
Alfredo Deluque, el camaleón de La Guajira: los hilos de poder del elegido de De la Espriella para la presidencia del Senado
El crecimiento de Deluque en el Congreso fue paralelo al fortalecimiento de su estructura política en La Guajira. Ilustración: Jorge Restrepo
Detrás del senador que se perfila para quedarse con el cargo más codiciado del Capitolio hay mucho más que una vieja amistad con el mandatario electo. CAMBIO traza una radiografía de sus 16 años de actividad legislativa y reconstruye el giro político que lo llevó de respaldar las reformas de Petro a convertirse en la principal apuesta del nuevo Gobierno para manejar el Congreso.
Por: Jonathan Beltrán
En los pasillos del Capitolio, el nombre de Alfredo Deluque resuena con fuerza como el favorito para quedarse con la presidencia del Senado durante el primer año del gobierno de Abelardo de la Espriella. Detrás de su ascenso hay una amistad de casi tres décadas con el presidente electo —alimentada por su gusto compartido por la música, el derecho y la política—, una poderosa estructura heredada en La Guajira y una capacidad poco común para mantenerse cerca del poder sin importar quién sea el inquilino de la Casa de Nariño.
Aunque hoy aparece como una pieza clave del nuevo mapa de poder en Bogotá, la historia del congresista del Partido de la U inició lejos de la capital. Deluque lleva un apellido que durante décadas ha consolidado una poderosa fuerza electoral en La Guajira, una estructura política que le abrió las puertas de la vida pública, pero también lo puso bajo la sombra de las investigaciones y condenas a dirigentes de su círculo cercano.
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