13 Noviembre 2022

¿Endeudarse en tiempos de tasas altas?

Las reglas de juego para la adquisición y el manejo de créditos cambiaron debido a la subida de las tasas de crédito por parte del Banco de la República, que ha venido aplicando esa medida para atajar la inflación. Expertos aconsejan qué debe tener en cuenta a la hora de tomar y manejar un préstamo en la coyuntura económica actual.

Mientras los resultados del remedio se verán en el mediano y largo plazo, los consumidores ya están viviendo una tasa de usura que puede ser hasta de 38 por ciento anual (casi 2,8 por ciento mensual).

Muchos de quienes tienen créditos con tasas flotantes –que están atadas a la coyuntura económica– ya han visto reflejada esta situación en el aumento de sus cuotas de pago. Además, el costo de la vida se ha disparado y hoy cada colombiano debe poner más dinero para sus gastos básicos, como el mercado.

Y ahora se acerca la temporada de fiestas de fin de año, que no suele ser la época más propicia para ahorrar. En esa coyuntura, la medida más sabia es la prudencia. La recomendación para los colombianos en estos tiempos de vacas flacas es la prudencia.

Eso no necesariamente implica 'apague y vámonos'. Si bien los economistas piensan que lo mejor es evitar endeudarse, consideran que prudencia es apretarse el cinturón. Y como en términos de tasas de interés no es mucho lo que se puede hacer, porque ya están elevadas, ese apretón debe incluir bajarle a gastos superfluos o innecesarios. Por ejemplo, a la hora de usar tarjetas de crédito, no diferir la compra a muchas cuotas sino a apenas dos.

Hay que entender que usar una tarjeta de crédito con cuotas diferidas hace que todo lo que compre se encarezca por lo menos 2,8 por ciento cada mes. Por ejemplo, si una persona difiere una compra a 12 meses, el precio final aumentará casi 40% con dicha financiación. Comúnmente, la gente no hace esas sumas y restas y solo se alarman cuando ya les toca pagar y en el extracto la cuota pasó de 600.000 a 900.000.

Una opción viable que se propone es renegociar la deuda de la tarjeta de crédito por una con tasas más baratas, que le permitirá cancelar la deuda a un costo más bajo. Incluso, existen créditos de consumo que son más económicos que las tasas de las tarjetas de crédito y podrían ayudar a ahorrar.  

Pero, ¡ojo! La clave aquí es preguntar la tasa de interés, porque si le compran la deuda a la misma tasa de la tarjeta de crédito, no estará haciendo nada: para que valga la pena, debe ser menor.

Frente a créditos adquiridos anteriormente, si estos son de tarjetas de crédito la tasa de interés seguirá siendo la vigente al momento de la compra: si fue hace seis meses, es la de hace seis meses… Y se debe evitar en este momento rediferir la deuda de tarjetas de crédito, porque esa operación quedaría con la tasa de interés actual, que es más alta.

Frente a otros créditos, como los de vivienda o de automóvil, si estos fueron adquiridos con tasas fijas, las cuotas no cambiarán. Pero quienes adquirieron créditos con tasas variables ya habrán visto el incremento de las cuotas que se ha dado al ritmo de los intereses. 

Se espera que el emisor termine de hacer sus ajustes el año entrante y que ese incremento no supere el 12 por ciento. En esa circunstancia, cambiar a una tasa fija ya no sería una solución. Lo recomendable es no endeudarse más, pagar los intereses y el servicio de la deuda y apretarse el cinturón en otros rubros.

En el caso de que el crédito sea inevitable y deba contraerlo hoy, lo mejor es negociarlo para que no salga tan caro. Pregunte qué banco ofrece la mejor tasa, aunque estas ya están más altas que en el pasado. Y quizá, en cuestión de un par de años podría renegociar la deuda cuando bajen los intereses. Pero, mientras tanto, el deudor debe saber que en adelante el dinero prestado le saldrá más caro.

Hay que tener en cuenta que la subida de las tasas de interés es como una moneda: la cara difícil la asume quien paga el crédito más caro, pero la cara amable la vive el prestamista que recibe más interés por su dinero. Por eso, el ahorro en forma de CDT y otros títulos podría ser una jugada magistral. Para los expertos, tener la plata rentando a niveles tan altos a 12%, 13% y hasta 15% es, sin duda, un buen negocio, algo que no habíamos visto en los últimos 20 años. 

Por eso, en 2023 lo más acertado es planear bien el gasto, usar la tarjeta de crédito para lo necesario y pagarla en su totalidad preferiblemente cada mes, postergar las compras que no son urgentes hasta que mejoren las condiciones y cancelar las deudas con los ahorros, si los tiene. 

Lo importante es tomar conciencia de que el crédito va a costar más en este momento. Una buena noticia es que no hay mal que dure cien años y por eso, esas tasas bajarán. La mala noticia es que eso no lo estaremos viendo sino hasta mediados del 2023, lo que nos deja aún un largo periodo de dinero caro. 

credito

¿Cómo atajar las deudas?

Las deudas por sí solas no son malas y por eso es importante que las familias puedan aprovecharlas y que no se les conviertan en un dolor de cabeza. Por eso, Bancolombia presenta algunas claves para que las personas puedan gestionar de manera sana sus obligaciones en pro de su bienestar financiero en el presente y para el futuro.

  • Antes de tomar una deuda es importante armar un presupuesto para definir de cuánto dinero dispone el hogar y así cumplir con las obligaciones que vaya a adquirir. Si el ingreso mensual apenas alcanza para pagar las deudas existentes es mejor salir de ellas antes de tomar una nueva.
  • La solicitud del tipo de crédito depende de lo que se quiera financiar, pues hay un plazo y un interés para cada cosa. Por ejemplo, para comprar una vivienda se toma un crédito de largo plazo (puede ser hasta de 20 años), pero el uso de la tarjeta de crédito en cosas cotidianas es mejor que sea para pagos en pocas cuotas. No tiene sentido pagar el mercado de un mes a 6 cuotas, por ejemplo.
  • Hay que entender las deudas, no solo cuánto se pide prestado, sino a quién se le debe, la cuota, cómo va cambiando el saldo de la obligación mes a mes, cuánto tiempo queda para saldar la deuda y el comportamiento de los intereses. 
  • Si en este momento ya está muy endeudado, hay varias opciones. Por ejemplo, si ve que su capacidad de pago se va a ver afectada, no deje pasar el tiempo y solicite una refinanciación de la deuda. Y si entró en mora, es clave reestructurar la deuda para seguir pagando y mejorar el flujo de caja.
  • Es importante recordar que el cumplimiento con las obligaciones en los plazos y términos acordados es fundamental para tener un buen historial crediticio que permita acceder a los beneficios del crédito en el futuro.

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Peso a Peso, Paso a Paso es una colaboración periodística entre Cambio y Bancolombia para la educación financiera.