5 Mayo 2022

El arte de la contracostura en el Museo de Trajes Regionales

'Contracostura' es una muestra de 21 obras de arte joven que representan y cuestionan la industria textil y la moda del país. Se exhibe en el Museo de Trajes Regionales, en Bogotá.

Contracostura
En la sala de exposiciones temporales se exhibe la muestra 'Contracostura'.

Por Catalina Brugman

El Museo de Trajes, ubicado en el centro histórico de Bogotá, es un punto de encuentro de la diversidad en Colombia, donde se promueve el respeto por el otro, la tolerancia y la paz. El museo lo fundó en 1975 Edith Jiménez de Muñoz, quien fue la primera mujer antropóloga del país, y formó parte de la primera generación de bachilleres de Medellín que luchó por los derechos de la mujer en Colombia.

En el museo se exhibe en estos días Contracostura, una exposición creativa y novedosa que proviene de una convocatoria del Ministerio de Cultura, y es así como fue posible la compra de 21 obras destacadas de arte joven que representan y cuestionan la industria textil y la moda del país a través de una diversidad de ideas artísticas expresadas en fotografías, obras de diseño contemporáneo, utilización de tradiciones ancestrales, entre otros. Para esta exposición se definieron cuatro categorías para agrupar las obras de los artistas: corporeidad y género, patrimonio cultural, cuidado ambiental, y paz y conflicto.

En las salas de la exposición Contracostura vemos ejemplos como la diseñadora Ángela Paola López, que transmite el anhelo de poder transformar los desechos en algo bello y estético invitando a todos a ser más conscientes de nuestros residuos y a cuidar nuestro entorno. También se encuentra el diseñador Humberto Cubides, quien busca rescatar los símbolos de los cultos de los pueblos indígenas como el cóndor. Su trabajo se enfoca en la sostenibilidad que involucra a las comunidades y a los artesanos de algunas zonas del país. Cristian Baena es un artista visual afro quien estudia y analiza la moda desde la acción social y los usos del estilismo como herramienta política.

Un largo recorrido

El Museo de Trajes está ubicado en una casa de estilo colonial, lo cual le concede una atmósfera cálida del siglo XVI. Esta tuvo varios dueños como el médico Luis de Rieux quien alquiló uno de sus locales a Antonio Nariño donde se imprimieron los Derechos del Hombre en 1794.

El recorrido del museo sienta las bases de la diversidad colombiana; además “es una reflexión sobre el otro, sobre la tolerancia, sobre el género, la diversidad social, económica y étnica de Colombia”, como menciona Pilar Muñoz, exdirectora del Museo de Trajes, quien hoy día trabaja en la Unidad de Patrimonio del museo.

La primera colección del museo, que comprende el período entre 1850 y 1950, surgió de las investigaciones que realizó Edith Jiménez en 1950 cuando el país era una sociedad rural y campesina con rasgos particulares en las regiones y en el traje, que poco a poco se han ido perdiendo por las mejoras de las vías de comunicación y por la llegada de la radio y la televisión a Colombia. El objetivo principal de esta investigación, que se cristalizó en el libro Trajes Regionales de Colombia, fue el rescatar un aspecto exterior pero fundamental de las expresiones culturales de Colombia, para contribuir a descubrir y a fortalecer la autenticidad de nuestro país.

En las salas del museo se presenta una visión histórica del traje en Colombia. Estas salas acogedoras y llamativas comprenden la sala del traje de las comunidades prehispánicas, la sala del traje europeo, la sala del traje como resultado del proceso de mestizaje étnico y cultural, y la sala del traje de las comunidades indígenas vivas.

En la sala de traje prehispánico se exponen importantes testimonios arqueológicos e históricos de los atuendos empleados por los indígenas que poblaron el territorio colombiano hasta el momento de la llegada de los españoles. Las prendas de vestir y las diversas formas de ornamentación corporal tuvieron un profundo significado en las sociedades prehispánicas. Estas fueron una práctica de identificación étnica y comunicación simbólica que les permitían diferenciarse entre las jerarquías y fueron también una forma de exteriorizar sus creencias.

Traje de la cumbia, costa atlántica colombiana.
Traje de la cumbia, de la costa atlántica colombiana.

La exitosa sala del traje del mestizaje es un recorrido por los trajes regionales del país y vemos ejemplos como el traje de la cumbia, el cual es utilizado en la danza de los negros que se destacaban por su expresión y movimiento. Otro ejemplo es el traje de los Llanos Orientales utilizado en la danza del joropo, el cual expresa la vida laboral de aquella época con la labor del lavado del oro de la región.

Las prendas de vestir y las diversas formas de ornamentación corporal tuvieron un profundo significado en las sociedades prehispánicas.

Los atrayentes y exclusivos trajes expuestos en la sala del traje europeo muestran su influencia en América. Se aborda el tema de la influencia de este traje en el proceso de mestizaje desde el siglo XVI hasta el siglo XIX.

En la sala de labores textiles vemos los oficios utilizados para el adorno de los trajes realizados por las mujeres, y se muestran bellos y sofisticados ejemplos. Los grupos de mujeres españolas que llegaron a nuestro territorio impusieron entre las nativas oficios como coser y bordar. Algunas de estas técnicas expuestas en esta sala son el crochet, el encaje de bolillos, entre otros.

En la sala de comunidades indígenas vivas se encuentran los trajes auténticos de uso diario y de los rituales de algunas comunidades indígenas. Las comunidades han procurado conservar sus creencias, sus tradiciones y el traje como elemento fundamental de su identidad.

Comunidades vivas
Sala Comunidades vivas.

En la sala de tradiciones textiles, vemos la variedad de fibras, telares, técnicas de hilado y tejeduría que nos muestra el histórico proceso de mestizaje de las tradiciones textiles. En esta sala se presenta la tradición de hilado precolombino, y a la vez se muestra la tradición europea. Se muestran diferentes telares como el vertical, el de estacas, el horizontal, entre otros; para tejer mantas, ruanas, mochilas, canastos y hamacas.

El museo presenta también la pieza de interés, la cual es una herramienta para profundizar los temas sugestivos enfocados en dar a conocer la realidad de la colección o las nuevas tendencias de la industria textil. Se invitan artistas y diseñadores para presentar nuevas propuestas; por ejemplo, en el mes de abril se encuentra el collar de la diseñadora Valentina Figueroa que representa la relación entre el cuervo y el cuerpo humano, y es una pieza que recuerda a esta ave que significa el inicio de la creación para diferentes comunidades aborígenes de América.

Finalmente, a través de las exposiciones temporales, se presenta el traje contemporáneo desde diferentes perspectivas y por medio de exposiciones itinerantes, se muestra al resto del país y al extranjero una colección en pequeño formato de las piezas del museo.

Labore
Sala de labores textiles.

Además, el museo promueve eventos relacionados a la realidad actual del país que están orientados hacia el diálogo y la reconciliación como es la Manta por la Paz, la cual se convocó con el fin de tejer una manta por Colombia con diversos retazos que plasman los mensajes de tolerancia y convivencia pacífica, y esta recoge los fragmentos tejidos para unirlos en una sola manta que recorrerá por todo el país.

El museo también se destaca por una variedad de actividades y eventos que reflejan la realidad actual de Colombia y el mundo contemporáneo. Está involucrado con el estado actual de la industria textil y la moda, ya que esta es la segunda más contaminante del mundo, después de la industria del petróleo, y hoy día no se tiene mucha conciencia sobre esta problemática en el país. El consumo rápido de prendas, que cada vez duran menos, está haciendo estragos en nuestro planeta. Millones de toneladas de ropa terminan en los vertederos o en el fondo del mar convertidas en microplásticos. Además, existen otros factores dañinos como los tintes utilizados o la cantidad de agua necesaria para fabricar estas prendas. Cada vez se consume más cantidad de ropa y esta dura cada vez menos. Es un fenómeno llamado fast fashion y está causando muchos daños en el planeta.

Además, el museo promueve eventos relacionados a la realidad actual del país que están orientados hacia el diálogo y la reconciliación como es la Manta por la Paz.

El Museo de Trajes tiene un compromiso y responsabilidad con los objetivos del desarrollo sostenible de la Organización de las Naciones Unidas. Por este motivo, junto con la Universidad de América, se creó la Red Moda, enfocada en una economía sustentable. Adicionalmente, el museo realiza talleres de reutilización de prendas, recuperación de los oficios tradicionales y realiza cursos de concientización de la problemática de la contaminación de la industria textil. El museo tiene otros proyectos sobre el patrimonio natural, como son las huertas en conjunto con el Jardín Botánico José Celestino Mutis, y realizan cursos de huertas urbanas para promover la relación con la naturaleza en la ciudad. Finalmente, el museo promueve la galería virtual Yo soy Conciencia, aliada a la facultad de arquitectura de la Universidad de América, con obras de artistas y diseñadores que reflexionan sobre la sostenibilidad del sector textil.

Telar

Por otro lado, el Museo de Trajes trabaja por la preservación del patrimonio material e inmaterial de Colombia y ha recibido el premio de Organizaciones Culturales de Excelencia otorgado por el Ministerio de Cultura de Colombia. Adicionalmente, el museo comprende el área de Investigación enfocada en las comunidades indígenas lo que le dio una nueva proyección al museo y éste se ha ido transformando así en un centro cultural. Este trabajo investigativo pretende rescatar, difundir y apropiarse del patrimonio cultural tangible e intangible y abrir espacios de intercambio de saberes y de aprendizaje de nuestras tradiciones.

Los horarios de museo son de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 4:00 p.m., los sábados de 9:00 a.m. a 2:00 p.m., y los domingos y festivos está cerrado. El último viernes del mes hay jornada de puertas abiertas y hay entrada libre a las exposiciones.