Bitcoin: entre el cielo y el infierno

¿Qué ha llevado a la volatilidad de la principal criptomoneda? Aquí vamos a resolver las preguntas fundamentales para entender la variación del bitcoin y tratar de vislumbrar su futuro.

¿Qué es el Bitcoin?

El bitcoin es la pionera y principal criptomoneda. Fue desarrollada en 2008 y desde entonces ha ganado popularidad en el mundo. Las ideas sobre las que se asienta su operación han servido para la creación de todas las demás criptomonedas actualmente en circulación.

El Bitcoin nació desde su código base con reglas muy específicas y que son imposibles de modificar: un bitcoin se crea ejecutando un protocolo de complejas operaciones matemáticas, a medida que se crean más bitcoins estas operaciones se van haciendo más difíciles de resolver y el proceso tarda más tiempo y requiere más recursos, cada bitcoin es único e irrepetible, desde su nacimiento deja una huella indeleble de todas sus operaciones, y –esto es muy importante– la cantidad posible de bitcoins es limitada, por lo que en algún momento ya no se podrán crear más de estas monedas.

¿De dónde obtiene su valor?

Al principio era relativamente fácil crear (minar) bitcoins. Pero a medida que pasa el tiempo, el minado se hace más difícil y se acerca la cantidad máxima posible de bitcoins, que es de 21 millones –ya hay en circulación algo más de 19 millones–.

Hoy, crear un nuevo bitcoin es extremadamente difícil, y requiere una capacidad de cómputo simultáneo enorme, es decir, muchas computadoras trabajando al unísono para resolver las operaciones matemáticas. Esto demanda un consumo de energía extraordinario, por lo que su minado y mantenimiento son costosos.

Pero la mayor parte del valor que ha alcanzado el bitcoin recae en su rareza. A diferencia de otras monedas cripto, el bitcoin es limitado. Entonces, responde a las leyes del mercado: si pocas personas lo quieren –como en sus inicios– su valor se reduce, y viceversa. 

Hoy, muchas personas quieren adquirir bitcoins, incluyendo gobiernos como el de El Salvador, donde ya es moneda de curso legal. De allí que su valor haya llegado a superar los 67.500 dólares por unidad, el 8 de noviembre de 2021.

Estas condiciones, sumadas a las que brinda por su naturaleza misma de criptomoneda, llevan a que las personas vean al bitcoin como una inversión, esperando que con el tiempo gane valor, ya que teóricamente cada día será más difícil crear un bitcoin nuevo, en algún momento no se podrán crear más y, en cambio, más gente querrá tenerlos.

bitcoin

¿Cómo se negocia? 

Los inversionistas han creado alrededor de las criptomonedas todo un sistema económico, tal cual como ocurre con una moneda convencional. Existen mercados donde se negocian diariamente, y según la demanda varía su precio. Entonces, cuanta mayor sea la demanda, más caro se cotizará el bitcoin. Y, ¿de qué depende la demanda?

Retomemos: el valor del bitcoin está sujeto a la cantidad de personas –o empresas o países– que quieran comprar bitcoins; y esta demanda se relaciona con muchos factores: la seguridad de que es una inversión estable y rentable, el riesgo de que en el futuro experimente problemas de algún tipo que comprometan su circulación y, principalmente, sus beneficios frente a otras inversiones. 

Acá tenemos que subrayar un punto muy importante: los inversionistas solo quieren que su inversión sea rentable, y siempre van a preferir aquellas que les representen una mayor rentabilidad. 

¿Por qué varía su valor?

En sus inicios un bitcoin costaba centavos de dólar, en noviembre de 2021 superó los 67.000 dólares y el valor actual está alrededor de los 19.500 dólares. Estas abruptas variaciones se conocen como volatilidad, y la volatilidad es la criptonita para los inversionistas: nadie quiere poner su dinero en algo que suba hoy y baje mañana y luego suba de nuevo, perdiendo y ganando valor como en una montaña rusa. Pero, ¿cuál es la razón?

En realidad, es una suma de razones, lo cual además demuestra la madurez de esta criptomoneda. La principal es que hoy existe una menor demanda de bitcoins que hace un año, motivada principalmente porque la Reserva Federal de Estados Unidos ha subido constantemente sus tasas de interés haciendo más rentables las inversiones en dólares. Y más seguro… y la seguridad en el mundo actual es un factor definitivo, teniendo en cuenta la inflación global, la crisis de suministros, la guerra en Ucrania, la inestabilidad en Asia y un gran etcétera…

Todo esto aunado provocó una caída en picada de la valoración del bitcoin: desde hace meses se ha mantenido cruzando para arriba y para abajo la frontera sicológica de los 20.000 dólares. Como las inversiones son una promesa de valor a futuro, entonces, ¿qué es lo que promete el bitcoin?

¿Qué se puede esperar?

Depende. 2023 no pinta muy diferente al presente año. Las tensiones mundiales continúan, los rezagos dejados por la pandemia aún afectan el comercio y la inflación se profundiza en la mayoría de países. En este contexto, es de esperarse que la Reserva Federal continúe su tendencia al alza en las tasas de interés y que, por tanto, las inversiones en dólares se fortalezcan como una alternativa más segura y rentable que las criptomonedas.

Los últimos tres meses de esta cripto –julio a septiembre de 2022– han sido calmados, manteniéndose siempre entre 18.000 y 23.000 dólares, con picos de fluctuación paralelos a los anuncios económicos de Estados Unidos, las decisiones militares de Putin y el comportamiento de las bolsas de valores.

Quizá, entonces, el bitcoin ha alcanzado un punto de estabilidad en el que los inversionistas no deberán esperar grandes sorpresas, al menos en el mediano plazo. Pero todo depende: qué tanto crecerá la usabilidad del bitcoin y otras cripto –hoy es mínima, frente a las monedas convencionales–, cómo se resolverán los crecientes problemas de seguridad informática que enfrentan, qué pasará cuando se mine el total de los posibles bitcoins estimados, seguirán atrayendo masivamente el interés de las personas, el mundo será un lugar propicio para una inversión de este tipo…

Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.