2 Septiembre 2022

El desinfle de la rodolfoneta, así sucumbe el partido del ingeniero

Crédito: Yamith Mariño

El ingeniero consiguió la personería jurídica de su movimiento y, cuando todos esperaban que consolidara un equipo, rompió con los congresistas que ayudó a elegir. En Bucaramanga no se sabe cuál es la estrategia para las elecciones regionales y sus allegados coinciden en que el desorden es generalizado.

Por: Juan Pablo Vásquez

Uno de los movimientos que se perfilaba como uno de los más poderosos del país hoy se encuentra moribundo y en cuidados intensivos.

Hace cerca de dos meses Rodolfo Hernández se perfilaba como el próximo presidente de Colombia porque, según él mismo repetía hasta el cansancio y muchos de sus votantes creyeron, era el único capaz de vencer a Gustavo Petro. Su equivocada estrategia en las semanas que antecedieron a la segunda vuelta, que consistió en recluirse en su mansión de Miami y alejarse del debate político, lo privó de llegar la Casa de Nariño y no le quedó más alternativa que incorporarse al Congreso de la República o rechazar la curul.

Pensando en la necesidad de mantenerse vigente de cara a las elecciones regionales del año que viene y entendiendo que podría renunciar en los meses posteriores para no inhabilitarse ante una posible candidatura, el ingeniero optó por posesionarse el pasado 20 de julio. Ese día se le vio sonriente y posando a las cámaras con el cartón que lo acreditaba como congresista. “Mi compromiso será hacer oposición como me lo ordena el estatuto”, afirmó en su cuenta de Twitter.

En las elecciones legislativas de marzo, su movimiento significativo de ciudadanos, la Liga de Gobernantes Anticorrupción, no otorgó avales para el Senado, pero sí lo hizo para la Cámara de Representantes por Santander. La apuesta demostró ser acertada. Con una lista cerrada, en la que varios políticos tradicionales del departamento lograron ubicar a sus cuotas, el movimiento de Hernández obtuvo 166.908 apoyos. Con el respaldo de una quinta parte de la votación de sus coterráneos, dos desconocidos hasta ese momento, Juan Manuel Cortés y Erika Sánchez, se hicieron acreedores de una silla en el Congreso y su elección abrió la puerta a muchas especulaciones sobre el papel que jugarían en un eventual gobierno del ingeniero. Esa posibilidad se truncó con la derrota en las presidenciales, pero se mantuvo la expectativa frente al control político e iniciativas que podrían llevar a cabo junto con su jefe político, que los acompañaría desde el Senado. 

Pero Rodolfo Hernández cumple mes y medio en el Capitolio y la opinión pública no sabe todavía qué esperar. Su proceder, hasta ahora, no sigue la lógica que tanto que pregonó en campaña. Cuando se suponía que su proyecto tomaría forma después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) concediera personería jurídica a la Liga de Gobernantes Anticorrupción, lo cual le permite denominarse como partido político, el exalcalde de Bucaramanga tomó una sorpresiva decisión que muchos siguen sin entender. A través de un comunicado firmado por su esposa, Socorro Oliveros, quien fue nombrada directora nacional de la colectividad, la Liga de Gobernantes señaló que Cortés y Sánchez no pertenecen a sus filas.

Informamos a la ciudadanía que actualmente el partido político Liga de Gobernantes Anticorrupción cuenta con dos curules en el Congreso de la República, la del senador Rodolfo Hernández Suárez y la de la representante a la Cámara Marelen Castillo Torres”, se lee en el documento. 

Y más adelante agrega: “Con respecto a los representantes Juan Manuel Cortés Dueñas y Erika Tatiana Sánchez Pinto, fueron electos por el grupo significativo de ciudadanos Liga de Gobernantes Anticorrupción en el departamento de Santander. Este grupo de ciudadano extinguió su vida jurídica el 13 de marzo de 2022, día de las elecciones de Congreso (…) por lo anterior es preciso señalas que no se encuentran vinculados al partido político”.

El anuncio, más allá del intríngulis jurídico, denota un rompimiento. En vez de consolidar un equipo, cada uno armó rancho aparte. Fuentes al interior del partido le confirmaron a CAMBIO que la principal razón de la ruptura fueron los estatutos, que fueron elaborados por Hernández, su esposa y sus hijos, y dejaron de lado a Cortés, Sánchez y los demás miembros de la Liga de Gobernantes, entre los que hay diputados y varios concejales de distintos municipios de Santander. 

La Liga de Gobernantes se convirtió en un partido de solo familia, en el cual nosotros no tenemos cabida. Nosotros fuimos elegidos con una filosofía: no mentir, no robar, no traicionar y cero impunidad. Siento que, de esa filosofía, la Liga de Gobernantes erró y nos traicionó”, aseguró Cortés en un video conjunto con Sánchez.

La importancia detrás de los estatutos es la entrega de avales para las elecciones regionales. En segunda vuelta, el ingeniero ganó en 16 de los 32 departamentos y, en consecuencia, contar con su bendición puede ser una ventaja para quienes planean aspirar a un cargo popular en 2023. Todo indica que la familia Hernández no quería compartir esa potestad y no le importó que eso implicara apartarse de los dos representantes a la Cámara. Mientras se salda este rifirrafe, en su tierra natal la incertidumbre alrededor del futuro de la Liga de Gobernantes crece con el paso de los días.

Dado que la historia del movimiento —ahora partido— es reciente, sus líderes no son figuras de relevancia nacional. Las cabezas visibles, por fuera de Hernández y su familia, son políticos locales que, en su mayoría, se adentraron en la vida pública tras la inesperada llegada del ingeniero a la Alcaldía de Bucaramanga en 2015. Como la Liga de Gobernantes nunca tuvo una ideología definida, el cambiante parecer del exalcalde ha sido la doctrina reinante desde sus inicios. Eso, sumado al frenesí político de lo que va corrido del año, hoy despierta inquietud. Por fuera del penthouse del ingeniero en Cabecera, uno de los barrios de clase alta de la capital santandereana, nadie sabe con certeza qué estrategia se empleará para las elecciones regionales ni quiénes serán los candidatos de la colectividad.

Uno ve a la gente animada por fuera de Bucaramanga. Llaman y preguntan qué vamos a hacer y cuál es el plan trazado, pero uno ni sabe qué decirles porque a Rodolfo parece que todo eso no le importa”, dijo a CAMBIO uno de los asesores de campaña, quien pidió mantener su identidad bajo reserva.

Al interior del partido no hay quién tire línea. Socorro Oliveros, desde su designación como directora, no ha dado ninguna directriz clara diferente al comunicado que marginó a Cortés y Sánchez. Además, no es un secreto que su relación con Óscar Jahir Hernández, quien fue el asesor estrella de su esposo durante su candidatura presidencial, está rota y por eso lo relegó a ser el veedor de la Liga de Gobernantes. En las últimas horas, después de muchos rumores, el asesor Hernández confirmó su salida del cargo y seguramente será reemplazado por alguien de la entraña de Oliveros.

Por su parte, los diputados y concejales no tienen claro cuál será su devenir para el año entrante. Si la familia Hernández separó a los representantes a la Cámara bajo el argumento de que fueron elegidos cuando la Liga de Gobernantes era un movimiento y no un partido, lo mismo podría suceder con ellos. Al momento de publicar este artículo, ningún político santandereano electo con el aval del partido ha recibido indicaciones sobre los pasos a seguir para el último año de su periodo.

Hasta la fecha no hay nada claro. Lo que pasa aquí es impredecible porque no hay un direccionamiento lógico. Hoy pasa una cosa y mañana otra. Yo, por mi parte, sigo firme con los lineamientos de la Liga. Lo hago porque me hice elegir con sus banderas, pero también porque son valores que aplicó en mi diario vivir”, aseveró Marina Arévalo, concejal de Bucaramanga. 

La magnitud del boom que significó Rodolfo Hernández en el departamento llevó a que su movimiento fuera el más votado, incluso, en las elecciones para los consejos locales de juventud que se celebraron en noviembre de 2021. Y allí, en las bases, entre los más jóvenes, el desasosiego también es latente. Nicolás Guzmán, de 20 años, fue elegido consejero por el municipio de Girón y pese a que participó activamente en las elecciones legislativas y presidenciales, cuenta que desde hace un tiempo nadie del partido se comunica con él.

Los consejeros sabemos que somos un sistema de participación inferior. Eso no quita que le metimos alma y corazón a las elecciones como para que ahora no nos tengan en cuenta. Tuvimos la mayor votación de Santander y ver lo que está pasando da tristeza. Todavía admiro mucho al ingeniero, pero no sé las causas y el motivo del distanciamiento”, señaló. 

Jorge Figueroa Clausen, quien fue secretario de Desarrollo Social durante la alcaldía de Hernández y es su amigo íntimo desde hace décadas, insiste en que el silencio con respecto a los próximos meses responde a una necesidad de evaluar bien los perfiles de los potenciales aspirantes. Contó que esta semana se reunió con Socorro Oliveros y que, a partir de su conversación, concluyó que todo transcurre con normalidad.

El ingeniero teme mucho que le pase con la Liga lo mismo que le pasó al Pacto Histórico, en donde se metieron muchos politiqueros y personas cuestionables. Él quiere armar una buena nómina, que tenga buenos candidatos, y eso toma tiempo”, agregó.

Pero sus palabras no corresponden con lo que varios allegados al partido relataron a CAMBIO. Los concejales de Bucaramanga, por ejemplo, hace un mes que no se reúnen como bancada por la falta de alguien que imparta orden y algunos voluntarios no recibieron respuesta a su solicitud de visto bueno para recorrer las regiones e ir conformando equipos para las regionales.

Antes de la segunda vuelta, daba la impresión de que Rodolfo Hernández fue víctima de su propio invento. Quiso ser presidente y luego se echó para atrás. Ahora pareciera que quiso tener su propio partido y, según sus movimientos más recientes, todo indica que está reculando. La Liga de Gobernantes Anticorrupción está golpeada y si su líder no se aviva, puede perder en un año lo que le tomó ocho construir.