
Sin Otoniel, sin Gentil, sin Matamba: nuevo mapa criminal de Colombia
Con la caída de alias Matamba, alias Gentil Duarte y la extradición de Otoniel, se transformaron las estructuras de los principales cabecillas del Clan del Golfo y las disidencias de las Farc. Analistas creen que ambos grupos han sido afectados, pero no mermados.
Por: Javier Patiño C
La muerte o la extradición de cabecillas de los grupos armados ilegales, más que alivio, genera temor entre los pobladores de los lugares donde tenían injerencia, por los ataques a la fuerza pública que se pueden incrementar, o por enfrentamientos entre sus integrantes por el control de las estructuras.
Los analistas del conflicto y de seguridad afirman que las movidas criminales no se detienen por la muerte o la extradición de un cabecilla. Los grupos al margen de la ley continúan con sus negocios de narcotráfico. Así como se cambia un fusible, ponen piezas nuevas para que el sistema delictivo siga funcionando.
En sus zonas de injerencia quedan otros cabecillas integrantes que pueden ser capturados o muertos, pero siempre hay un segundo o tercero que tomará el mando de la organización para seguir delinquiendo.
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