preguntándome por qué estaba allí con un pasaporte estadounidense. Así pasaron 24 horas hasta que finalmente me anunciaron que sería deportada". 

El segundo caso es el del argentino Alejandro Rusconi. Invitado directamente por el Consejo Nacional Electoral (CNE), su pasaje fue costeado por el Gobierno colombiano. Sin embargo, cuando fue a abordar el vuelo que lo traería al país desde Buenos Aires, los funcionarios de la aerolínea se lo impidieron porque, según ellos, Rusconi estaba en una lista de Migración Colombia de personas que tenían prohibida la entrada. 

El tercer caso es el del también argentino Fernando Colizzoni, quien a pesar de mostrar la invitación del CNE, y de valerse de la intermediación de la embajada argentina en Colombia, fue retenido por varias horas en el aeropuerto El Dorado, y luego deportado sin mayores explicaciones. 

El ciudadano belga Paule-Emile Dupret y la argentina María José Cano, ambos invitados directamente por el CNE y la Misión de Observación Electoral (MOE), respectivamente, pudieron ingresar solo tras la insistencia de representantes de estos organismos.

En el caso de Dupret, el magistrado del CNE Luis Guillermo Pérez tuvo que desplazarse personalmente hasta El Dorado para interceder por él. 

Pérez señala que no entiende las motivaciones detrás de las expulsiones: “Nos parece especialmente delicado, ya que son ciudadanos invitados por nosotros. Esperamos que estas irregularidades cesen, pues no queremos pensar que se vaya a poner en riesgo la observación internacional necesaria para garantizar unas elecciones con plena transparencia”. 

A estos observadores internacionales les llama la atención esta coincidencia: al menos cuatro de ellos (Dupret, Colizzioni, Rusconi y Mattson) ya habían venido al país para adelantar procesos de observación a las violaciones de derechos humanos durante los días del paro nacional de 2021.