11 Abril 2022

Francia en suspenso luego de la primera vuelta electoral

Emmanuel Macron, actual presidente y candidato a la reelección con más opción, junto con Marine Le Pen la candidata de extrema derecha que obtuvo la segunda votación.

Crédito: Reuters

Emmanuel Macron pasó a la segunda vuelta con 27.6% de los votos, junto con Marine Le Pen que recogió el 23.4%. Se repetirá así, el próximo domingo 24 de abril, el mismo escenario que tuvo lugar hace cinco años: entre la centro derecha y la extrema derecha.

Por Mauricio Trujillo Uribe

Escrutado el 97% de los votos, los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, en las que participaron doce candidatos, fueron presentados en las pantallas de televisión de los hogares del país galo, este domingo 10 de abril. Emmanuel Macron pasó a la segunda vuelta con 27.6% de los votos, junto con Marine Le Pen que recogió el 23.4%. Se repetirá así, el próximo domingo 24 de abril, el mismo escenario que tuvo lugar hace cinco años, tal como lo mostró la encuesta del pasado 28 de marzo sobre la intención de voto de los franceses.

Pero esta vez la segunda vuelta se realizará en un contexto bien diferente al de 2017, tras la pandemia y en medio de la guerra de Ucrania, en razón de los altos precios de los combustibles, la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de la inmigración, las desigualdades sociales y de otras candentes problemáticas. En el plano político también hay diferencias, pues Le Pen, candidata por tercera vez del partido de extrema derecha “Rassemblement National”, mejoró su votación, logrando proyectar un perfil algo más “moderado”, a lo cual contribuyó la aparición de un candidato de extrema derecha aún más radical, Eric Zemmour, que obtuvo el 7.1% de los sufragios y quien llamó a votar por Marie Le Pen apenas se conocieron los resultados.

La sorpresa de la primera vuelta corrió por cuenta de Jean-Luc Mélenchon al conseguir la tercera posición con el 22.2%, logrando captar el voto útil de la izquierda. La lluvia de enconadas reacciones en las redes sociales hacia los candidatos Yannick Jadot (Partido Verde), Fabien Roussel (Partido Comunista) y Anne Hidalgo (Partido Socialista), con apenas el 4.6%, 2.3% y 1.7% de los votos respectivamente, no se hizo esperar por “haber impedido”, a pesar de que las encuestas les daban escasa intención de voto, que el candidato de Francia Insumisa pasara a la primera vuelta, lo cual hubiese significado un giro crucial en el panorama político del país. Tanto más que todos ellos tienen coincidencias en varios temas. Publicados los resultados, Mélenchon instó entonces a no votar por Le Pen, dejando abierta la posibilidad de votar por Macron, en blanco o abstenerse.

El voto útil también se presentó en las filas de la derecha en favor del presidente-candidato de la “República en Marcha” a pesar de las críticas hechas por Valérie Pécresse, candidata del Partido Republicano, por no asistir a los debates televisivos y por su programa de gobierno “borrador”. Sin embargo, luego de obtener el 4.8% de los votos, invitó a votar por Macron invocando a Jacques Chirac y ante el "caos" que representaría la victoria de Le Pen. La cuasi “desaparición” electoral del Partido Republicano y del Partido Socialista, los dos partidos tradicionales de la V República, es por tanto otra de las sorpresas de esta primera ronda electoral. A su vez, la abstención alcanzó el 26%.

La segunda vuelta vendrá entonces en medio de una Francia polarizada. Serán dos semanas de suspenso en las que Macron deberá conservar lo ganado en esta primera vuelta y mirar hacia los votantes de centro izquierda e izquierda, algo que hasta ahora no hizo durante su campaña, si quiere mantener su condición de favorito y asegurar su reelección.