
"Si teníamos el balón, podíamos dormir tranquilos": el Bendito Fajardo cuenta cómo se vivió el Mundial de Italia 90 desde adentro
El Bendito Fajardo y El Pibe Valderrama, en el mítico partido contra Alemania del Mundial de Italia 90. Créditos Reuters
Para negarle el balón a Alemania en la última fecha del Grupo D del Mundial de Italia 90, Francisco Maturana decidió poner como titular a Luis 'el Bendito' Fajardo en vez de Bernardo Redín. Ahí, en la mitad, junto a Leonel Álvarez, Barrabás Gómez y Carlos Valderrama, Luis Alfonso Fajardo fue uno de los hombres clave para el empate inmortal contra la Alemania de Mathaus, Klinsman y Rudi Voller. CAMBIO lo entrevistó para contarles cómo se vivió esa copa desde adentro.
CAMBIO: Supongo que cada vez que empieza un Mundial te devuelves a Italia 90. ¿Qué es lo que más nostalgia te da?
Luis Alfonso Fajardo: Recordar ese Mundial me da mucha nostalgia. Sobre todo, pensar el partido contra Camerún, que debimos ganarlo 4 o 5 0, pero que en el segundo tiempo todo se nos volteó y terminamos perdiendo un partido que debimos ganar por goleada. Ese partido nos enseñó mucho. Lo jugamos de forma extraordinaria.
CAMBIO: Más allá del resultado final, hay consenso en que esa selección fue un equipazo que le jugó de igual a igual a la gran potencia de Alemania. ¿Cómo explicas la mística de ese equipo para que 36 años después siga siendo tan recordado?
L.A.F.: Después de 28 años sin asistir a un Mundial apareció ese equipo en el que, con puros criollos, fuimos campeón de la Copa Libertadores con Nacional y que luego, con el apoyo de otras figuras importantes del fútbol colombiano, logró imponerse en unas eliminatorias que al final tuvieron repechajes supremamente duros. Después de vencer a Paraguay y a Ecuador, el repechaje que le ganamos a Israel, que fue complicadísimo, le mostró al país que teníamos con qué, que íbamos a pelear cosas grandes. Y yo creo que así fue y que le dimos una gran alegría al país y que lo realizado en ese Mundial fue muy bueno.
La flecha improbable: la historia de Saeta y la camiseta de Haití
CAMBIO: El Bendito Fajardo, Freddy Rincón, Valderrama, Leonel Álvarez, Higuita… ¿cómo era ese camerino, ¿quién era el mandamás?
L.A.F.: El líder natural de ese grupo era el Pibe, el capitán, que sin tener que decir mucho, con sus gestos, nos hacía saber cuándo las cosas estaban saliendo bien o saliendo mal. Cuando el Pibe se enojaba… Pero fue un líder espectacular que en ese momento hizo las cosas supremamente bien.

CAMBIO: Ese equipo es famoso porque siempre era el dueño del balón. Hay registros, por solo decir un ejemplo, de ustedes bailando al imperial AC Milán de Arrigo Sacchi, al que le ganaron 2-0 en Milán en 89. ¿Cuál era la obsesión de juego de Maturana, por qué siempre teníamos el balón?
L.A.F.: El estilo que Maturana quiso, tanto para Atlético Nacional como para la Selección Colombia, se basaba en la tenencia del balón. La orden era que el equipo contrario nunca fuera el dueño del balón. Eso hacía que los contrarios se sintieran muy incómodos y perdieran los estribos. Además, cuando la perdíamos, la recuperábamos supremamente rápido. Así le gustaba jugar a Maturana.
CAMBIO: ¿Cuáles eran las referencias de Maturana en esa época? ¿Les hablaba de algún equipo en especial?
L.A.F.: La referencia del profe Maturana era el balón. Él nos decía que, si teníamos el balón, podíamos dormir tranquilos y que no nos iban a hacer daño. La mejor forma para no sufrir, era tener el balón en nuestros pies.
CAMBIO: ¿Tú crees que ese equipo se parece a lo que luego hizo el Barcelona y que hoy todos intentan copiar?
L.A.F.: Algo así. El profe Maturana se volvió luego un referente en Europa a raíz de su amistad con varios técnicos importantes de allá y que incluso venían hasta Colombia para entender cómo es que él lograba jugar como jugábamos. Eso nos hacía sentir muy orgullosos.

CAMBIO: Ahora sí entremos en el Mundial del 90. ¿Qué pasó, después de ganarle en el debut a Emiratos Árabes, en el segundo partido contra Yugoslavia?
L.A.F.: Después de la alegría del primer triunfo nos tocó enfrentar a una Yugoslavia brillante, con algunos de los mejores jugadores del mundo. De eso nos dimos cuenta al enfrentarlos. Era un equipo con técnica sudamericana y que jugaba muy parecido a lo que se jugaba acá…
El fantasma de Italia 90 y otros secretos de Colombia en los mundiales
CAMBIO: Para el tercer partido, con la favorita Alemania, no se podía perder. ¿Cuál fue la instrucción de juego de Maturana? ¿Les ordenó jugarles de tú a tú?
L.A.F.: Lo primero que hizo el profe fue meterme a mí en lugar de Bernardo Redín para tener aún más el balón. El profe me dijo "hermano, vas a jugar por Bernardo porque necesito que ayudés a que el balón no salga de nuestros pies y que sea Colombia la que juegue, ataque y tenga el balón". Sabíamos que prestarles el balón, jugarles de golpe a golpe, era sumamente peligroso. Era un equipo muy fuerte, muy rápido. Y así fue que logramos hacer un partido equilibrado.

CAMBIO: ¿Cuáles eran los jugadores que más debían referenciar de Alemania?
L.A.F.: Estaba Rudi Voller con Jürgen Klinsmann adelante. En la mitad, con Lothar Matthaus y Thomas Habler tenían una línea de volantes con mucha movilidad y llegada. Era un equipo supremamente peligroso que, arriba, en cualquier momento nos podía hacer daño.
CAMBIO: Me gustaría que recordaras en voz alta el gol de Freddy Rincón…
L.A.F.: Ese gol se dio cuando el equipo estaba ya muy desgastado (el profe Maturana no hizo ningún cambio). Recibo el balón de Leonel, paso la mitad de la cancha y busco con quién asociarme. No veía a nadie… hasta que me salieron Rincón y el Pibe y logramos la triangulación que terminó en las piernas de Freddy que ya sabemos cómo definió. Eso no lo hace sino un jugador grande: minuto 95, sin un hálito de aire, por debajo de las piernas. Fue un gol que integró a un país que sufría mucho esa narcoguerra que, ahí, el fútbol pudo atacar.
CAMBIO: ¿Cuándo viste a Rincón mano a mano con Bodo Illgner, el arquero alemán, ¿pensaste que iba a definir como definió?
L.A.F.: No (risas). Pero, menos mal nos encontramos con un crack de esa categoría. No sé de dónde sacó el aire para pensar por dónde meter el balón. Yo creo que ninguno de nosotros hubiera optado por mandar el balón por debajo de las piernas de Bodo Illgner, el arquero alemán.

CAMBIO: ¿Qué sentiste cuando el balón entró?
L.A.F.: Mientras el balón entraba lentamente, sentimos una descarga. Como si un sueño se cumpliera. Y se cumplió. Empatar con la gran candidata a ser la campeona del mundo.
CAMBIO: ¿Te acuerdas qué le dijiste a Rincón?
L.A.F.: No le pude decir nada porque él salió hacia la derecha, hacia el banco nuestro y ahí se creó esa gran pirámide de celebración que demostró la amistad que teníamos. Cuando perdíamos, perdíamos juntos, y cuando ganábamos igual. Juntos en la derrota y en la victoria.
CAMBIO: ¿Cómo fue la celebración en el camerino?, ¿Qué les dijo Maturana?
L.A.F.: Nosotros entramos al camerino muy alborotados, todos a celebrar. Cuando el profe entró, nos miró y nos preguntó que por qué celebrábamos, si no habíamos ganado nada. Se enojó y nos dijo que solo habíamos empatado un partido, que se nos venían rivales muy importantes, y que él todavía no se quería ir para la casa…
CAMBIO: ¿Qué pasó, entonces, contra Camerún?
L.A.F.: Después del empate contra Alemania, podíamos jugar contra Italia o contra Camerún. De Camerún el profe decía que era de esos equipos que nadie tomaba en serio, pero que, cuando menos pensabas, te la aplicaba… Y así ocurrió lo que ocurrió, que todavía es algo muy difícil de superar.
CAMBIO: ¿Cómo le subieron el ánimo a Rene Higuita después de su error contra Camerún?
L.A.F.: Como se recibe a un hijo o a un hermano en la casa. Él ya nos había salvado de muchas. Siguió siendo nuestro hermano. Nos dimos un abrazo en el camerino y listo, se quedó en un tema meramente de fútbol.
CAMBIO: Para cerrar, Luis. ¿Ves que la Selección Colombia que va a jugar este Mundial tiene algo de lo que ustedes tenían en 1990?
L.A.F.: Tienen algo muy importante y es que todos estos muchachos crecieron y están acostumbrados al fútbol europeo. Saben las exigencias físicas y técnicas del fútbol de primer nivel. Tenemos un equipo con un bagaje muy importante, así que yo creo que estamos para grandes cosas.
CAMBIO: ¿Entre James y el Pibe con quién te quedas?
L.A.F.: El Pibe está por encima de cualquier 10.
CAMBIO: ¿Rincón o Luis Díaz?
L.A.F.: ¡Rincón! Rincón era demasiado importante para cualquier equipo. Cuando defendía iba silbando, y atacando el doble. Con Freddy todo era muy en serio. Una potencia que no tiene igual.
Lea los comentarios











