13 Marzo 2022

Clanes Aguilar y Tavera en Santander: sus opciones para el Senado

José Alfredo Marín, del clan Aguilar, y Miguel Ángel Pinto, del clan Tavera, podrían quedar elegidos al Senado. En cuanto a la Cámara de Representantes, el único candidato con posibilidades seguras es Luis Eduardo Díaz Mateus, del clan de Iván Díaz Mateus. Los demás se enfrentan a un panorama incierto.

Crédito: Wilmer Huertas

José Alfredo Marín y Miguel Ángel Pinto son las apuestas de estos grupos políticos marcados por su cercanía con el paramilitarismo y numerosos escándalos de corrupción. La gran pregunta en este departamento es cómo le irá al movimiento de Rodolfo Hernández.

Por Alianza Pares y Cambio Colombia

Clan Aguilar

La historia del clan comenzó con la intención del coronel retirado de la Policía, Hugo Aguilar Naranjo, de participar en política. Aguilar Naranjo hizo parte del Bloque de Búsqueda y fue quien abatió a Pablo Escobar, lo que le dio cierto reconocimiento nacional. Llegó en 2000 a la Asamblea Departamental de Santander, a la cual renunció en 2002 para aspirar a la Gobernación de Santander. Con la intención de quitarle el poder departamental al Partido Liberal, se lanzó por Convergencia Ciudadana, con el apoyo de su fundador, el exsenador Luis Alberto 'el Tuerto' Gil Castillo, condenado por parapolítica y otros delitos. Con la creciente popularidad de Convergencia Ciudadana, Hugo Aguilar logró elegirse gobernador en 2003 con 301.288 votos.

Durante su administración le salieron varias investigaciones, pero su cuestionamiento más grande fue el pliego de cargos que le formuló la Procuraduría por nexos con los comandantes paramilitares Julián Bolívar, Ernesto Báez, Ramón Isaza, Botalón y Jairo Tarazá, lo cual llevó a que lo inhabilitaran por 20 años para ejercer cargos y funciones públicas. Posterior a ello, en  2013, fue condenado por el delito de concierto para delinquir agravado, luego de que la Corte Suprema lo hallara culpable de haber tenido nexos con el Bloque Central Bolívar de las AUC, para que lo apoyaran en las elecciones locales de 2003. Salió de la cárcel en 2016.

Sin embargo, en 2019 fue recapturado por ser hallado culpable de enriquecimiento ilícito de particulares y lavado de activos, luego de identificar incrementos injustificados en su patrimonio entre el 2000 y el 2015. Por esto, se le habrían incautado $15.000 millones. Sumado a ello, en la Corte Suprema hay otro proceso en su contra, está acusado de los delitos de contratos sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación, por irregularidades en 12 contratos relacionados con la construcción, diseño y construcción del Parque Nacional Chicamocha.

Ante el escenario que enfrentaba en 2010, impulsó las candidaturas de sus hijos. A la gobernación, en el 2011 se eligió en cuerpo ajeno con Richard Aguilar Villa, con 481.924 votos por el movimiento “Santander en Serio”. En 2018, Richard llegó al Senado con el apoyo de Cambio Radical, pero renunció a su curul el pasado 27 de julio de 2021 tras el comienzo de las investigaciones en su contra.

Hugo Aguilar
Hugo Aguilar, exgobernador de Santander. Crédito: Sofía Toscano/Colprensa

Richard Aguilar es investigado por irregularidades en, al menos, seis contratos que suscribió durante su administración. El pasado 8 de febrero fue acusado formalmente de los delitos de concierto para delinquir, contrato sin cumplimiento de requisitos legales, interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación.

Por estos hechos también quedó vinculado su hermano, Mauricio Aguilar, quien fue elegido senador en 2010, con un poco más de 50.000 votos y el aval del cuestionado Partido de Integración Nacional (PIN). En 2014 repitió su curul, tras lograr 100.159 votos, avalado por Opción Ciudadana. En 2019 decidió aspirar a la Gobernación de Santander. Aquí el clan Aguilar tomó su primer giro hacia el partido Conservador, luego de pertenecer a los partidos asociados a la parapolítica y su alianza en 2018 con Cambio Radical y Germán Vargas Lleras. Así, Mauricio Aguilar quedó elegido gobernador por la coalición entre el movimiento Siempre Santander y el Partido Conservador. La Procuraduría le abrió en el 2021 una investigación disciplinaria por la presunta manipulación y ocultamiento de pruebas que debía entregar en el marco del proceso adelantado en contra de su hermano, Richard.

Las apuestas para 2022:

  • Senado:

1. José Alfredo Marín Lozano – Partido Conservador:

Es administrador de empresas agropecuarias y fue contratista de la Gobernación de Santander durante el mandato de Richard Aguilar; contratista del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) en Santander; y jefe de campaña y asesor del despacho del gobernador de Santander, Mauricio Aguilar. En 2018 aspiró a la Cámara de Representantes por el Partido Conservador, pero solo alcanzó 3.195 votos. Tras una presunta alianza con Luis Eduardo Díaz Mateus, Marín Lozano sería el candidato al Senado del clan.

  • Cámara de Representantes:

2. Johanna Milena González Pérez - Centro Democrático:

Es su primera aspiración a un cargo de elección popular y, hasta estas elecciones, no había tenido mayor reconocimiento. Es la esposa de Edwin Ballesteros, un viejo aliado de los Aguilar. Durante la gobernación de Richard, Ballesteros ocupó diferentes cargos, incluyendo alcalde encargado de Floridablanca y gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Santander (Esant S.A.). En este último cargo, de acuerdo con testigos, Ballesteros habría actuado como intermediario entre Aguilar y terceros para amañar la adjudicación de contratos en el departamento. Tras la apertura de una investigación en la Corte Suprema, renunció a la curul que ganó en el 2018 en la Cámara de Representantes, para que esta pasara a manos de la Fiscalía. Se le acusa de los delitos de concierto para delinquir, interés indebido en celebración de contratos, contrato sin cumplimiento de los requisitos legales, peculado por apropiación y cohecho. Johanna Milena contaría con el apoyo de su esposo y del clan Aguilar.

Clan Díaz Mateus

Diaz Mateus
Iván Díaz Mateus fue condenado por el delito de concusión. Crédito: Christian Castillo/Colprensa

Este es el clan del líder del conservadurismo en Santander. Encabezado por Iván Díaz Mateus, quien fue alcalde de La Paz, Santander, entre 1988 y 1990, diputado a la Asamblea de Santander en los periodos 1991-1994 y 1994-1997, representante a la Cámara por Santander en los periodos 1998- 2002 y 2002-2006 y senador elegido en el 2006. Con esos cargos, se volvió el líder del Partido Conservador en Santander y logró elegir a sus familiares en diferentes cargos.

Sin embargo, su clan tuvo un primer tropiezo después de que fuera condenado por la Corte Suprema de Justicia por el delito de concusión, al considerar que influenció a Yidis Medina, su reemplazo en el Congreso, para que votara a favor del primer proyecto reeleccionista de Álvaro Uribe. Según Medina, Díaz le ofreció "burocracia" a cambio de su apoyo. Por estos hechos, tuvo que pagar seis años de cárcel.

Estando en la cárcel, logró la elección de su esposa, Lina María Barrera, hermana del líder paramilitar Juan Carlos Barrera Rueda, en la Cámara de Representantes, con el aval del Partido Conservador, en los periodos 2010-2014 y 2014-2018. Además, logró favorecer la elección de familiares suyos en varios puestos, como a Néstor Díaz como director de la Dian; a su sobrino e hijo de Néstor Díaz, Néstor Fernando Díaz, como alcalde de Floridablanca; y a su hermano, Luis Eduardo Díaz, como diputado en la Asamblea Departamental en 2012.

Tras unos años de poca presencia local, en 2019 volvió a aparecer tras avalar la candidatura de Mauricio Aguilar a la gobernación, en una alianza con el clan Aguilar, y con el excongresista Fredy Anaya. Para estas elecciones dicha alianza parece ser el rumbo decidido por Iván Díaz Mateus, buscando unir maquinarias con los Aguilar.

Las apuestas para 2022:

  • Cámara de Representantes:

1. Luis Eduardo Díaz Mateus – Partido Conservador:

Es abogado especializado en Derecho Procesal Penal y ha sido conductor, socio, directivo y gerente de Copetrán. Fue concejal del municipio de La Paz, Santander, diputado en la Asamblea Departamental en 3 periodos: 2012-2015, 2016-2019 y 2019-2021. Aparte de heredar el caudal electoral de su hermano y cuñada, es uno de los que facilitó la alianza con el clan Aguilar y los conservadores.

Clan Tavera

Didier
Didier Tavera, exgobernador de Santander, fue investigado por parapolítica y fue enviado a prisión por irregularidades en la contratación del PAE. Crédito: Luisa González

La historia de este clan comienza con la intención de Didier Tavera Amado de consolidar el poder electoral de su familia en Santander. Didier es hijo de Ernesto Tavera Rodríguez, quien fue uno de los líderes del narcotráfico en la región de la cordillera Oriental. La fortuna de su padre, como señaló El Espectador, fue invertida por la familia en “la compra de establecimientos de comercio, bienes muebles e inmuebles con capital ilícito”. Eso le dio un músculo financiero al tío de Didier, Martín Tavera, quien se ha vuelto uno de los grandes financiadores de campañas en el departamento.

Con el músculo financiero que lo ha respaldado, llegó en el 2010 a la Cámara de Representantes con el aval del PIN y el apoyo de Hugo Aguilar y el “Tuerto” Gil. Renunció a su curul en el 2014 y, pocos días después, fue detenido por una investigación que adelantaba la Corte Suprema en su contra por parapolítica. Incluso el jefe del Bloque Central Bolívar, Ernesto Báez, sostuvo que tenía cercanía con él y hubo testimonios que afirmaron que Didier Tavera permitió que en sus fincas se entrenaran grupos paramilitares. Esta era una de las cuatro investigaciones que cursaban en su contra en la Corte Suprema, pero con el traslado de las investigaciones a la Fiscalía, no hubo un posterior desarrollo de estas.

Así pues, en 2015 se lanzó por Opción Ciudadana, avalado por Doris Vega, esposa del Tuerto Gil, a la Gobernación de Santander. Durante su administración fue señalado de varias irregularidades. Aparte del presunto amañamiento de contratos con intermediación de Martín Tavera, en 2019 fue enviado a prisión por irregularidades en la contratación del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Aunque fue dejado en libertad, sigue en juicio.

En 2018, Didier Tavera impulsó las candidaturas de Miguel Ángel Pinto, esposo de su tía Claudia Lucero López, al Senado y sus fórmulas a la Cámara de Representantes, Víctor Manuel Ortiz y Nubia López, esposa de Fredy Anaya. Con este último, ha tenido alianzas para el manejo de fortines burocráticos como el Empas en Santander.

Las apuestas para 2022:

  • Senado:

Miguel Ángel Pinto – Partido Liberal:

Es abogado y especialista en Derecho Administrativo. En 1994 y 1997 aspiró al Concejo de Bucaramanga, pero se quemó en ambas ocasiones. En 2010 aspiró a la Cámara de Representantes con el aval del Partido Liberal, pero tampoco quedó. En 2014 volvió a intentarlo y quedó elegido con 34.085 votos. Para el 2018 dio el salto al Senado, con un poco más de 85.000 votos, y el respaldo de su esposa, Claudia López.

Miguel Angel
Miguel Ángel Pinto, ficha del clan Tavera, con opciones de volver al Senado. Crédito: Colprensa
  • Cámara de Representantes

Diego Fran Ariza – Partido Liberal:

Es contador público especializado en finanzas públicas y tiene una maestría en Gestión Pública y Gobierno. Ha trabajado en la Contraloría Municipal de Bucaramanga, la Contraloría General de Santander y fue concejal de Bucaramanga en el periodo 2012-2015. Entre 2016 y 2019 fungió como contralor general del departamento, como ficha de Didier Tavera, ya que han sido amigos desde la infancia. Es la fórmula de Miguel Ángel Pinto y se ha denunciado que desde fortines como la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) y el Empas se estaría obligando presuntamente a que voten por ellos dos.

Hipótesis

José Alfredo Marín, del clan Aguilar, y Miguel Ángel Pinto, del clan Tavera, podrían quedar elegidos al Senado. En cuanto a la Cámara de Representantes, el único candidato con posibilidades seguras es Luis Eduardo Díaz Mateus, del clan de Iván Díaz Mateus. Los demás se enfrentan a un panorama incierto, por la presencia de otros candiditos con fuerza electoral como Óscar Villamizar, Héctor Mantilla, Ciro Fernández y Liliana Patricia Botero. Además, falta ver cómo es el desempeño del movimiento de Rodolfo Hernández de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, que puede llegar a ocupar una o dos curules de las siete del departamento.