
La estructura del narcotráfico que mantiene viva la guerra en Buenaventura
Pese a ser asumida como la ciudad laboratorio para el proyecto de la paz total, el puerto sigue inmerso en la violencia. Los expertos están de acuerdo en que, mientras el narcotráfico permee todos los aspectos de la vida portuaria, la guerra será imposible de acabar.
Por: María Fitzgerald
En Buenaventura, la vida gira en torno al puerto. Con su construcción, barrios enteros fueron borrados, la pesca escasea, la minería artesanal quedó olvidada y la extracción maderera quedó rezagada. Todas las decisiones de lo que ocurra son por y para servir al puerto, y en el puerto, uno de los negocios reinantes es el narcotráfico.
Adentro está la vívida escena del progreso y el desarrollo tecnológico: grandes máquinas alinean y clasifican a la perfección los containers que recorrerán el mundo, o ingresarán mercancías al país. Es una megaindustria que se mueve con la precisión de una maquinaria perfectamente calculada que deja en el país más de 5 billones de pesos al año, solo en impuestos.
Afuera las casas se sostienen con dificultad. En su mayoría, las construcciones están hechas con maderas viejas y latones. Allí, de acuerdo con el Dane, más del 80 por ciento de la población sobrevive entre la pobreza y la pobreza extrema. Es en estos mismos barrios donde la guerra urbana se ha vuelto a recrudecer en los últimos días.
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