21 Enero 2023

Wendy Ewald, ojo y lente con sentido social

Wendy Ewald en un taller con jóvenes dce Altos de Cazucá. La acompaña el fotógrafo Stephen Ferry.

Crédito: Foto cortesía Fundación Tiempo de Juego

En Altos de Cazucá, Soacha, se desarrolló el proyecto Jugándosela toda, organizado por la Fundación Tiempo de Juego, en el cual fotógrafos profesionales trabajaron con jóvenes habitantes del sector. Una de ellas es Wendy Ewald, una reconocida fotógrafa que durante varias décadas ha puesto su arte al servicio de iniciativas con contenido social. La historia de estos jóvenes de Cazucá podrá conocerse el 29 de enero en el documental 'Tiempo de Juego', que emitirá Señal Colombia.

Por: Catalina Brugman

El año pasado la fotógrafa Wendy Ewald vino a Colombia para participar en Jugándosela toda, un proyecto social en Altos de Cazucá, en el municipio de Soacha, para trabajar con jóvenes que habitan la zona y utilizar la herramienta de la fotografía para contar sus historias de vida. En este sector se agrupan varios barrios de la Comuna 4 de Soacha, una zona afectada por graves problemas de violencia, donde viven personas de varios lugares del país que han llegado a esta zona como consecuencia del desplazamiento interno.
La Fundación Tiempo de Juego, que trabaja en la zona desde 2006, y la Fundación Ojo Rojo Fábrica Visual impulsaron un proyecto para que los jóvenes miren su barrio de otra manera. Una de ellas es la fotografía, que les permite contar cómo sienten su territorio, cómo expresan sus miedos y qué desean que ocurra en este lugar. En ese proyecto Wendy Ewald jugó un papel muy importante. Realizó talleres con los jóvenes para utilizar la fotografía como herramienta pedagógica para que ellos mismos puedan mostrar su propia realidad social. Algunos prefirieron fotografías arquitectónicas como las fachadas de las casas. Otros prefirieron temas de sus propios juegos, o retratos que reflejan sus propias motivaciones para contar su entorno y su día a día. También hay intervenciones con escritos adicionales en algunas fotografías.
El resultado fue la exposición A Jugársela Toda, que estuvo abierta al público del 12 al 18 de diciembre pasados en la Galería la Cometa.

Wendy Ewald
Wendy Ewald.


Wendy Ewald nació en Detroit, Michigan en 1951. Realizó sus estudios de fotografía en Antioch College en Ohio (Estados Unidos) y orientó su arte al trabajo comunitario. El impulso por comprender a las personas en sus contextos la ha llevado por todo el mundo y ha trabajado alrededor de las diferencias de identidad . Lleva más de 40 años colaborando con niños, familias, mujeres, trabajadores y profesores en países como Estados Unidos, India, Sudáfrica, Arabia Saudita, Holanda, México, Colombia y Tanzania.

En su trabajo ella incentiva a los participantes a utilizar sus cámaras para registrarse a ellos mismos, a sus familias y a sus comunidades, y expresar así sus propios sueños. Enseña una nueva técnica de escrito sobre sus propios negativos fotográficos, desafiando el concepto tradicional de la fotografía.
En los años 80 vivió dos años y medio en Ráquira, Boyacá, donde realizó un proyecto. Publicó un libro sobre una familia de Ráquira y su interpretación de su propia realidad social.
Ha expuesto en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, en la galería Corcoran de Arte Americano, en el Museo de Fotografía de Winterthur (Suiza) entre otras, y ha participado en la Bienal de Whitney. Además, ganó el premio MacArthur y el premio Guggenheim.
Sus proyectos comienzan como investigaciones y examina aspectos de las diferencias culturales y de identidades. En su trabajo en las comunidades ella también toma fotos y a veces dibuja o escribe textos sobre las fotografías. Ha desarrollado proyectos fotográficos artísticos con estudiantes de colegios y universidades, e intervenciones y proyectos como, por ejemplo, una serie de instalaciones fotográficas con personas que hablan diferentes idiomas como el árabe, el español y el inglés. También realizó una instalación y un vídeo con estudiantes de condiciones especiales y otros trabajos fotográficos con comunidades con el fin de presentar diversas realidades sociales y políticas.

Ewald
Esa experiencia de cuatro décadas, unida a su talento innato para la fotografía, fue la que puso al servicio de la iniciativa de Jugársela Toda.  La fundación Tiempo de Juego nació en 2006 a raíz de un reportaje que realizó Andrés Wiesner sobre la violencia en Altos de Cazucá. Alarmado por la desolación que vivían los menores del sector, para quienes integrar grupos armados y pandillas o convertirse en padres y madres a temprana de edad era su única opción, invitó a 20 niños a jugar fútbol en un pequeño terreno con el único propósito de sacarles una sonrisa. A los pocos meses, más de 300 menores llegaban puntuales a la cita, lo que hizo que el terreno se quedará pequeño.
Con los años, Tiempo de Juego amplió sus horizontes y ahora está presente en Santa Marta, Ciénaga y Cauca. En la actualidad, la fundación ayuda a 5.000 menores de edad de estas regiones con actividades deportivas y artísticas gratuitas con el fin de atender problemas sociales de las poblaciones vulnerables de estas zonas del país. Según Esteban Reyes, director de la fundación: "Estas actividades se realizan con una metodología específica para promover sus habilidades psicosociales con el fin de lograr ciertos objetivos, como aumentar su empatía, incrementar su comunicación efectiva y no violenta, ayudar al crecimiento de sus valores y al conocimiento de sí mismos. Se utilizan espacios comunitarios como canchas de fútbol, parques, salones comunitarios y las sedes de la fundación".
Una manera de aproximarse más a la gestación de este proyecto es a través del documental Tiempo de juego, que se estrena en Señal Colombia el próximo 29 de enero a las 8:30 p.m. Con un archivo de más de 15 años de trabajo, este documental muestra cómo se transformaron las vidas de estos jóvenes que, con el apoyo de la fundación, pero también de artistas como Wendy Ewald, lograron transformar sus vidas.