
El desinfle de la rodolfoneta, así sucumbe el partido del ingeniero
El ingeniero consiguió la personería jurídica de su movimiento y, cuando todos esperaban que consolidara un equipo, rompió con los congresistas que ayudó a elegir. En Bucaramanga no se sabe cuál es la estrategia para las elecciones regionales y sus allegados coinciden en que el desorden es generalizado.
Por: Juan Vásquez
Uno de los movimientos que se perfilaba como uno de los más poderosos del país hoy se encuentra moribundo y en cuidados intensivos.
Hace cerca de dos meses Rodolfo Hernández se perfilaba como el próximo presidente de Colombia porque, según él mismo repetía hasta el cansancio y muchos de sus votantes creyeron, era el único capaz de vencer a Gustavo Petro. Su equivocada estrategia en las semanas que antecedieron a la segunda vuelta, que consistió en recluirse en su mansión de Miami y alejarse del debate político, lo privó de llegar la Casa de Nariño y no le quedó más alternativa que incorporarse al Congreso de la República o rechazar la curul.
Pensando en la necesidad de mantenerse vigente de cara a las elecciones regionales del año que viene y entendiendo que podría renunciar en los meses posteriores para no inhabilitarse ante una posible candidatura, el ingeniero optó por posesionarse el pasado 20 de julio. Ese día se le vio sonriente y posando a las cámaras con el cartón que lo acreditaba como congresista. “Mi compromiso será hacer oposición como me lo ordena el estatuto”, afirmó en su cuenta de Twitter.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios








