16 Agosto 2022

“Una persona que roba y engaña, ¿cómo puede ser ministro de un gobierno?”, Uprimny sobre MinTransporte

Crédito: Yamith Mariño

El académico e investigador cuestiona al nuevo gobierno por mantener a Guillermo Reyes en la cartera de Transporte pese a los casos en los que se ha comprobado que plagió la obra de otros abogados. En su criterio, la inclusión de Reyes en el gabinete es un "error moral" que comete Petro.

Por: Juan Pablo Vásquez

El conservador Guillermo Reyes fue anunciado como ministro de Transporte el pasado 7 de agosto, día de la posesión presidencial. Su nombre había estado en el sonajero para liderar el Ministerio de Justicia debido a que fue parte del equipo de empalme que designó el nuevo gobierno para este sector. Desde entonces muchas críticas surgieron y se desempolvó un episodio del pasado de Reyes: las acusaciones en su contra por plagiar obras de otros abogados. 

Uno de los casos más sonados es el de Juan Jaramillo, a quien Reyes plagió en dos libros al reproducir más de 30 párrafos de uno de sus artículos sin darle el crédito correspondiente. El abogado y académico Rodrigo Uprimny, quien trabajó con Reyes y Jaramillo en la Corte Constitucional, ha sido reiterativo en sus cuestionamientos al nombramiento de Reyes en el gabinete presidencial. En su criterio, el plagio es un “robo” y alguien que roba no debe ocupar esas dignidades. 

Uprimny, quien declaró públicamente que votó por Gustavo Petro, conversó con CAMBIO sobre el nuevo jefe de cartera que apuntó el presidente a sabiendas de los señalamientos en su contra.

CAMBIO: ¿Qué mensaje transmite que nombren ministro a una persona acusada de plagio? 

Rodrigo Uprimny: Nombrar ministro a una persona sobre la que no hay sospechas sino evidencias de que incurrió en plagios recurrentes es un pésimo mensaje. Especialmente para un gobierno que se plantea como transformador y reformador. Implica, primero, minimizar la gravedad del plagio y por eso insisto en lo seria que es esta conducta cuando la comete alguien que ya es profesional, adulto y que llega a ocupar un importantísimo cargo público. No estamos hablando del plagio que puede llegar a cometer un estudiante de colegio o pregrado que copia tres o cuatro párrafos que no son suyos por el afán de terminar un trabajo. Eso es inaceptable, pero se puede tener cierta comprensión. Aquí el plagio es cometido por una persona que ya había sido magistrado auxiliar de la Corte Constitucional y debe saber qué son de los derechos de autor. Además, fue rector de la Universidad Católica y uno espera que un rector sepa cómo se cita y cómo se hacen las referencias bibliográficas. Y, por si fuera poco, estamos hablando de plagios recurrentes y no solo de un plagio. 

CAMBIO: Uno de estos plagios fue con una de las obras de Juan Jaramillo (q.e.p.d), su colega y amigo.

R.U: Ese el caso que más he documentado. Reyes plagió a Juan en dos ocasiones (2004 y 2014). Cogió una treintena de párrafos y se los apropió literalmente. Eso es una conducta grave porque, aunque a veces no es delito porque la definición del delito en Colombia es muy restrictiva, considero que puede ser una violación de los derechos humanos. Los tratados de derechos humanos y la Declaración Universal protegen los derechos de los autores, así como sus intereses morales y materiales. En este caso, Reyes se roba el trabajo de otra persona. Y un plagio no es solo un robo, también es un engaño. Una persona que roba a través del fraude y engaña, ¿cómo puede representar y ser ministro de un gobierno? Creo que es un pésimo mensaje.

CAMBIO: ¿No han desestimado sus señalamientos a Reyes por ser amigo de la persona que fue plagiada?

R.U.: No he hecho mis denuncias hacia Reyes porque tenga una especial antipatía hacia él o sus visiones. Lo he hecho porque cometió unos comportamientos indebidos y que son especialmente graves para alguien que llega a ministro. Él siempre lo ha negado y no ha tenido la más mínima actitud de admitir que incurrió en comportamientos indebidos o de acercarse a la familia de Juan a pedir disculpas. Además, dice mentiras porque asegura que la Fiscalía lo absolvió de esos plagios porque verificó que no habían ocurrido. Eso es falso. Primero, la Fiscalía archiva y no absuelve. En su caso, archivó una investigación por los plagios en su tesis de doctorado (diferente al plagio a la obra de Juan Jaramillo) no porque constatara que no existió plagio sino porque el tipo penal del plagio en Colombia exige que la obra con la que se incurre en plagio sea publicada. Esa tesis no había sido publicada y por eso se archivó. Pero Reyes insiste en que eso ya es cosa juzgada y él fue absuelto.

CAMBIO: Hay una particularidad sobre el nombramiento de Reyes y su caso de plagio. Usualmente estos escándalos salen a la luz después del nombramiento del funcionario (ministro, en este caso) pero con Reyes pasó que eran acusaciones de hace muchos años y aun así Petro lo nombró. 

R.U.: Sí. Reyes fue nombrado cuando ya el escándalo había ocurrido. No fue un nombramiento que antecedió a la noticia de su plagio. Eso ya se sabía. Lo nombraron para el empalme y ahí fue que el hijo de Juan, otras personas y yo lanzamos la alerta. Su nombramiento es un mensaje de que el plagio y este tipo de engaños no importan. Es finalmente contradictorio con un gobierno que llama académicos y personas con doctorado a vincularse al sector público, pero acepta que un falso académico haga parte de su gobierno.

CAMBIO: Los casos de plagio, en otros países, le cuestan el cargo a primeros ministros y presidentes. Aquí, en cambio, se ha normalizado. ¿Por qué?

R.U.: Hay dos razones. La primera es que el plagio se considera algo menor frente a los crímenes atroces que ha sufrido el país. Obviamente el plagio es menos grave que un secuestro o una masacre. Frente a la magnitud de esos otros crímenes, el plagio pierde importancia. La segunda es que en un país con altos niveles de corrupción la gente piense que es menos grave que robarse una alta suma de dinero. Eso impide que se vea la magnitud del plagio que básicamente es el robo del trabajo ajeno. 

CAMBIO: Usted anunció en su columna en El Espectador que votaría por Petro en segunda vuelta. ¿Qué sensación le queda después de que nombran a Guillermo Reyes ministro de Transporte a pesar de que su plagio está comprobado?

R.U.: En primera vuelta no voté por Petro y me siento contento de haberle votado en segunda vuelta. Valoro muy positivamente lo que ha hecho el nuevo gobierno hasta ahora y creo que, con excepción de Reyes, la mayoría de sus nombramientos han sido buenos. El gobierno polarizante e irresponsable que algunos temían no se ha dado. No me arrepiento de haber votado por este gobierno ni de apoyarlo desde mi independencia crítica. Creo que el mejor apoyo que le puede dar uno a un gobierno es precisamente señalarle con claridad los errores técnicos y morales. Mantener a Reyes sería un error moral del presidente Petro.