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Anorí, Antioquia
Panorámica de Anorí, en el nordeste de Antioquia, un municipio marcado por el recrudecimiento de la violencia y el temor de sus habitantes. Crédito foto: Alcaldía de Anorí

¿Qué está pasando en Anorí? Violencia de las disidencias de las Farc desata miedo y medidas de emergencia

Un hostigamiento armado en Anorí, en el nordeste de Antioquia, protagonizado por el Frente 36 de las disidencias de las Farc, dejó un oficial del Ejército muerto y tres soldados heridos. La escalada de violencia ha llevado a la imposición de toque de queda y a una recompensa, en medio de un tenso debate sobre la Paz Total.

Por: Juan David Cano

El pasado 30 de septiembre, el municipio de Anorí, en el nordeste de Antioquia, volvió a ser escenario del conflicto interno. Tropas del Ejército Nacional, que realizaban un operativo para retirar una bandera instalada por el Frente 36 de las disidencias de las Farc en el sector de Las Lomitas, fueron atacadas con un artefacto explosivo improvisado y ráfagas de fusil.

La emboscada dejó un saldo fatal: el subteniente Brayan David Bello Serrano, de 23 años, perdió la vida y tres soldados profesionales resultaron heridos: Santiago Salazar Cardona, Ángelo Ortiz Avendaño y Anuar Segundo Jarariyu Epieyu. El hecho ocurrió en una zona semiurbana cercana al barrio Arenal, a escasos metros del casco urbano.

El momento del ataque: explosivos y fuego cruzado

Según la Séptima División del Ejército Nacional, el ataque fue perpetrado por hombres bajo el mando de los cabecillas conocidos con el alias de Chejo y Primo Gay. Primero activaron un explosivo de fabricación artesanal y luego abrieron fuego contra la patrulla militar que custodiaba el área.

La violencia del enfrentamiento puso en riesgo incluso al personal médico que llegó en ambulancias para socorrer a los heridos. Los vehículos quedaron atrapados en medio del fuego cruzado, una situación que las autoridades calificaron como una violación al Derecho Internacional Humanitario. Pese al peligro, los heridos lograron ser evacuados con el apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y trasladados a Medellín, donde permanecen bajo atención médica especializada.

Mientras las balas y explosiones retumbaban cerca de Las Lomitas, vecinos y habitantes cercanos al lugar del enfrentamiento huyeron hacia sectores rurales aledaños para ponerse a salvo, dejando detrás sus pertenencias y su cotidianidad. Así lo denunció la Corporación Jurídica Libertad, quien anunció que se habilitó un refugio humanitario: “En Anorí fue instalado un Refugio Humanitario, espacio colectivo de protección y dignidad para las comunidades frente a la grave crisis de seguridad que atraviesa el territorio”.

Por su parte, la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpadés) denunció que más de 1.500 estudiantes y 180 niños no pueden asistir a clases regularmente debido a las amenazas de los grupos armados ilegales. “Las actividades académicas pasaron a modalidad virtual tras hostigamientos, instalación de banderas y el hallazgo de un explosivo cerca de un jardín infantil”, explicaron.

Las reacciones oficiales

El ataque provocó un duro pronunciamiento del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien responsabilizó al Gobierno nacional por el deterioro de la seguridad en la región. Además, cuestionó la estrategia de Gustavo Petro para abordar el problema con los grupos armados en el país.

“La Paz Total de Gustavo Petro ha recrudecido la violencia y envalentonado a los bandidos. En Anorí fue atacado un grupo de soldados: un oficial, teniente Brayan Bello Serrano, fue asesinado y otros tres resultaron heridos”, expresó el mandatario departamental en su cuenta de X. Rendón también reprochó la falta de garantías para el personal médico y acusó al presidente de priorizar asuntos internacionales mientras —dijo— “los criminales con los que negocia mataron a un joven teniente en Anorí”.

Por su parte, el Ejército anunció que continuará con operaciones militares sostenidas en el nordeste antioqueño para neutralizar a los responsables y devolver la seguridad a las comunidades afectadas por la presencia de los grupos armados ilegales.

Las medidas de seguridad adoptadas por las autoridades

La creciente ola de violencia llevó a la Alcaldía de Anorí a extender el toque de queda nocturno, vigente desde el 18 de septiembre, hasta el 7 de octubre, entre las 9:00 de la noche y las 4:30 de la madrugada. Además, se restringió el transporte de parrillero en moto y el tránsito de vehículos en ciertas vías del casco urbano durante las noches, así como el transporte de escombros y cilindros de gas en horario nocturno.

 

Los establecimientos de entretenimiento también deben cerrar a las 9:00 de la noche. Mientras tanto, la Gobernación de Antioquia ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar, ubicar y capturar a los responsables del atentado.

El ataque en Anorí no es un hecho aislado. Un día antes del decreto de toque de queda, otra base militar en La Montañita fue blanco de hostigamientos similares. La región vive un recrudecimiento de la violencia atribuida a las disidencias del Frente 36, que buscan expandir su control territorial en zonas estratégicas para el narcotráfico.

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